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Los españoles valoran su trabajo, confían en sus capacidades y perciben ciertos avances en conciliación. Pero hay un dato que rompe esa fotografía aparentemente positiva: el 65% de los profesionales españoles afirma experimentar elevados niveles de estrés.

Es una de las principales conclusiones del Barómetro de Talento 2026 de ManpowerGroup y cobra especial relevancia coincidiendo con el final del verano y el regreso de millones de trabajadores a su actividad habitual.

Los datos muestran, además, una situación aparentemente contradictoria. El 84% de los trabajadores considera que su empleo tiene sentido y propósito, mientras que el índice de bienestar laboral alcanza el 66%, dos puntos más que el año anterior. Al mismo tiempo, casi dos de cada tres profesionales conviven con niveles elevados de estrés.

Para las empresas, la lectura va mucho más allá de la denominada depresión posvacacional. El reto consiste en construir modelos de trabajo capaces de combinar rendimiento, compromiso y bienestar durante todo el año.

Bienestar laboral: mejora la percepción, pero el estrés sigue siendo muy elevado

El bienestar laboral ha pasado de ocupar un espacio secundario en las políticas de Recursos Humanos a convertirse en una cuestión vinculada directamente con la gestión de personas.

Los datos de ManpowerGroup reflejan algunos avances.

El índice de bienestar alcanza el 66%, después de mejorar dos puntos respecto al ejercicio anterior. La percepción del equilibrio entre vida personal y profesional también aumenta cuatro puntos frente a 2025 y se sitúa en el 68%.

Sin embargo, ninguna de esas mejoras ha conseguido evitar que el estrés continúe afectando a una parte muy importante de la población trabajadora.

La coexistencia de ambos indicadores demuestra que sentirse identificado con un trabajo no implica necesariamente trabajar en unas condiciones libres de tensión.

Un profesional puede encontrar propósito en lo que hace y, simultáneamente, enfrentarse a una elevada carga de trabajo, dificultades de organización o problemas para desconectar.

El 84% encuentra sentido y propósito en su trabajo

Uno de los resultados más positivos del estudio es precisamente el elevado porcentaje de profesionales que encuentran sentido y propósito en su empleo.

Lo afirma el 84% de los trabajadores españoles.

Para las organizaciones, es un activo relevante. La conexión entre una persona y aquello que hace puede contribuir al compromiso y a una relación más sólida con el proyecto empresarial.

Pero el propósito no puede funcionar como sustituto del bienestar.

Cuando una persona considera importante su trabajo pero desarrolla su actividad bajo niveles de estrés elevados, las empresas tienen ante sí un problema que no se soluciona únicamente reforzando la cultura corporativa.

La organización del trabajo adquiere entonces un papel fundamental.

La conciliación mejora, aunque todavía queda camino por recorrer

El Barómetro de Talento aporta otro indicador significativo.

La percepción de los trabajadores sobre su conciliación laboral y personal alcanza el 68%, cuatro puntos más que en 2025.

La evolución es positiva, pero ManpowerGroup advierte de que todavía existe un número considerable de profesionales que no consigue compatibilizar plenamente ambas dimensiones.

Este punto resulta especialmente importante después de varios años en los que flexibilidad, teletrabajo y modelos híbridos han adquirido protagonismo en las políticas de personas.

Carmen Romero, Head of People & Culture de ManpowerGroup España, plantea que el bienestar ya no depende exclusivamente de proporcionar flexibilidad o beneficios. También implica ayudar a los profesionales a gestionar el cambio, establecer prioridades y disponer del apoyo necesario para desenvolverse en un entorno laboral cada vez más exigente.

La reflexión desplaza el debate desde los beneficios corporativos hacia el propio diseño del trabajo.

La vuelta de vacaciones también se puede gestionar

El regreso tras las vacaciones suele producir una concentración especialmente intensa de actividad.

Correos pendientes, reuniones, proyectos que se reactivan, objetivos del último cuatrimestre y tareas que parecen necesitar una respuesta inmediata pueden provocar que el profesional pase prácticamente sin transición del descanso a un ritmo elevado de exigencia.

ManpowerGroup propone utilizar este momento para impulsar hábitos de trabajo más sostenibles.

Entre las medidas planteadas aparecen una reincorporación progresiva, el establecimiento de prioridades claras durante las primeras semanas, una comunicación fluida entre responsables y equipos y la creación de espacios que permitan la desconexión.

Son decisiones aparentemente sencillas, pero apuntan hacia una cuestión empresarial de mayor calado: cómo se distribuye la presión dentro de una organización.

No todo puede ser prioritario el primer día

Uno de los aspectos más relevantes es el establecimiento de expectativas realistas.

Una organización que convierte cada tarea en urgente termina dificultando que sus profesionales identifiquen aquello que realmente genera valor.

La priorización puede convertirse así en una herramienta de bienestar laboral, pero también de productividad.

Esto requiere implicación de los responsables de equipo.

No basta con pedir a los trabajadores que aprendan a gestionar mejor su estrés si la propia estructura de trabajo genera prioridades contradictorias, interrupciones constantes o una carga difícilmente asumible.

El liderazgo tiene un papel fundamental frente al estrés laboral

La comunicación entre responsables y equipos es otra de las recomendaciones destacadas por ManpowerGroup.

El bienestar no depende exclusivamente de las políticas diseñadas desde Recursos Humanos. Buena parte de la experiencia diaria de un empleado está determinada por la relación con su responsable directo.

Establecer objetivos claros, proporcionar contexto ante los cambios y ayudar a diferenciar entre tareas importantes y secundarias puede reducir incertidumbre.

Esta dimensión gana importancia en entornos empresariales sometidos a transformaciones continuas.

Digitalización, inteligencia artificial, nuevas competencias y cambios organizativos están modificando puestos y procesos a una velocidad elevada. En ese escenario, acompañar a las personas durante las transformaciones pasa a formar parte de la gestión del talento.

El 91% de los trabajadores confía en sus capacidades

Existe otro dato especialmente interesante en el estudio: el 91% de los trabajadores españoles asegura confiar en sus capacidades y experiencia.

Es una cifra muy elevada.

Y vuelve a reforzar la paradoja que atraviesa todo el informe.

España cuenta con profesionales que mayoritariamente confían en lo que saben hacer y que encuentran propósito en su empleo, pero una gran parte de ellos continúa experimentando estrés elevado.

Desde una perspectiva empresarial, esto invita a observar el problema más allá de las capacidades individuales.

Si el trabajador confía en su talento, pero continúa sometido a una elevada presión, puede ser necesario analizar procesos, cargas, prioridades, modelos de liderazgo y capacidad real de desconexión.

El bienestar ya no puede limitarse a beneficios corporativos

Durante años, muchas políticas de bienestar en las empresas se han construido alrededor de iniciativas complementarias: actividades deportivas, programas de salud, flexibilidad horaria o determinados beneficios sociales.

Estas medidas pueden resultar útiles, pero los datos planteados por ManpowerGroup apuntan hacia una visión más amplia.

El bienestar también se construye mediante la forma en la que se trabaja.

Una plantilla puede disponer de numerosos beneficios y, al mismo tiempo, sufrir problemas de organización, exceso de reuniones, objetivos poco claros o dificultades para desconectar.

La evolución del mercado laboral obliga por ello a pasar de políticas aisladas a una estrategia que integre bienestar, liderazgo y organización.

Menos estrés también puede significar mejores empresas

El Barómetro global de talento 2026 de ManpowerGroup se ha elaborado a partir de las respuestas de 13.918 trabajadores de 19 países, recopiladas entre septiembre y octubre de 2025. El estudio analiza bienestar, satisfacción laboral y confianza de los profesionales para conocer cómo evolucionan sus expectativas a medida que cambia el trabajo.

En España, la fotografía presenta elementos positivos: mejora el bienestar percibido, avanza la conciliación, el 84% encuentra propósito en su empleo y el 91% confía en su talento.

Pero el 65% con elevados niveles de estrés impide interpretar esos avances con complacencia.

Para los departamentos de Recursos Humanos y los equipos directivos, el regreso de las vacaciones puede ser un buen momento para revisar no solo cómo vuelven los trabajadores, sino a qué entorno están regresando.

Prioridades claras, comunicación, capacidad de desconexión, expectativas realistas y apoyo durante los procesos de cambio pueden parecer factores difíciles de reflejar en una cuenta de resultados. Sin embargo, forman parte de las condiciones que permiten a una organización mantener su rendimiento de forma sostenible.

El gran desafío del bienestar laboral no consiste en eliminar toda presión del trabajo. Consiste en evitar que el estrés elevado termine convirtiéndose en la normalidad de una plantilla que, paradójicamente, quiere lo que hace y confía plenamente en su capacidad para hacerlo bien.