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Tener un trabajo ya no siempre garantiza disponer de ingresos suficientes para afrontar todos los gastos. El encarecimiento de la vida y la necesidad de complementar el salario están llevando a una parte de los profesionales a simultanear varios empleos, una realidad que plantea nuevos desafíos para el mercado laboral y para las empresas.

Según un análisis de Randstad publicado el 22 de septiembre de 2026, el 12,6% de los trabajadores encuestados afirma tener actualmente más de un empleo, mientras que el 51% asegura haber recurrido a esta fórmula en algún momento de su trayectoria profesional.

La encuesta, realizada a una muestra de 5.700 trabajadores que Randstad presenta como representativa, revela además una percepción ampliamente compartida: el 86% considera que los salarios actuales empujan a muchas personas a buscar un segundo trabajo. Se trata de la opinión de los participantes, no de una medición directa de la suficiencia salarial.

El fenómeno no responde, sin embargo, a una única causa. Mientras algunos profesionales necesitan ingresos adicionales para llegar a fin de mes, otros buscan ahorrar, afrontar deudas o ampliar su experiencia profesional.

Esta diversidad resulta especialmente relevante para los departamentos de Recursos Humanos, que deben comprender por qué un empleado decide repartir su tiempo y su capacidad de trabajo entre varias organizaciones.

¿Por qué aumenta el pluriempleo en España?

La motivación económica ocupa un lugar central en el análisis de Randstad.

Entre las razones recogidas en el estudio, el 25,4% señala como motivo principal llegar a fin de mes. Otro 19,7% busca aumentar su capacidad de ahorro y un 11,3% pretende saldar deudas o hacer frente a imprevistos.

El desarrollo personal o profesional aparece como motivación principal para el 11,3%, mientras que un 2,8% menciona otras razones.

Estas cifras dibujan una realidad heterogénea: el pluriempleo puede ser una estrategia de supervivencia económica, una vía para mejorar las finanzas personales o una decisión vinculada al desarrollo profesional.

Para las empresas, identificar estas diferencias es importante. Un trabajador que necesita otro empleo para cubrir sus gastos no se encuentra en la misma situación que un especialista que desarrolla proyectos complementarios para ampliar sus conocimientos o diversificar sus ingresos.

Las respuestas empresariales, por tanto, no deberían partir de la idea de que todos los casos obedecen a las mismas circunstancias.

Las mujeres recurren más al segundo empleo por necesidad económica

La proporción de trabajadores con varios empleos es prácticamente idéntica entre hombres y mujeres.

El estudio sitúa el pluriempleo femenino en el 12,8%, frente al 12,4% registrado entre los hombres.

Las diferencias aparecen al analizar las motivaciones.

Casi la mitad de las mujeres pluriempleadas, el 49,4%, compatibiliza trabajos para llegar a fin de mes. Entre los hombres, el porcentaje se sitúa en torno al 39%.

La distancia supera los diez puntos porcentuales.

En cambio, los hombres declaran en mayor proporción que buscan aumentar su capacidad de ahorro: un 25,7%, frente al 21,7% de las mujeres.

También presentan un porcentaje superior en la motivación vinculada al desarrollo profesional, con un 12,5% frente al 7,8% femenino.

Los resultados muestran que, aunque la incidencia del pluriempleo es similar por género, las circunstancias económicas declaradas por quienes lo practican pueden ser distintas.

Para los responsables de personas, estos datos aportan contexto al analizar cuestiones como la retribución, las oportunidades de progresión y las necesidades de conciliación.

Los jóvenes de 18 a 24 años registran la mayor tasa de pluriempleo

La edad es otra de las variables que condiciona el fenómeno.

Los jóvenes de entre 18 y 24 años presentan una tasa de pluriempleo del 17,3%, la más elevada entre los grupos de edad analizados.

Sin embargo, su motivación principal no coincide con la que predomina entre los profesionales de mayor edad.

El 45,6% de los jóvenes pluriempleados busca aumentar su capacidad de ahorro.

A partir de los 25 años, las razones económicas adquieren mayor protagonismo.

Entre los trabajadores de 25 a 44 años, más del 45% necesita un segundo empleo para llegar a fin de mes y afrontar gastos relacionados con la vivienda o las cargas familiares, según Randstad.

El contraste es significativo.

Mientras una parte de los profesionales más jóvenes utiliza el pluriempleo para acumular recursos, entre los adultos se intensifica su relación con las obligaciones económicas.

Esta diferencia ayuda a entender por qué el fenómeno no puede analizarse exclusivamente a través del número de empleos que acumula cada persona.

También importa conocer qué necesidad está intentando resolver.

Tener estudios superiores no impide simultanear varios trabajos

Uno de los resultados más llamativos del estudio aparece al cruzar el pluriempleo con el nivel educativo.

Las personas sin estudios presentan la tasa más elevada, con un 16,7%.

Sin embargo, el segundo grupo con mayor incidencia es el de profesionales con estudios de posgrado o máster, con un 14,9%, seguido de quienes cuentan con estudios universitarios, con un 13,2%.

Randstad interpreta esta distribución como el reflejo de dos situaciones diferentes.

En los niveles educativos más bajos, el segundo empleo aparece estrechamente vinculado a la necesidad económica. Entre los encuestados sin estudios o con educación básica obligatoria, las motivaciones de llegar a fin de mes y pagar deudas superan conjuntamente el 71%.

Entre los profesionales con mayor formación, en cambio, adquieren más importancia las motivaciones estratégicas.

En el grupo con estudios de posgrado, el 16,55% señala el desarrollo profesional como razón para pluriemplearse.

La consultoría, los proyectos especializados y otras actividades complementarias pueden formar parte de este segundo perfil, según la interpretación que plantea el informe.

Para las empresas, esta dualidad introduce dos cuestiones diferentes: la capacidad de los salarios para cubrir las necesidades económicas y la posibilidad de ofrecer oportunidades de desarrollo a profesionales altamente cualificados.

Educación, servicios y sanidad: los sectores más afectados

El análisis también identifica diferencias importantes entre actividades económicas.

La educación destaca por la elevada presencia del pluriempleo: el 73,4% de sus profesionales encuestados tiene o ha tenido más de un empleo y casi el 30% mantiene actualmente varios trabajos.

A continuación aparecen el sector servicios, con un 70,4% de trabajadores que tiene o ha tenido más de un empleo, y la sanidad, con un 69,1%.

Es importante distinguir ambos indicadores: los porcentajes del 73,4%, 70,4% y 69,1% incluyen tanto situaciones actuales como experiencias anteriores y no representan tasas de pluriempleo activo.

Los resultados apuntan a que la simultaneidad de empleos tiene una presencia especialmente destacada en determinadas actividades.

Para las organizaciones de estos sectores, conocer la situación laboral completa de sus profesionales puede resultar relevante a la hora de organizar turnos, planificar cargas de trabajo y diseñar estrategias de fidelización del talento, siempre respetando los derechos y la privacidad de los trabajadores.

Andalucía, Cataluña y Canarias encabezan las tasas autonómicas

El pluriempleo en España también presenta diferencias territoriales.

Andalucía registra la tasa más elevada del análisis, con un 16%, seguida de Cataluña, con un 13,6%, y Canarias, con un 13,5%.

Randstad relaciona estas cifras con características de las economías regionales, como el peso de las actividades de servicios, la presencia de contratos parciales o fijos-discontinuos vinculados al turismo y las dificultades asociadas al coste de la vivienda.

El informe también señala, citando datos de la Encuesta de Población Activa, que el 87,5% de los profesionales que simultanean puestos se concentra en servicios y hostelería.

Conviene interpretar estas relaciones como el contexto explicativo propuesto por Randstad: el documento no presenta un análisis estadístico que permita cuantificar cuánto contribuye cada factor a las diferencias entre comunidades.

En cualquier caso, los resultados refuerzan la importancia de considerar las particularidades de cada mercado laboral al analizar la disponibilidad de trabajadores y sus necesidades económicas.

Qué significa el pluriempleo para las empresas y la gestión del talento

El estudio abre una cuestión que trasciende el número de personas con dos trabajos: ¿qué revela el pluriempleo sobre la relación entre las empresas y sus profesionales?

Desde el punto de vista empresarial, existen al menos tres dimensiones que merecen atención.

La primera es la retribución. Cuando una parte de los empleados necesita complementar sus ingresos para afrontar gastos básicos, las compañías disponen de una señal que puede resultar útil al revisar sus políticas salariales y su capacidad para atraer y retener profesionales.

La segunda es la organización del trabajo. Compatibilizar varios empleos puede exigir una coordinación especialmente cuidadosa de horarios, turnos y descansos. El estudio no mide directamente sus efectos sobre la productividad o la salud, por lo que no sería adecuado atribuirle consecuencias que no ha analizado.

La tercera dimensión es el desarrollo profesional. Entre los perfiles cualificados, el segundo empleo también puede responder al interés por adquirir experiencia, participar en proyectos especializados o ampliar oportunidades de carrera.

Comprender esas motivaciones puede ayudar a las empresas a diseñar propuestas de valor más ajustadas a las expectativas de sus equipos.

El dato del 12,6% de trabajadores pluriempleados no describe, por sí solo, un único problema laboral. Resume situaciones diferentes que requieren interpretaciones distintas.

Lo que sí evidencia el análisis de Randstad es que el salario, el ahorro, las obligaciones económicas y las oportunidades de desarrollo están influyendo en la decisión de mantener más de un empleo.

Para los directivos, conocer esas razones constituye un punto de partida para comprender mejor cómo está cambiando la relación de los profesionales con el trabajo.