La medicina moderna está claramente basada en la mínima invasión. Esta tendencia se extiende a todas las especialidades, incluyendo a la salud femenina. Las opciones quirúrgicas de la ginecología apuntan a esa dirección y los resultados en estas técnicas inciden en el impacto en la calidad de vida de las pacientes.
Desde la filosofía de la mínima invasión, el Hospital Quirónsalud Huelva ha reforzado recientemente su cartera de servicios destinados a la salud femenina mediante la creación de una Unidad de Histeroscopia Avanzada. La incorporación de nuevas técnicas de morcelación intrauterina permite tratar patologías como los miomas uterinos, los pólipos endometriales, determinadas malformaciones uterinas y la extracción de restos ovulares mediante procedimientos más precisos, menos agresivos y con una recuperación significativamente más rápida.
Enfermedades del útero: los tratamientos ginecológicos más habituales en consultas
Las enfermedades benignas del útero representan uno de los principales motivos de consulta ginecológica. Entre ellas destacan especialmente los miomas y los pólipos uterinos, dos patologías muy frecuentes que, aunque generalmente no presentan carácter maligno, pueden provocar importantes síntomas y afectar a la fertilidad.
Los miomas uterinos son tumores benignos que se desarrollan en el músculo del útero y cuya incidencia aumenta con la edad. Según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, hasta un 40% de las mujeres de entre 35 y 55 años puede presentar esta patología.
Aunque en muchos casos permanecen asintomáticos, algunos miomas provocan sangrados abundantes, dolor pélvico, presión sobre órganos cercanos o dificultades para lograr un embarazo. Cuando aparecen estas complicaciones, el tratamiento quirúrgico suele ser la opción más adecuada.
Por su parte, los pólipos uterinos son crecimientos anómalos del tejido endometrial que, aunque habitualmente benignos, requieren una evaluación y seguimiento adecuados debido a que, en determinadas circunstancias, pueden albergar células precancerosas.
La necesidad de abordar estas patologías de forma eficaz y conservadora ha impulsado el desarrollo de nuevas herramientas quirúrgicas que buscan preservar al máximo la anatomía y funcionalidad uterina.
MyoSure OMNI: la tecnología que marca la diferencia en las cirugías intrauterinas
La principal novedad incorporada por el centro onubense es la utilización del sistema MyoSure OMNI, una tecnología diseñada para la extirpación de lesiones intrauterinas mediante histeroscopia avanzada. A diferencia de procedimientos tradicionales, esta técnica permite acceder al interior de la cavidad uterina sin necesidad de realizar una dilatación previa del cuello uterino, una maniobra que históricamente ha estado asociada a determinadas complicaciones y que puede aumentar el riesgo de perforación.
La intervención se realiza mediante un sistema de visualización directa que permite identificar y eliminar las lesiones con gran precisión, preservando el tejido sano circundante. Además, la extracción de los miomas o pólipos se lleva a cabo sin utilizar energía eléctrica, lo que reduce la agresión sobre el endometrio y favorece una recuperación más rápida y confortable para la paciente.
La doctora María Cinta Vidal Mazo, experta en esta técnica, destaca que esta tecnología supone un importante avance en la práctica clínica diaria.

Dra. Cinta Vidal.
Preservar la fertilidad, uno de los grandes objetivos
Uno de los aspectos más valorados por los especialistas es la capacidad de estas nuevas técnicas para preservar la integridad del endometrio, un factor especialmente relevante en mujeres jóvenes con deseo reproductivo. Las intervenciones convencionales pueden ocasionar, en determinados casos, la aparición de adherencias intrauterinas, una complicación que puede afectar posteriormente a la fertilidad.
Sin embargo, la tecnología de morcelación intrauterina ha demostrado ofrecer ventajas significativas frente a otros métodos tradicionales de resección histeroscópica, tanto monopolar como bipolar. Entre sus beneficios destacan un menor riesgo de perforación uterina, una reducción del sangrado durante la intervención, tiempos quirúrgicos más cortos y una mejor conservación del tejido endometrial.
Otra de las principales ventajas de esta nueva generación de procedimientos es su carácter ambulatorio. La mayoría de las intervenciones pueden realizarse sin necesidad de ingreso hospitalario, permitiendo que la paciente regrese a su domicilio el mismo día.









