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Pocos dolores son tan intensos como los que producen los cálculos renales. Quien ha padecido algún episodio de litiasis renal, ya sabe que está afirmación no va desencaminada. Siendo inevitable el dolor inicial que produce esta enfermedad, hay otras partes del proceso que son hoy menos dolorosas gracias a los avances en la ciencia y en el mundo de la salud, en particular.

La experiencia en el Hospital Ruber Internacional indica que los tratamientos han cambiado por completo el abordaje de los cálculos renales, reduciéndose la agresividad y mejorando la precisión a la hora de eliminar las piedras, que es como coloquialmente se conoce a los cálculos. Bien es cierto que se trata de un centro de alta especialización, pero estas novedades seguro que cambian por completo la percepción que se tiene actualmente sobre esta patología urológica.

Navegar por las vías urinarias para atacar a los cálculos

La forma de proceder en el Ruber Internacional consiste en una especie de “seek and destroy”, como se diría en el argot militar. Y todo ello gracias a la navegación endourológica: una técnica que permite “viajar” por el interior de las vías urinarias mediante instrumental de alta precisión y tratar prácticamente cualquier cálculo con mínima invasión.

Esta es una de las últimas revoluciones que han llegado a la especialidad, si bien los doctores Antonio Allona, jefe de Servicio de Urología del hospital, y Juan Ignacio Martínez-Salamanca, jefe asociado del equipo, indican que en la última década el abordaje de los cálculos renales ha sido especialmente cambiante. Ambos comentan para Directivos y Empresas que se ha pasado de procedimientos altamente invasivos o otros en los que el daño es prácticamente inexistente.

Este cambio se apoya en tres pilares tecnológicos: ureteroscopios flexibles digitales de última generación, sistemas de imagen de alta definición y láseres avanzados capaces de fragmentar los cálculos con una precisión milimétrica. Gracias a estas herramientas, los especialistas pueden acceder a cualquier punto del aparato urinario sin necesidad de realizar incisiones externas.

La navegación endourológica permite tratar cálculos alojados en el riñón o el uréter con una visión directa y ampliada, reduciendo el daño en los tejidos y minimizando el dolor postoperatorio. El impacto en la calidad de vida del paciente es significativo: menos complicaciones, menor estancia hospitalaria y reincorporación más rápida a la actividad cotidiana.

El perfil más común de pacientes con litiasis renal

El Servicio de Urología del Hospital Ruber Internacional atiende cada año a cientos de pacientes con litiasis renal, desde cuadros iniciales hasta situaciones de elevada complejidad clínica.

“El perfil más habitual es el del paciente con litiasis recurrente, muchos de ellos con tratamientos previos poco resolutivos”, señala el doctor Pablo Garrido, especialista en litiasis de la Unidad Renal del centro.

doctor Pablo Garrido, especialista en litiasis renal

Doctor Pablo Garrido.

La recurrencia es uno de los grandes desafíos de esta patología. Por ello, el abordaje no se limita a eliminar el cálculo actual, sino que incluye una evaluación individualizada del tamaño, la localización y la composición del cálculo, así como de los antecedentes médicos y preferencias del paciente. Esta personalización permite diseñar estrategias terapéuticas más eficaces y reducir la probabilidad de nuevas formaciones.

Técnicas innovadoras en un único acto quirúrgico

Entre los procedimientos más avanzados destacan la endoscopia retrógrada intrarrenal avanzada (RIRS) y la cirugía percutánea mínimamente invasiva (mini-perc). Ambas técnicas permiten resolver cálculos complejos en un solo tiempo quirúrgico.

“El uso del láser Holmium-YAG de pulso modulado ha supuesto un antes y un después”, explica el Dr. Garrido. “Permite una fragmentación más eficiente del cálculo, con menor retropulsión y menos residuos, lo que se traduce en cirugías más cortas y menos reintervenciones”.

La retropulsión —el desplazamiento del cálculo durante la fragmentación— era uno de los factores que dificultaba la eficacia de los procedimientos tradicionales. Con la tecnología actual, el control es mayor y la tasa de eliminación completa en un único procedimiento supera el 90 % en la mayoría de los casos.

Además, el hospital ha implementado protocolos fast-track, orientados a acelerar la recuperación y reducir la estancia hospitalaria. En algunos casos seleccionados, los procedimientos pueden realizarse incluso de forma ambulatoria. “Los pacientes se recuperan antes, con menos dolor y retoman su vida habitual en pocos días”, subraya el Dr. Antonio Allona.

Cómo evitar los cálculos renales: la prevención es fundamental

Eliminar el cálculo es solo una parte del tratamiento. La litiasis renal tiene un componente metabólico importante y, sin medidas preventivas, el riesgo de recurrencia puede ser elevado.

Por ello, el Servicio de Urología trabaja de forma coordinada con Nefrología, Endocrinología y Nutrición para ofrecer un enfoque multidisciplinar. El estudio metabólico permite identificar alteraciones en el metabolismo del calcio, el ácido úrico u otras sustancias que favorecen la formación de cálculos. “Hidratación adecuada, reducción de sal y proteínas animales, control del peso y revisiones periódicas son pilares fundamentales”, recalca el equipo médico. La educación del paciente resulta clave para modificar hábitos y mantener un seguimiento a largo plazo.