El empresario José Elías, que controla unas 200 empresas aproximadamente y que buena parte de su gestión recae sobre la IA, ordena en un tier list las alternativas de inversión para pequeños ahorradores y sitúa la cuenta remunerada y los ETF como punto de partida. El experto da la pista y, al mismo, tiempo indica qué haría él mismo si tuviera que empezar a invertir.
Elías tiene claro que “ganar dinero es fácil; no perderlo es muy complicado”. Desde esta idea expone en un vídeo su particular ranking de las mejores inversiones, desde las más adecuadas para quien acaba de empezar hasta las que considera poco recomendables. El resultado es una hoja de ruta sencilla que coloca la cuenta remunerada y los fondos indexados y ETF en la cúspide, y deja en los últimos puestos las criptomonedas especulativas, el trading y las llamadas meme coins.
El punto de partida de su planteamiento es una idea de sentido común que, a su juicio, no siempre se aplica: “La gente tiene que entender que el ahorro parte de la cantidad de dinero que tengas y del riesgo que quieras correr”. Desde esa lógica, sostiene que “al principio hay que correr muy poco riesgo porque tienes muy poco dinero y lo más importante no perderlo”. De ahí que su primera recomendación sea generar un colchón de reserva accesible y remunerado, que permita afrontar imprevistos sin renunciar a cubrir, al menos, la inflación.
Cuenta remunerada y ETF, el orden correcto de las inversiones que haría José Elías
Así las cosas, en la cúspide de la tier list de inversiones que haría José Elías se encontraría una cuenta remunerada. “Primero hay que generar un colchón de reserva vital por si os pasa cualquier cosa, que tengáis dinero accesible y remunerado”, explica. Esa base permite que el ahorrador no tenga que deshacer sus inversiones ante cualquier urgencia.
El segundo puesto sería para los ETF y fondos indexados, una opción que valora muy positivamente porque “se ha sociabilizado mucho en los últimos años” y permite invertir tanto mucho como poco dinero. Destaca que se trata de productos con riesgo diversificado —se componen de muchos valores— y con comisiones bajas, lo que los convierte en una herramienta adecuada para el medio y largo plazo. “Son cosas que tienes que tener ahí, que son muy líquidas, pero que tienes que olvidarte, ponerlo y olvidarte”, señala. En su caso, confiesa tener una cartera de ETF junto a una cuenta remunerada, una combinación que le aporta tranquilidad y cubre bien la curva de crecimiento de la economía mundial o estadounidense, según el índice elegido.
De la vivienda al vino de colección
El resto del tier list del empresario recorre otras muchas alternativas. Los pisos para alquilar le gustan “más bien poco” porque considera que cada vez están peor vistos, que la rentabilidad no es muy grande y que existen opciones mejores. En cambio, comprar y reformar le parece más interesante, porque no obliga a quedarse con el activo, permite una buena rentabilidad y exige menos apalancamiento: se compra, se vende y se pasa al siguiente.
La deuda pública la sitúa en un nivel intermedio-alto: es “bastante segura, poco volátil y con rentabilidad razonable”. La renta fija también le parece bien, siempre que se mantenga a vencimiento y no se especule con el valor del bono. Las acciones de empresas ocupan una posición razonable, pero con matices: no concentraría en ellas el 50 o el 60 % del patrimonio. El oro lo coloca en un nivel similar al de la renta variable, aunque prefiere las acciones, y advierte de que no sigue su evolución, por lo que no sabe si es buen momento para comprarlo.
El crowdfunding inmobiliario lo considera aceptable, pero advierte que hay que asegurarse mucho dónde se invierte el dinero. Bitcoin y criptomonedas quedan por debajo de la renta variable: les reconoce interés, pero critica su complejidad fiscal y la mala imagen que arrastran. Los relojes de lujo y el vino de colección son, a su juicio, activos líquidos y de nicho, más propios de una afición que de una estrategia de inversión. «El vino de colección me lo bebo», bromea.
En el furgón de cola aparecen el arte —que no equipara a las “frivolidades”, pero en el que no haría negocio—, los fondos de gestión activa —prefiere los ETF por sus menores comisiones—, el trading y las meme coins. Sobre estas últimas es especialmente contundente: “Dejad de hacer el idiota con el dinero. Cuesta mucho esfuerzo ganarlo. Por favor, resguardarlo, que de eso se trata”.









