Cómo el Benchmarking puede cambiar tu empresa

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No importa al sector del que te dediques, y es que en cualquiera existe una férrea competencia que evitará que consigas tu hueco en el mercado. Mientras lees esto, tus competidores tienen una ventaja muy importante sobre ti, por lo que el tiempo resulta fundamental.

El benchmarking en la empresa.

El benchmarking puede ayudarte a marcar la diferencia. Podemos definirlo como un sistema de evaluación o método de gestión en la empresa que nos ayudará a localizar los mejores recursos para optimizar la productividad y eficiencia de los procesos y servicios de la misma.

Es aplicable a todo tipo de tarea o función de la entidad. Y es que un estudio de benchmarking es capaz de cuantificarlo todo: desde las herramientas que miden la calidad, hasta el coste o el tiempo de las mismas, su efectividad, el grado de satisfacción del cliente, entre otros criterios.

Está basado en hacer un estudio de lo que está haciendo la competencia en este momento, de estudiar sus prácticas para determinar de qué manera se pueden adaptar a nuestro negocio. A diferencia de lo que se piensa, no es obligatorio que el benchmarking se haga tan solo sobre empresas que se dediquen a lo mismo que nosotros. De hecho, para ampliar horizontes, también podemos enfocarnos en otros sectores.

¿Cuáles son los objetivos del benchmarking?

En estos últimos años hemos visto como la inversión en benchmarking por parte de las empresas se ha incrementado notablemente, por lo que es un recurso que realmente puede cambiar cualquier negocio.

Pero conviene tener en cuenta que va mucho más allá de simplemente copiar: el objetivo es implantar todo lo que resulta positivo de esa entidad para ver si se puede extrapolar a nuestro sistema de negocio, y medir los resultados para determinar si estamos mejorando la productividad.

Aquí tienes los principales objetivos del benchmarking:

1. Mejora la eficiencia de procesos

En el estudio de Benchmarking se estudian los procesos y gestiones que se realizan en la empresa y como se pueden mejorar. Todo contribuye a elevar la rentabilidad de cada proceso.

2. Mejora la presencia de la empresa en el mercado

El benchmarking aporta eficiencia en los procesos.

Basándonos en las mejores prácticas que se ejecutan ya en tu sector podemos hacer que la empresa se convierta en todo un referente en el mercado.

3. Incremento de la calidad

El benchmarking persigue hacer modificaciones en factores internos y externos, lo que permite mejorar los procesos actuales. Todos estos cambios son percibidos por el cliente, quien los aceptará de buen grado.

4. Mejora la competitividad y la adaptación a los nuevos tiempos

Cualquier sector e industria cambia continuamente. La única manera de lograr que nuestra empresa se posicione en la cúspide es establecer ciertos objetivos. Gracias a un estudio de benchmarking tendremos la posibilidad de mejorar la competitividad y adaptarnos tanto a las tendencias presentes y futuras.

Pros y contras del Benchmarking

Pero, como cualquier recurso comercial, existen unos pros y contras sobre el Benchmarking que se deben tener en cuenta antes de iniciar ninguna acción relacionada con este estudio. Aquí detallamos las más comunes.

Pros

Evolución

Una empresa que no se adapta a las nuevas tendencias dará la impresión de que se ha quedado estancada, y su futuro será incierto. Con el benchmarking se puede conseguir una adaptación progresiva por parte de todos los miembros de la entidad: todos los empleados y directivos de la misma entenderán el cambio y conocerán la importancia.

Aprendizaje continuo

Esta ventaja deriva de la anterior: con una cultura de cambio se consigue que las empresas estén en continua evolución y aprendizaje, y todo esto derivará en un incremento de la productividad.

El benchmarking contribuye a elevar la productividad de la entidad.

Eficiencia

Hay una tendencia que, por desgracia, es muy común en el mercado. Muchas empresas siguen basándose en la misma forma de trabajar, aunque sus resultados hace mucho tiempo que dejaron de ser eficientes.

No ser capaz de adaptarse a los cambios podría ser peligroso, y es que podría suponer el fin de la empresa.

El benchmarking contribuye a elevar la productividad de la entidad.

Conocer la posición real en el mercado frente a la de los competidores

Conocer la posición en la que nos encontramos en base a la de nuestros adversarios también es muy importante. Nos ayudará a conocer los puntos de mejora, así como aquellas carencias que la competencia está cubriendo.

Traza una línea que nos permite crear un guion para mejorar.

Una práctica manera de motivar

Si los empleados ven que se están implantando diferentes metodologías para mejorar los procesos internos de la empresa se sentirán mucho más motivados. Podrán alcanzar un nuevo nivel de madurez y sabrán que su tiempo realmente está siendo aprovechado de la mejor forma posible.

Inversión económica moderada

Lo cierto es que hacer un análisis de benchmarking supone una cierta inversión de tiempo, pero no de dinero. Siempre y cuando se cumplan los requisitos siguiendo un orden, es un proceso sencillo y poco costoso.

Contras del benchmarking

Ahora bien, también existen algunas desventajas que deben ser consideradas:

Hacer un análisis de benchmarking supone una cierta inversión de tiempo, pero no de dinero.
  • Gastos de implementación: ya hemos comentado que el gasto de hacer en análisis es bajo, pero, dependiendo de la situación, puede que existan otros gastos derivados a sopesar. Por ejemplo, imaginemos una empresa que ha hecho en análisis y ha concluido que su competencia está utilizando un determinado sistema digital inteligente. Si quiere estar al mismo nivel competitivo, tendrá que hacer esta inversión en el sistema, y puede que el gasto se dispare.

  • Existe riesgo de perder identidad: el hecho de estar basándonos en técnicas de otras empresas para implementarlas en la nuestra puede hacernos perder identidad. Por ello, es crucial que sepamos en dónde está el límite: de lo contrario, en vez de lograr la adaptación que buscamos, nos estaremos dedicando más bien a copiar. Los procesos se tienen que adaptar tanto a la imagen, como a la cultura de nuestra empresa, no pueden cambiar por completo su identidad.

En definitiva, el análisis de Benchmarking puede ser una herramienta interesante que mejore los procesos de la empresa, pero conviene llevarlo a cabo haciendo todas las consideraciones pertinentes.


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