Nuevo liderazgo: 6 claves para levantar las empresas

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De esta, como de todas las crisis, se puede obtener mucho aprendizaje. Uno es que un buen liderazgo es siempre importante y en momentos de dificultad es esencial. De la capacidad de los responsables de las empresas dependerá que muchas salgan fortalecidas o no.

Según explica Gonzalo Martínez de Miguel, director de INFOVA, algunas empresas han aprovechado el momento y otras del mismo sector han cerrado esperando a que pase la tormenta.

“Esta última opción no es necesariamente una mala decisión. Intentar salir adelante no te garantiza que lo consigas y quizás, bajar el nivel de actividad y de gastos al mínimo, refugiarte en un ERTE es lo más inteligente. Pero quizás no.

Tipos de líderes y liderazgo

liderazgo.

Muchos líderes han apostado por combinar medidas responsables de protección, con iniciativas de digitalización y adaptación a un mercado confinado para seguir operando, aunque sea a menor nivel” comenta.

“Hay líderes que han estado cerca de sus equipos y otros que se han mantenido en la distancia, hay líderes que se han puesto al frente y otros que se han escondido” añade.

Y advierte “como responsable, en estas situaciones puedes acertar o no, pero no puedes renunciar a liderar, a dar dirección, a tomar decisiones, a crear una estrategia de contingencia y a construir el futuro de la organización”.

Y esto toma vital importancia, ahora que nos encontramos en un momento en el que la actividad económica comienza a levantarse. Por este motivo el experto en liderazgo anima a los jefes a tener en cuenta una serie de consideraciones.

“Mi consejo a los líderes es cercanía con los equipos, comunicación abierta, generar una sensación de proyecto compartido y confianza en el futuro” explica. Además considera que es importante:   

6 consejos para el nuevo liderazgo

1 – Prestar especial atención a la motivación de los afectados por un ERTE: lo que desmotiva a los trabajadores implicados en un ERTE, no son solo sus consecuencias económicas. Dependerá de si se han sentido cuidados o no mientras ha durado. Muchos trabajadores entienden que un ERTE es mejor que un despido o que quebrar y cerrar la empresa.

“Si la dirección ha conseguido generar un sentimiento de proyecto compartido y de preocupación genuina por los trabajadores, no habrá problema con la vuelta a la normalidad”, asegura el director de INFOVA.

El líder debe tener en cuenta cada caso personal en su entidad.

Que añade que, por otro lado, es probable que la vuelta al trabajo no signifique que los problemas y las incertidumbres hayan terminado, y es que vienen meses duros, con un mercado que necesita reactivarse. 

2  – Tener en cuenta que cada caso es personal: la crisis ha sido muy asimétrica. Hay empleados que lo han pasado muy mal, que han perdido a seres queridos, que han estado semanas en el hospital, que viven en casas que no están preparadas para meses de confinamiento…

Otros, sin embargo, habrán sufrido menos. “A los líderes les toca practicar la empatía, tratar de entender comportamientos que igual ellos no comparten.  Además, cada persona tiene una predisposición diferente ante la incertidumbre y la dificultad. Hay colaboradores más fuertes y más resilientes que otros. A quien lidera le corresponde gestionar también esa diversidad” explica.

3 – Pensar en sí mismo: Gonzalo Martínez de Miguel advierte que es bueno que los líderes se recuerden a ellos mismos, que también ellos han estado sometidos a esta presión y a esta incertidumbre. Y que es probable que tampoco ellos acierten en todas sus comunicaciones, ni en todos sus comportamientos.

 4 – Mantener la confianza y ser claro: Como las azafatas del avión que se mantienen serenas y haciendo su trabajo cuando hay turbulencias. Mientras el personal de vuelo está tranquilo, todos estamos tranquilos en el avión. Con los líderes ocurre igual.

A su juicio lo mas importante es trasmitir serenidad, visión y optimismo, pero sin renunciar a la exigencia. “La salida de las crisis son momentos de mucha exigencia y todo el equipo tiene que estar a la altura de esa exigencia” comenta.

5 – Destacar las lecciones que hemos aprendido: lecciones sobre nuestra capacidad de adaptación, sobre nuestras opciones para reinventarnos, para comunicarnos de otra manera, para incorporar nuevas tecnologías. “Creo que esta crisis en muchos casos nos ha demostrado nuestra capacidad para trabajar de forma autónoma, para asumir responsabilidades” explica.  

Pero advierte “es cierto que algunas personas y algunas empresas no aprenderán nada. Puesto que hay quien le saca partido a todo y quien elije no aprender nada. En general, si cuando termine esta situación no has aprendido nada, tienes un problema más allá de la crisis”.

6 – Centrarse en el presente, en la situación actual: no comparar constantemente con otras crisis y actuar conforme a lo que está pasando ahora. Muchos comparan la situación actual conla crisis del 2008, pero, a juicio del experto, esta fue muy diferente, aunque también dio la oportunidad de aprendermucho.

“Esa crisis fue peor, fue más larga y había menos salidas. En este caso la estructura del país se ha parado en una parte, es cierto que se ha disparado el paro y el déficit público, las exportaciones, el turismo, la restauración y otros muchos indicadores, pero la capacidad productiva del país sigue estando ahí.

Por mucho que los políticos usen metáforas bélicas, no estamos en una postguerra. No hay que reconstruir la capacidad productiva del país, hay que ponerla en marcha” añade.

Los empresarios se han comportado de manera sobresaliente en la crisis del Covid.

Por último, Gonzalo Martínez de Miguel recuerda que muchos de los líderes empresariales han tenido un comportamiento excepcional en sentido positivo. Destaca que muchos presidentes han aprovechado las comunicaciones on-line para estar más cercanos con sus equipos, dirigiendo y dando confianza.

Otros han montado gabinetes de crisis y están consiguiendo no parar del todo las empresas. Hay Directores Generales llamando a sus proveedores, para preguntar cómo están sus negocios y sus familias, no a sus clientes, a sus proveedores. En su opinión, el nivel de comprensión y flexibilidad de la mayoría de los directores de las empresas españolas está siendo muy alto.

Con casos como los que han congelado los presupuestos, pero han seguido invirtiendo en aquello que pueda apoyar a sus empleados a sobrellevar esta situación, bien sea formación, sillas ergonómicas o mascarillas. “La clase empresarial, en general, se ha comportado de forma sobresaliente. Honestamente, conozco a muchos equipos de dirección y no esperaba otra cosa” finaliza.

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