Un libro para diferenciar qué ideas son realmente buenas

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest

.

Jesús Alcoba publica Génesis (Planeta), un libro sobre ideas que, bien cultivadas, puede acabar desarrollándose en grandes proyectos. Una obra esencial sobre la creatividad tanto para el ámbito profesional como el doméstico.

Dice el prólogo de Alberto Corazón que la idea fuerza en la que se apoya Jesús Alcoba la explicita en el propio título – Génesis -. “La clave de la originalidad está en que en su fibra constitutiva está el concepto del origen. Las ideas realmente buenas representan la génesis de otras ideas y acciones. Ante lo que parece el incontenible éxito mediático de la mediocridad que trata de envolvernos, Jesús Alcoba propone un futuro esperanzador”, reza el prólogo.

En cualquier caso, lo que tratan las páginas son ideas que den luz, que ayuden a crear propuestas disruptivas, que eduquen, vendan, comuniquen, seduzcan… Uno de los grandes desafíos de la humanidad es la génesis de ideas que muevan el mundo.  

Ejemplos de ideas génesis hay y muchos. El rock&roll, por ejemplo, fue una idea génesis, como también lo fue el iPhone y el nuevo gin-tonic. Son ideas que han logrado transformar sectores productivos enteros.

¿Qué es una buena idea?

No obstante, ¿qué es una buena idea? Una turbulencia, una perturbación. Suele ocurrir sin más, algo que nos ha llamado poderosamente la atención. Puede tratarse de una persona que nos resulte llamativa, el título de un libro, un nuevo producto, una prenda de vestir o de un anuncio publicitario.

De repente, la realidad que nos rodea, estable y armónica, se turba y algo nos obliga a prestarle atención. Nos quedamos embobados un rato y buceamos en nuestra propia conciencia.

buenas ideas.

De todas las palabras posibles, una de las que más a menudo utilizamos para definir lo que tienen las buenas ideas es interesante. Quizá no sea el más significativo, intenso o expresivo de los términos, pero desde luego es el que, de manera más directa, expresa que algo nos produce una curiosidad tan intensa que no podemos dejar de prestarle atención.

Las buenas ideas son las ideas interesantes. Y todos queremos ser interesantes: personas, marcas, artistas, científicos. Una chica que pretende a un chico querrá resultar atractiva para él, el cuadro de un pintor querrá ser llamativo y el restaurante de un chef buscará diferenciarse. Las empresas quieren que sus productos destaquen, y hasta la sobriedad del sistema de comunicación científica se las ingenia para que las publicaciones y los congresos resulten sugerentes y motivadores para la comunidad de investigadores a la que se dirigen. 

La idea génesis

La clave es comprender que las ideas realmente buenas lo son porque poseen influencia generativa, es decir, por un lado influyen en el sentido de que se extienden a través de generaciones y fronteras y, por otro, son el origen de otras ideas o acciones.

Una idea génesis es una idea germinal, una idea que empuja y expande nuestras fronteras. Las fronteras entre lo que sabemos y lo que no sabemos, entre el arte ya asumido y el que está aún por descubrir, y entre las reglas conocidas de mercado y las nuevas maneras de generar valor. Una idea génesis es una idea original, una idea realmente buena, una idea que tiene el poder de mover el mundo.

brainstorming, tormenta de ideas.

Esto se aprecia muy bien en el ámbito de la innovación, en aquellas ideas verdaderamente originales cuya influencia generativa ha logrado conmover sectores productivos enteros. Por ejemplo, la invención de internet no se redujo a una mera cuestión de información o comunicación, como en su día se pensaba, sino que ha acabado transformado el mundo de los negocios, del entretenimiento, de la ciencia y hasta del arte.

Cuando ser original es malo

Vivimos rodeados de recomendaciones. Nos recomiendan películas y libros, contenidos y artículos de toda índole, e incluso amigos y hasta posibles parejas. Esta constelación de recomendaciones que gira en torno a cada ciudadano de uno de los países llamados desarrollados ya tiene un nombre. Se llama burbuja de filtros. Y quiere decir precisamente eso: que cada persona vive en una burbuja de contenido filtrado, a la que sólo llega aquello que realmente le interesa.

Mira nuestras
Últimas noticias relacionadas
¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

¡Suscríbete a nuestra revista!