El Medio Maratón de Sevilla está a la vuelta de la esquina, ya que el próximo domingo 25 de enero será cuando se dispute esta prueba para la que se espera un récord de participación.
Una vez más, en esta edición Quirónsalud se encargará de velar por la salud los asistentes, teniendo operativos los Hospitales Quirónsalud Infanta Luisa y Sagrado Corazón para cubrir cualquier problema o asistencia.
Precisamente, varios expertos de este último centro sevillano comparten para Directivos y Empresas varias recomendaciones sobre cómo preparar un medio maratón durante la última semana. A estas alturas, la clave no es mejorar la forma física – esos deberes se presuponen hechos anteriormente, sino llegar al domingo en las mejores condiciones posibles, evitando improvisaciones que puedan traducirse en sobrecargas, lesiones o errores de última hora.
Consejos para preparar el medio maratón los días previos a la prueba
Especialistas en nutrición y ejercicio físico del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón recuerdan que, en esta recta final, el trabajo más exigente ya está hecho. Ahora, la clave pasa por entrenar lo justo, descansar bien y cuidar el cuerpo, ajustando tanto la alimentación como la hidratación y reduciendo el volumen y la intensidad de los entrenamientos.

El doctor Daniel Cansino, traumatólogo, y Felipe del Valle, nutricionista de Sagrado Corazón.
Alimentación e hidratación: optimizar la energía sin improvisar
En los días previos a una media maratón, la alimentación adquiere un papel especialmente relevante, ya que influye directamente en el rendimiento, la recuperación y la prevención de molestias el día de la carrera.
“Una planificación nutricional adecuada en esta última semana permite llegar a la prueba con las reservas de energía optimizadas, favorece la regeneración muscular y reduce el riesgo de problemas digestivos o episodios de fatiga innecesaria”, explica Felipe del Valle, especialista en Nutrición del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón.
El experto insiste en que no es momento de experimentar. “No se deben probar alimentos nuevos ni suplementos desconocidos. Lo recomendable es priorizar hidratos de carbono de calidad para asegurar las reservas energéticas, aumentando progresivamente el consumo de pasta, arroz, patata, pan o cereales, siempre acompañados de frutas y verduras”, señala.
Asimismo, recuerda la importancia de mantener una ingesta adecuada de proteínas y prestar especial atención a la hidratación. Beber agua de forma regular durante toda la semana resulta más efectivo que concentrar grandes cantidades el día previo a la carrera, una práctica que puede resultar contraproducente.
Menos es más: ajustar el entrenamiento y priorizar el descanso
En cuanto al entrenamiento, los especialistas coinciden en que reducir la carga es fundamental para llegar fresco a la prueba. Las sesiones deben ser cortas y suaves, orientadas a mantener buenas sensaciones sin generar fatiga acumulada.
“Entrenar de más en esta fase no aporta beneficios y sí aumenta el riesgo de sobrecargas musculares, molestias articulares o pequeñas lesiones que pueden comprometer la participación en la carrera”, advierte el doctor Daniel Cansino, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón.
El descanso se convierte, en este punto, en un aliado clave. Dormir bien, respetar los tiempos de recuperación y evitar actividades físicas exigentes ajenas al plan de entrenamiento ayuda al organismo a asimilar el esfuerzo de las semanas previas.
Además, los expertos recomiendan escuchar al cuerpo y no ignorar las señales de alerta. “Ante la aparición de dolor persistente o fatiga excesiva, reducir la carga y priorizar la recuperación puede marcar la diferencia entre llegar en buenas condiciones o verse obligado a parar”, subraya el doctor Cansino.









