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Hasta ahora, pagar a plazos con el móvil era algo que sucedía en una compra online. Los métodos de pago en el mundo virtual han evolucionado y prácticamente cualquier entidad financiera que se precie ya ofrece esta posibilidad. Lo que nadie ofrecía hasta ahora es la posibilidad de pagar a plazos con Apple Pay en establecimientos físicos. CaixaBank ha anunciado a esta solución, inédita hasta el momento para los consumidores.

El usuario ya no tiene que decidir antes de salir de casa si va a financiar una compra. La decisión se toma en el momento, en la caja, con el móvil en la mano. Y eso, en un contexto de inflación y de contención del gasto, puede marcar la diferencia entre cerrar una venta o dejarla para otro día.

Pagar a plazos con Apple Pay en los establecimientos: cómo se hace

El funcionamiento es tan inmediato como el propio gesto de pagar. Cuando un cliente hace doble clic en el botón lateral para pagar en tienda y selecciona en la app Cartera de Apple una tarjeta de crédito de CaixaBank o imagin compatible como método de pago, en la pantalla aparece la opción de pagar a plazos.

Una vez seleccionada, los clientes pueden elegir las condiciones de financiación en ese mismo momento, antes de realizar la transacción con Apple Pay, o bien configurar un plan después de la compra. Los usuarios que opten por pagar a plazos pueden seleccionar periodos de 2 a 12 meses, según sus necesidades.

Una vez realizada la compra, los clientes pueden consultar y gestionar fácilmente su plan de pagos a plazos junto con el resto de los movimientos de su tarjeta en la app de CaixaBank. La gestión no requiere acudir a la sucursal ni llamar a un teléfono de atención: todo queda integrado en el mismo lugar donde el usuario ya revisa sus gastos.

Una opción avalada por la seguridad de Apple Pay

Apple Pay proporciona a los usuarios una forma de pago sencilla y segura. Como ocurre con todas las compras realizadas con Apple Pay, cuando un usuario elige pagar a plazos, Apple no conserva ninguna información del usuario relacionada con la transacción. La privacidad se mantiene intacta: los datos de la financiación quedan en el ámbito del banco, no del fabricante del dispositivo ni de la plataforma de pago.

Con esta nueva funcionalidad, CaixaBank sigue impulsando soluciones de pago que combinan innovación, comodidad y control financiero. El lanzamiento refuerza la apuesta de la entidad por ofrecer nuevas experiencias de pago adaptadas a las necesidades de consumo de sus clientes y amplía las capacidades de fraccionamiento ya disponibles en otros canales, como en los pagos digitales.

CaixaBank se adelanta a los neobancos

Desde el punto de vista estratégico, CaixaBank se adelante así a los neobancos, caracterizados por su agilidad y el lanzamiento de soluciones novedosas. Además, hay que tener en cuenta que los pagos fraccionados empiezan a tener su momento en la experiencia de los consumidores. Los servicios de compra ahora, paga después se han multiplicado en los últimos años, y los bancos tradicionales han tenido que reaccionar para no ceder ese terreno a las fintech. La integración con Apple Pay permite a CaixaBank ofrecer esa funcionalidad sin obligar al usuario a salir de su ecosistema habitual ni a descargar una aplicación adicional.