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Uno de los retos financieros de los mayores pasa por disponer de recursos suficientes para mantener la autonomía y el nivel de vida durante una jubilación potencialmente más larga. No obstante, esa labor no se está produciendo con la antelación necesaria, tal y como refleja el VI Barómetro del Consumidor Sénior, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre.

Según este informe, el 51% de los mayores de 55 años consigue ahorrar a final de mes. Sin embargo, cuando se analiza la finalidad de ese ahorro, la preparación económica para la jubilación pierde protagonismo: solo el 28% de las personas de entre 55 y 64 años ahorra con el objetivo de complementar su futura pensión. Además, apenas un 33% de quienes se encuentran en esa franja de edad tiene contratado un plan de pensiones.

Con todo, hay que decir que los planes de pensiones no son las únicas herramientas disponibles en el mercado para gozar de una mayor tranquilidad en el futuro. Hay otras soluciones que se explican en la versión actualizada de Guía para tu Jubilación. Todo lo que necesitas saber para planificar tu futuro, junto con Vivienda y pensión. Guía para monetizar la vivienda y mejorar tu pensión; y Guía de sucesión patrimonial. Cómo planificar y facilitar la herencia familiar.

Cómo tener una mayor tranquilidad financiera en el futuro

“Las tres publicaciones comparten un mismo propósito: ofrecer información accesible para que las personas puedan anticiparse a las necesidades económicas de la jubilación, conocer las opciones para aprovechar sus recursos y tomar decisiones informadas sobre la protección y transmisión de su patrimonio”, ha destacado Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre

Conocer la pensión y preparar fuentes de ingresos adicionales

La primera de las guías, recientemente actualizada, parte de una cuestión esencial: conocer qué ingresos se percibirán cuando termine la vida laboral y valorar si serán suficientes para mantener el nivel de vida deseado. Para ello, ofrece información sobre el funcionamiento del sistema público de pensiones en España y los elementos que determinan la cuantía de la prestación.

El documento explica los requisitos y las distintas modalidades de acceso a la jubilación, así como la influencia de factores como los años cotizados, la edad de retiro y las bases de cotización. También examina las posibilidades de compatibilizar la pensión con el trabajo y las diferencias entre adelantar o demorar el momento de abandonar la actividad laboral.

La finalidad es que los ciudadanos puedan hacerse una idea más precisa de sus futuros ingresos y valorar con tiempo si necesitan complementar la prestación pública. La planificación no se limita, por tanto, a calcular cuánto se cobrará, sino que requiere analizar las necesidades económicas previstas y los recursos que estarán disponibles durante esta etapa.

En este sentido, la guía dedica un apartado específico a los instrumentos de ahorro que pueden contribuir a reforzar los ingresos. Entre ellos figuran los planes de pensiones individuales y de empleo, los planes de previsión asegurados y otros productos de ahorro. Además de explicar sus características, aborda cuestiones prácticas como cuánto ahorrar, qué alternativas pueden encajar en función de las circunstancias personales y cuáles son sus posibles ventajas e implicaciones fiscales.

También presta atención al momento de recuperar el dinero acumulado. Las modalidades de cobro y los aspectos que conviene tener en cuenta antes de disponer de esos recursos forman parte de un proceso de decisión que debe considerar el horizonte temporal, las necesidades económicas y la situación particular de cada persona.

La publicación amplía, además, el análisis a otras fórmulas de previsión social y a las posibilidades de utilizar la vivienda como fuente de ingresos complementarios. De esta manera, plantea una visión global de la jubilación, en la que la pensión pública, el ahorro financiero y el patrimonio inmobiliario deben contemplarse conjuntamente.

La vivienda como recurso para mejorar la pensión

Y es que el patrimonio inmobiliario ocupa un lugar destacado en la planificación económica de muchos hogares sénior. La propiedad de una vivienda puede representar una parte importante de los recursos acumulados a lo largo de la vida, pero no siempre se traduce en liquidez disponible para afrontar los gastos cotidianos de la jubilación.

La guía Vivienda y pensión analiza distintas fórmulas para obtener ingresos o liquidez a partir de un inmueble, entre ellas la nuda propiedad, la vivienda inversa, las rentas vitalicias inmobiliarias, la hipoteca inversa y el anticipo de alquileres. Son alternativas con características y condiciones diferentes, que permiten estudiar cómo aprovechar económicamente el patrimonio inmobiliario y, en determinados casos, mantener la posibilidad de seguir residiendo en la vivienda.

El interés por estas soluciones parece estar ganando terreno. Según los datos del barómetro de Fundación Mapfre, el 36% de los sénior propietarios querría obtener un mayor beneficio económico de su vivienda, frente al 22% registrado en 2022. La diferencia refleja una mayor disposición a considerar el inmueble no solo como un lugar de residencia o un bien que se transmitirá en herencia, sino también como un recurso que puede contribuir al bienestar financiero durante la jubilación.

La elección de una fórmula u otra exige, no obstante, analizar sus condiciones y sus consecuencias sobre la propiedad, los ingresos y la situación familiar. Por eso, disponer de información comprensible sobre las distintas posibilidades resulta especialmente relevante antes de adoptar una decisión que puede tener efectos a largo plazo.

Planificar la herencia también forma parte de la seguridad económica

La tercera publicación, Guía de sucesión patrimonial, aborda una dimensión de la planificación que a menudo se deja para más adelante: la organización y transmisión del patrimonio familiar. El documento reúne información sobre las principales cuestiones legales, fiscales y administrativas relacionadas con las herencias, desde el testamento y la legítima hasta los trámites sucesorios y las situaciones familiares que pueden requerir una atención especial.