Saltar a contenido principal
ECONOMÍA

La visión de Indosuez Wealth Management sobre la política monetaria: inflación, petróleo y decisiones sobre los tipos de interés

El prolongado conflicto entre Irán y Occidente, junto con las tensiones energéticas derivadas del cierre parcial del estrecho de Ormuz, ha devuelto la inflación al centro de las preocupaciones de los mercados financieros internacionales. Alexandre Drabowicz, Director Global de Inversiones de Indosuez Wealth Management, y su Directora de Estrategia, Bénédicte Kukla, analizan la situación actual enlazándolo con la política monetaria que se está llevando a cabo en Europa y Estados Unidos.

Ambos expertos consideran que las fuerzas estructurales que han impulsado la desinflación en los últimos años continúan plenamente vigentes, con lo que las subidas de tipos de interés de los bancos centrales en sendas regiones serían casi un fenómeno temporal.

Previsiones sobre el precio del petróleo

El cierre prolongado del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo, ha generado importantes tensiones en los mercados energéticos internacionales. Aunque la liberación de reservas estratégicas, el aumento de la producción en países como Estados Unidos y Nigeria, así como una demanda más moderada de lo esperado en China, han contribuido a contener parcialmente los precios, el impacto sobre las expectativas de inflación ha sido significativo.

Europa y Asia han sido las regiones más afectadas debido a su mayor dependencia energética exterior. Estados Unidos, gracias a su mayor autonomía energética, ha mostrado una capacidad de resistencia superior frente al encarecimiento del crudo.

Aun así, los expertos consideran que el mercado petrolero ha demostrado una resiliencia mayor de la inicialmente prevista. El escenario central apunta a una gradual normalización de los precios del Brent durante los próximos años, aunque difícilmente regresarán a los niveles anteriores al conflicto. Las previsiones actuales sitúan el precio medio del barril de Brent en torno a los 91 dólares durante 2026 y alrededor de 80 dólares en 2027, reflejando una situación más estable, aunque todavía condicionada por las incertidumbres geopolíticas y las necesidades de reconstrucción de inventarios energéticos.

precio barril de petróleo

La inteligencia artificial emerge como fuerza desinflacionista

Frente al impacto coyuntural del petróleo, los analistas identifican una tendencia de fondo que podría ejercer una presión desinflacionista mucho más duradera: el incremento de la productividad derivado de la inteligencia artificial.

La rápida adopción de herramientas basadas en IA está transformando los procesos productivos en Estados Unidos, permitiendo a las empresas generar más valor con menores costes laborales relativos. Este fenómeno podría contribuir a moderar la inflación subyacente en los próximos años, compensando parte de las tensiones derivadas del encarecimiento energético.

Al mismo tiempo, la debilidad económica que continúa mostrando Europa actúa como otro factor moderador de los precios, reduciendo la capacidad de trasladar costes al consumidor final.

BCE y Reserva Federal: dos respuestas diferentes ante el mismo problema

Uno de los aspectos más relevantes del escenario actual es la divergencia creciente entre las estrategias de los principales bancos centrales.

El Banco Central Europeo se encuentra especialmente condicionado por su mandato prioritario de estabilidad de precios. A pesar de la debilidad económica que atraviesa la eurozona, la institución mantiene una vigilancia extrema sobre las expectativas de inflación y no descarta mantener una política monetaria restrictiva mientras persistan riesgos inflacionistas derivados de la energía.

La situación es diferente en Estados Unidos. La Reserva Federal dispone de un mandato dual que combina el control de la inflación con la protección del empleo. Aunque las presiones sobre los precios siguen siendo una preocupación, el mercado laboral estadounidense ha comenzado a mostrar signos de moderación respecto a los niveles extraordinariamente tensionados observados tras la pandemia.

Esta diferencia explica por qué los mercados contemplan una mayor probabilidad de endurecimiento monetario en Europa que en Estados Unidos durante los próximos trimestres.

¿Puede la Reserva Federal volver a subir los tipos?

Aunque algunos inversores han comenzado a descontar nuevas subidas de tipos de interés en Estados Unidos antes de 2027, los fundamentos económicos no parecen respaldar todavía ese escenario.

Los costes laborales unitarios permanecen relativamente contenidos y las ganancias de productividad derivadas de la digitalización y la inteligencia artificial están ayudando a absorber parte de las presiones salariales.

No obstante, existen varios riesgos que podrían alterar esta situación. Entre ellos destacan una prolongación del conflicto energético en Oriente Medio, una aceleración inesperada del crecimiento económico estadounidense o la puesta en marcha de nuevos programas de estímulo fiscal que incrementen la demanda interna.

Otro factor clave será la evolución de las expectativas de inflación a largo plazo. Mientras estas permanezcan ancladas, la Reserva Federal mantendrá margen para priorizar el crecimiento económico frente a nuevas subidas de tipos.

Europa afronta un crecimiento cada vez más débil

Las previsiones económicas para la eurozona se han deteriorado durante los últimos meses. El crecimiento previsto para 2026 se ha reducido significativamente y numerosos indicadores apuntan a una economía que seguirá avanzando, aunque a un ritmo muy modesto.

La revisión de los datos del primer trimestre y el impacto acumulado de los costes energéticos han llevado a los analistas a rebajar las perspectivas de expansión económica, situando el crecimiento esperado de la eurozona en torno al 0,4% para 2026.

A pesar de esta desaceleración, el escenario central no contempla una recesión generalizada. El principal desafío para Europa será gestionar simultáneamente una inflación todavía elevada y una actividad económica débil, una combinación especialmente incómoda para la política monetaria.

Implicaciones para los inversores

Explicado este escenario, el reporte que llega desde Indosuez Wealth Management es que los mercados financieros continúan favoreciendo los activos vinculados al crecimiento tecnológico y a la innovación.

La renta variable estadounidense y los mercados emergentes mantienen una posición relativamente favorable gracias al impulso de la inteligencia artificial y a unas perspectivas económicas más sólidas que las europeas.

Por el contrario, la renta variable de la eurozona sigue enfrentándose a mayores desafíos debido a su exposición al encarecimiento energético y al endurecimiento de las condiciones financieras.

En renta fija, los recientes repuntes de las rentabilidades están generando oportunidades especialmente interesantes en vencimientos cortos e intermedios, particularmente en la zona euro. Asimismo, la deuda corporativa de alta calidad continúa ofreciendo una relación entre rentabilidad y riesgo más atractiva que la deuda pública.

El oro, por su parte, mantiene su papel estratégico como activo refugio a medio plazo, apoyado por la creciente incertidumbre geopolítica y por la tendencia global de diversificación de reservas internacionales.