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Para la gestión del talento, plantillas, desarrollo de competencias, nóminas… Los agentes de IA están invadiendo poco a poco los departamentos de RR.HH. de las empresas. El HR Monitor 2026, elaborado por McKinsey & Company, deja clara esta tendencia tras comprobar que el 32% de las compañías utiliza soluciones operativas de IA agéntica en Recursos Humanos, mientras que otro 53% se encuentra explorando esta tecnología o desarrollando proyectos piloto. Estos porcentajes sitúan al mercado español por delante de Francia y Bélgica, donde la adopción operativa alcanza el 19%.

Los agentes inteligentes pueden participar en distintos pasos de un proceso, colaborar con los empleados y asumir tareas dentro de flujos de trabajo más amplios. No obstante, su incorporación plantea así una transformación de la organización del trabajo, no solo una mejora de la eficiencia administrativa.

Quizás por este último factor de peso, solo el 10% de los responsables de Recursos Humanos en España considera que la IA agéntica ha tenido ya un impacto transformador en el conjunto de su departamento. La distancia entre las empresas que utilizan estas soluciones y las que perciben un cambio estructural revela uno de los principales retos: pasar de la experimentación a la integración efectiva en los modelos de trabajo.

encuesta uso IA agéntica RRHHEl potencial de la IA agéntica en los RR.HH.

Con todo, el potencial de automatización que describe el informe es considerable. McKinsey estima que aproximadamente dos tercios de las tareas actuales de Recursos Humanos podrían automatizarse. Esto permitiría liberar tiempo y recursos para actividades de mayor valor estratégico y facilitar experiencias más personalizadas para los empleados.

La selección de personal es uno de los ámbitos con mayores posibilidades de transformación. La IA puede intervenir en la elaboración de ofertas, el análisis de candidaturas, la evaluación de competencias y la comunicación con los aspirantes. Según el informe, las principales fases del proceso —cribado, evaluación y entrevistas— presentan un potencial de automatización de al menos el 60%.

No obstante, la incorporación de estas herramientas requiere procesos bien diseñados, supervisión humana y una gobernanza adecuada de los datos. McKinsey advierte especialmente de los riesgos de discriminación y de las exigencias regulatorias asociadas al uso de inteligencia artificial en decisiones de contratación. El desafío no consiste en añadir agentes inteligentes a los procedimientos existentes, sino en rediseñar los flujos de trabajo de principio a fin, delimitar las responsabilidades de personas y tecnología y establecer mecanismos de control.

Se necesita más formación…

En cualquier caso, parece que la transformación de Recursos Humanos empieza a tomar forma, aunque todavía queda mucho camino. En parte porque muchos de los trabajadores de este ámbito no están lo suficientemente preparados / formados. En este punto, el informe identifica una desconexión entre la importancia que las organizaciones atribuyen a la formación y la experiencia real de sus plantillas.

A escala internacional, el 24% de los empleados asegura no haber recibido ninguna formación durante los últimos doce meses. La proporción alcanza el 35% en Alemania y Países Bajos. También existe una diferencia relevante entre la percepción de los departamentos de Recursos Humanos y la de los trabajadores: mientras los responsables de esta función calculan que sus empleados reciben una media de 6,2 días de formación al año, las plantillas declaran haber participado en apenas 3,4 días.

España presenta una actividad formativa superior a la de algunos de los países analizados, con una media de 4,4 días anuales por trabajador, frente a los 2,5 días de Alemania. Sin embargo, uno de cada cuatro empleados españoles, el 25%, afirma no haber dedicado ninguna hora a formarse durante el último año.

La brecha es especialmente relevante en las competencias vinculadas a la inteligencia artificial generativa. Solo el 31% de los trabajadores en España declara haber recibido formación formal en esta tecnología. Otro 26% ha participado únicamente en conversaciones informales, mientras que el 44% asegura no haber recibido formación alguna. Aunque España supera la media europea de capacitación formal en IA generativa, situada en el 25%, todavía queda por detrás de China, donde el porcentaje alcanza el 49%.

Para McKinsey, el reto no consiste únicamente en aumentar las horas de formación, sino en conseguir que el aprendizaje se traduzca en nuevas capacidades y mejoras del desempeño.

Las competencias que ganarán peso en el nuevo mercado laboral

Al hilo de lo anterior, la consultora expone una serie de habilidades que las empresas consideran prioritarias. La resolución de problemas encabeza el listado de competencias de futuro, mencionada por el 44% de los responsables de Recursos Humanos encuestados. Le siguen la creatividad, que ha pasado del quinto al segundo puesto respecto a 2025, y el análisis de datos y la inteligencia artificial.

Uno de los avances más significativos corresponde a la alfabetización digital, que ha escalado desde la posición 20 hasta la sexta. En paralelo, algunas capacidades técnicas específicas, como el desarrollo de software, pierden peso relativo a medida que los sistemas de IA asumen nuevas tareas.

“La función de Recursos Humanos se encuentra ante uno de los mayores puntos de inflexión de las últimas décadas. La inteligencia artificial no solo está transformando las tareas y competencias que necesitan las organizaciones, sino también la manera en que personas y tecnología trabajan conjuntamente”, afirma Amaia Noguera, socia de McKinsey & Company.