La educación financiera ya no es solo una acción de responsabilidad social, sino un elemento clave para el desarrollo económico sostenible. Esto lo han entendido las principales entidades bancarias españolas y este tema ha ido ganando importancia durante los últimos años. Iniciativas y acciones de todo tipo se distribuyen durante cada ejercicio con el objetivo de impulsar el conocimiento, como mínimo, en las finanzas personales.
Cada cual tiene su estrategia y modelo. El de CaixaBank ha recibido recientemente un fuerte respaldo internacional al ser recogido como uno de los casos de referencia en el informe The Business Case for Financial Literacy, impulsado por Business at OECD (BIAC), la organización empresarial que representa al sector privado ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
El informe, que será presentado en foros internacionales como el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, subraya el papel clave que desempeña la alfabetización financiera en la toma de decisiones responsables y en la reducción de riesgos económicos tanto a nivel individual como colectivo.
Así es el modelo de educación financiera que propone CaixaBank: integral y para todos
CaixaBank es la única entidad financiera española destacada en el documento —junto a instituciones como Funcas o CECA—, gracias a una estrategia que aborda la educación financiera de forma transversal y adaptada a distintos públicos.
Entre las iniciativas más relevantes recogidas en el informe destacan:
- Finanzas para Jóvenes: programa de voluntariado orientado a estudiantes de secundaria para fomentar hábitos financieros responsables desde edades tempranas.
- Aula CaixaBank: plataforma dirigida a accionistas para promover una participación más informada en la vida corporativa.
- MicroBank Academy: entorno formativo online con cerca de un centenar de cursos centrados en emprendimiento y habilidades digitales.
- imaginAcademy: ecosistema digital enfocado en jóvenes, que combina contenidos prácticos con herramientas tecnológicas y programas educativos.
Este enfoque permite acompañar decisiones clave relacionadas con el ahorro, la inversión o el emprendimiento, tanto en particulares como en pymes, integrando la educación financiera dentro de la propia estrategia de negocio.
Educación financiera: palanca económica
Más allá del impacto individual, el informe de Business at OECD (BIAC) pone el foco en las implicaciones macroeconómicas de la alfabetización financiera.
Según sus conclusiones:
- Mejora la estabilidad económica al reducir el sobreendeudamiento.
- Disminuye el riesgo de impago en los préstamos a hogares.
- Favorece hábitos de ahorro e inversión más sostenibles.
De hecho, el documento estima que un aumento de la educación financiera puede traducirse en un crecimiento del PIB de hasta un 0,3% en economías avanzadas, impulsado por decisiones financieras más eficientes. Uno de los puntos clave del informe es la necesidad de actuar desde edades tempranas. Los datos de Programme for International Student Assessment 2022 reflejan que el 26% de los estudiantes no alcanza un nivel básico de competencia financiera, lo que evidencia un importante margen de mejora.
Sin embargo, también muestran el potencial de actuar a tiempo:
- Los estudiantes con mayor educación financiera son un 66% más propensos a ahorrar regularmente.
- Tienen un 45% más de probabilidad de comparar precios antes de comprar.









