Saltar a contenido principal

El Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo y la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid han puesto en marcha una Escuela de Enfermería que este curso se estrenará con 60 estudiantes del Grado en Enfermería de esta universidad.

Según han dado a conocer ambas instituciones, este grupo recibirá tanto la formación teórica como la práctica en las instalaciones del hospital, integrándose desde el inicio de sus estudios en un entorno clínico real y altamente especializado.

El proyecto “nace con la vocación de convertirse en un referente en la formación de profesionales de enfermería capaces de integrar excelencia científica, competencia clínica, liderazgo profesional, innovación e inspiración humanista», explica Adolfo Fernández-Valmayor, director de Campus Quirónsalud, entidad desde la que se articulará esta Escuela de Enfermería.

La puesta en marcha de esta Escuela de Enfermería coincide, además, con el 20º aniversario del centro, que en estas dos décadas se ha convertido en uno de los hospitales privados de referencia en España. Destaca por su apuesta por la alta especialización, la tecnología de vanguardia y especialidades médicas y quirúrgicas como la cirugía cardíaca, neurocirugía, cirugía oncológica y cirugía cerebral. De hecho, este año ha sido incluido en los ranking World’s Best Hospitals y World’s Best Specialized Hospitals de Newsweek, y es el cuarto hospital español en el Índice de Reputación Sanitaria (MRS).

Aprender en contextos reales: la esencia de la Escuela de Enfermería de Quirónsalud Pozuelo

La idea clave de este proyecto es acercar lo más posible la formación universitaria a la práctica en situaciones reales que se puedan dar en un hospital. En este sentido, la proximidad entre universidad y hospital, ambos en la misma localidad, ayudará mucho a lograr el objetivo de lograr una inmersión progresiva de los estudiantes.

«Esta nueva Escuela de Enfermería supone un paso más en una relación consolidada entre la Universidad Francisco de Vitoria y Quirónsalud y responde a una convicción compartida: la mejor formación sanitaria se construye acercando desde el principio la universidad a la realidad asistencial«, señala José Antonio Verdejo, secretario general de la Universidad Francisco de Vitoria.

«Queremos que nuestros estudiantes aprendan en contextos reales, junto a profesionales de referencia, y que desarrollen no solo una sólida preparación científica y clínica, sino también el criterio, la responsabilidad y la dimensión humana que exige el cuidado de cada persona».

Tres dimensiones inseparables

El modelo educativo, basado en la cultura Quirónsalud, integra tres grandes dimensiones que sus impulsores consideran inseparables: la excelencia académica de la Universidad Francisco de Vitoria, la excelencia formativa, asistencial y científica del Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, y una concepción profundamente humanista del cuidado como eje vertebrador de la profesión enfermera.

Firma Escuela de Enfermería Quirónsalud Pozuelo-UFV

Firma del acuerdo con representantes del hospital y la UFV.

La formación se desarrollará en uno de los entornos hospitalarios más avanzados del país. El centro cuenta con la acreditación Joint Commission International como Hospital Académico, un reconocimiento que avala los más altos estándares de calidad asistencial, seguridad del paciente, investigación, docencia clínica y mejora continua. En ese sentido, la Dra. Lucía Alonso, directora gerente del hospital, apunta que «esta acreditación aporta un valor diferencial al proyecto educativo, ya que permite a los estudiantes incorporarse a una organización donde la asistencia sanitaria, la generación de conocimiento y la innovación forman parte de una misma cultura profesional».

Los estudiantes se aprovecharán también de cursar sus estudios en un hospital muy puntero en cuanto a la actividad investigadora. Cuenta con alrededor de 240 estudios activos al año y ofrece a los estudiantes familiarizarse con la práctica basada en la evidencia y participar en un entorno comprometido con la generación de conocimiento científico. A ello se suma una apuesta decidida por la transformación digital, mediante herramientas de simulación clínica, tecnologías digitales, aprendizaje basado en problemas y análisis de casos que contribuyen a mejorar la autonomía profesional y la calidad de los cuidados.