¿Qué es un glioma de bajo grado y cómo actúa la neurocirugía?

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En este post vamos a hablar de los gliomas de bajo grado, un tipo de tumor cerebral que se desarrolla a partir de las células gliales, que son las células de soporte del sistema nervioso central. Estos gliomas son considerados «de bajo grado» porque suelen crecer de manera más lenta y tienden a ser menos agresivos en comparación con los gliomas de alto grado.

Pueden incluir varios subtipos, como astrocitomas, oligodendrogliomas, oligoastrocitomas y ependimomas y pueden afectar a personas de todas las edades, desde niños hasta adultos.

La explicación de un neurocirujano sobre el glioma de bajo grado

Según el Dr. Francisco Villarejo, Jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario La Luz de Madrid, la variabilidad en el comportamiento de estos tumores depende de su histología y grado. Algunos de ellos presentan bordes difusos al infiltrar el tejido cerebral, mientras que otros tienen bordes claramente definidos. Además, algunos permanecen en bajo grado, otros pueden volverse malignos y algunos permanecen estables sin crecer.

Esta variabilidad hace que este tipo de tumores sean complejos para su tratamiento, especialmente por el tejido del que se derivan. Lo cierto es que el enfoque de hospital madrileño ha demostrado cosechar buenos resultados y le ha convertido en una referencia en esta patología. La estrategia se basa en la combinación de técnicas quirúrgicas avanzadas, como la biopsia por estereotaxia o con navegador, con un tratamiento conservador. Ya en el proceso quirúrgico, los especialistas puede optar por varios procedimientos que incluyen desde la extirpación del tumor, hasta intervenciones para descomprimir o restablecer la circulación del líquido cefalorraquídeo.

Dr.-Francisco-Villarejo,-Jefe-de-Servicio-de-Neurocirugía-del-Hospital-Universitario-La-Luz-de-Madrid

Síntomas y otros datos sobre el glioma de bajo grado

El Dr. Villarejo destaca que, en niños, la prevalencia de gliomas de bajo grado es de 0,5 por cada 100.000 por año, constituyendo la mitad de los tumores supratentoriales.

Al situarse en la corteza cerebral, estas lesiones suelen manifestarse con síntomas como crisis epilépticas o convulsiones, siendo éstos comunes en el 80% de los casos. Además, el especialista menciona que las convulsiones a menudo están asociadas con displasias corticales o anomalías cerebrales, especialmente en los tumores localizados en los lóbulos frontal o temporal. En muchos casos, el control de estos síntomas requiere la extirpación del tumor y de la zona epileptógena.

Por otro lado, estos tumores pueden provocar hipertensión intracraneal y ocasionar déficits en el lenguaje, pérdida de memoria y trastornos visuales, manifestándose estos síntomas de manera gradual. El diagnóstico más efectivo se realiza a través de resonancia magnética (RM), que permite visualizar la vascularización cerebral, la celularidad, la infiltración, el metabolismo y la proliferación del tumor.

 

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