La toma de decisiones empresariales atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. La aceleración tecnológica, el impacto transversal de la inteligencia artificial y un entorno cada vez más incierto obligan a los órganos de gobierno a repensar cómo dirigir las organizaciones sin perder el control ni el propósito.
Para responder a esa complejidad, Millán Berzosa lanza su libro Gobernar con lo que viene (LID), presentado ayer en un evento celebrado en la Universidad Nebrija. En dicha presentación Almudena García Calle, fundadora de Aboo Partners y miembro del Comité de LID Editorial, destacó que la capacidad de decidir bien es hoy determinante para que los órganos de gobierno puedan seguir avanzando y generando valor sostenible en sus compañías.
El libro, explicó García Calle, ofrece una visión panorámica de las tecnologías actuales desde un enfoque ágil y accesible, planteando preguntas clave que invitan a la reflexión estratégica: ¿es más importante la velocidad o la seguridad?, ¿conviene invertir rápido o asegurar el retorno?, ¿cómo alinear innovación, ética y propósito corporativo? Todo ello, subrayó, con la mirada puesta en el impacto real de las decisiones.
Una guía liderar el futuro sin ser tecnólogo
Gobernar con lo que viene nace, según su autor, de una necesidad concreta: dotar a quienes gobiernan las organizaciones de un manual de consulta divulgativo, útil para orientar la toma de decisiones en un contexto dominado por la tecnología. “No es un libro para tecnólogos”, señaló Berzosa durante el encuentro, “sino para quienes tienen responsabilidades de gobierno y deben decidir con criterio, desde la ética y con visión de largo plazo”.
El autor fue entrevistado por Ana Lamas, presidenta de WomenCEO y miembro de órganos de gobierno, en una conversación centrada en el papel de la inteligencia artificial, el liderazgo y la responsabilidad directiva. Berzosa insistió en que la IA debe entenderse como una herramienta y no como un sustituto del juicio humano. “La inteligencia artificial nos da velocidad, pero si queremos llegar bien al destino tenemos que tomar las riendas”, afirmó. “La IA es el acompañante, pero no quien decide”.

De izquierda a derecha: Almudena García Calle, Millán Berzosa, Ana Lamas y Jorge Galván.
5 palancas para liderar el futuro
La obra se estructura en torno a cinco grandes palancas, que el autor fue desgranando a lo largo del diálogo, siempre desde la perspectiva del gobierno corporativo. La primera es comprender. El libro avanza de lo general a lo particular, con el objetivo de que los responsables entiendan de qué están hablando cuando se menciona la IA o cualquier otra tecnología emergente. Berzosa subrayó la necesidad de validar el trabajo que desarrollan estos sistemas y recordó que la tecnología, por sí sola, no es ni buena ni mala: “Nos habilita para sacar nuestra mejor versión, pero son las personas las que lideran”.
La segunda palanca es liderar. La tecnología transforma las formas de liderazgo y exige que los directivos sepan rodearse de equipos valiosos. El autor defendió un liderazgo consciente de que sin equipo no hay avance posible y de que la complejidad actual requiere inteligencia colectiva. La tercera es anticipar. En este apartado, el libro analiza los escenarios que se perfilan hasta 2035, combinando una mirada de largo alcance con una lectura realista del presente. El objetivo, explicó Berzosa, es situar a las organizaciones “en la cresta de la ola”, evitando tanto la precipitación como el inmovilismo.
La cuarta palanca, idear para perdurar, se apoya en ejemplos de grandes líderes y organizaciones que han sabido crear entornos donde los equipos pueden dar lo mejor de sí mismos. El autor alertó sobre uno de los grandes riesgos actuales: el desenfoque. “Podemos estar desubicados sin saberlo, perdiendo el sentido de lo que hacemos”, advirtió.
La quinta y última palanca es ampliar, dedicada al marco regulatorio y a la responsabilidad de los órganos de gobierno de pensar más allá del corto plazo. Conocer dónde estamos y hacia dónde vamos en materia de regulación resulta clave para anticipar riesgos, ya que los imprevistos, recordó Berzosa, pueden “dinamitar el negocio” si no se gestionan a tiempo.
El objetivo último del libro quedó resumido por el propio autor en una frase que sintetiza su enfoque: desmitificar la tecnología, asumir el papel relevante que tienen quienes ocupan posiciones de responsabilidad y construir el futuro de manera conjunta con la sociedad. “La tecnología tiene que ser habilitadora”, concluyó, “no la que gobierne por nosotros”.









