El gerente de La Sirena, entre otros muchos negocios, José Elías, ha vuelto ha publicar en su cuenta de X para denunciar la situación que viven los autónomos en España. El post es una serie de mensajes contundentes, empezando por definir a este colectivo como personas de segunda.
El autónomo es “el nuevo esclavo de la sociedad”, asegura Elías. Sin duda, la relevación de este empresario es un perfecto altavoz para denunciar una situación que, a su juicio, viven miles de trabajadores por cuenta propia.
José Elías y los autónomos: un conocimiento de primera mano
El empresario habla con conocimiento de causa y elogia a esta figura por su capacidad de aguante, pues pueden estar durante meses sin cobrar una nómina, no pueden cogerse una baja porque si paran su negocio también se detiene, o incluso renuncian a ser padres por falta de tiempo material.
El empresario asegura conocer autónomos que “han pasado más necesidad que muchos trabajadores” y denuncia que el sistema «machaca de forma sistemática al que intenta sacar un negocio adelante”. Su diagnóstico va más allá de las dificultades económicas: apunta a una normalización del maltrato. “De alguna manera, hemos normalizado que se nos trate así”, escribe en el post de X.
El abandono político, la herida más profunda
Si hay un punto que Navarro subraya con especial dureza es el del abandono institucional. “Lo que más duele es el abandono absoluto”, afirma. En su opinión, “a ningún partido político le ha interesado jamás abanderar la causa de los autónomos ni defender nuestros derechos”. Una crítica que no distingue siglas y que sitúa a este colectivo en tierra de nadie: demasiado numeroso para ser ignorado, pero sin una voz política que lo represente con la misma fuerza con la que se defienden otros intereses.
Esa falta de representación se traduce, según su relato, en un trato desigual. El autónomo, sostiene, asume riesgos que no siempre se reconocen: la incertidumbre de los ingresos, la imposibilidad de desconectar, la ausencia de una red de protección equivalente a la de un trabajador por cuenta ajena.
“Hasta que algún gobernante no tenga la lealtad que esta gente de verdad se merece, seguiremos viendo cómo se nos maltrata”, advierte.
“Ya me he dado por perdido”
El mensaje concluye con una confesión amarga: “Yo, si te soy sincero, ya me he dado por perdido”. El directivo habla en primera persona, pero su reflexión la extiende al colectivo al entender que su sentir es el de muchos autónomos. “Hasta que alguien no entienda el castigo que supone hoy en día levantar la persiana, seguiremos estando completamente solos”, sentencia.
Es un lamento, una queja. La intervención de Elías en este caso no ofrece datos ni propuestas concretas, pero interpela a partidos, administraciones y sociedad en general a dar mayor reconocimiento y mejor trato a los autónomos. Si el emprendimiento se presenta como motor económico y solución al empleo, ¿por qué quienes lo ejercen sienten que el sistema los trata como ciudadanos de segunda?, se pregunta Elías.









