Cuidar la salud de los líderes es una inversión estratégica. Las organizaciones que apuestan por programas de reconocimiento médico específicos para directivos obtienen beneficios tangibles como la reducción de bajas prolongadas, mejora de la toma de decisiones, mayor claridad estratégica, mejor clima laboral y mayor retención del talento. La clave es diseñar chequeos a medida, ya que la salud directiva tiene matices que hacen diferente a estos perfiles respecto al resto de la población trabajadora.
Invertir en programas de salud para directivos mejora el clima laboral, reduce bajas prolongadas y refuerza la retención del talento
Que se sepa, no existe empresa en el mundo que no esté liderada por su capital humano. Por mucho avance de la tecnología y la automatización, el factor humano sigue y seguirá siendo imprescindible para la marcha de una organización. Así que, cuidar el activo más importante de un negocio será a todas luces una de las inversiones más inteligentes que se pueden llevar a cabo. Siguiendo con esta cadena de afirmaciones, cuidar la salud de los directivos, aquellos que deciden y toman decisiones en las compañías, es clave se mire por donde se mire porque afecta directamente en términos productividad. Todo pasa por estrategias meditadas y de hechos palpables como los reconocimientos médicos, pero en el colectivo de los responsables hay matices que se diferencian del resto de la población trabajadora.
Y es que en el cuidado de la salud directiva intervienen factores que se deben tener en cuenta, según la visión que ofrece el doctor Leopoldo Álvarez, director de Relaciones Institucionales de Quirónprevención, primer operador a nivel internacional del sector de la prevención de riesgos laborales.

Doctor Leopoldo Álvarez, director de Relaciones Institucionales de Quirónprevención.
Cuidar la salud de los directivos no es un gasto, es una inversión estratégica que impacta en la productividad y la toma de decisiones
Los matices en el cuidado de la salud de los directivos
La evidencia y la experiencia de Álvarez sobre este colectivo, independientemente de si son mujeres u hombres, es que los responsables de las empresas no se cuidan activamente o, dicho de otra forma, tienden a descuidar su bienestar. Estos perfiles han evitado históricamente los reconocimientos médicos ya sea por falta de tiempo o por exceso de confianza. Existe una falsa creencia en ellos a pensar “si no me miro es porque no tengo nada”. Y eso es un error que ha tapado muchas patologías. Por este motivo, los servicios de prevención de las empresas tienen que ser muy proactivos a la hora de vigilar a sus directivos y detectar precozmente cualquier enfermedad.
Además de riesgos físicos a los que puedan estar expuestos por el tipo de compañía en el trabajen, los otros riesgos específicos en la vida de un directivo se mueven en el terreno emocional. El estrés o el agotamiento de estas personas están detrás de muchas bajas en estos perfiles y, por supuesto, en peores tomas de decisiones o pérdidas evidentes de su capacidad de liderazgo. Consecuencia de todo ello es un deterioro del clima laboral, la productividad o la posible inestabilidad económica de la organización.
El ritmo de vida de los directivos pasa factura a su salud
Esta situación que describe el doctor Leopoldo Álvarez está muy relacionada con el estilo de vida de los directivos. Solo basta con ver ciertas agendas: comidas, reuniones, viajes frecuentes, etc. La conclusión es clara: el tiempo de descanso es escaso y la presión es frecuente. El cóctel es ideal para la aparición del estrés.
No en vano, Álvarez se refiere al estrés crónico como una de las patologías invisibles o poco diagnosticadas en la salud directiva. Sin embargo, la salud física también se resiente con posibles casos de presión arterial alta, alteración de la glucosa o el debilitamiento del sistema inmunitario.
Esta es la huella que deja el día a día de los directivos, cuyas consecuencias pueden ser dispares en hombres y mujeres. En ellos, los problemas de este ritmo suelen derivar en tensiones musculares, irritabilidad, problemas de sueño o el descenso del rendimiento cognitivo. Entre ellas, es habitual que a los anteriores síntomas acompañen migrañas, ansiedad y alteraciones en el ciclo menstrual.
La solución pasa por estrategias y reconocimientos médicos a medida
Además de recomendar a los propios directivos a ser más responsables con el cuidado de su salud, Quirónprevención tiene la solución para reducir el impacto que genera el ritmo de vida de los responsables en las empresas. La principal apuesta pasa por chequeos médicos diseñados a medida para los directivos. Este tipo de reconocimientos médicos van más allá de lo que se considera el estándar y requieren un enfoque integral y personalizado que tenga en cuenta edad, sexo, antecedentes y nivel de responsabilidad.
Entre otros aspectos, los médicos del trabajo deberán analizar una historia clínica detallada centrada en el estilo de vida y exploraciones físicas completas, lo cual incluye analítica ampliada, pruebas funcionales cardiovasculares, estudios de imagen y una evaluación específica del estrés y la salud mental mediante cuestionarios validados.
Debido a las diferencias que cita Álvarez sobre los síntomas que padecen hombres y mujeres en su salud, es fundamental que los chequeos incorporen una perspectiva diferenciada por sexo. En las mujeres directivas, resulta clave evaluar salud cardiovascular, hormonal, ósea y tiroidea, ámbitos donde la sintomatología suele infradiagnosticarse. En los hombres, el riesgo cardiovascular y los efectos del estrés sobre el equilibrio hormonal suelen minimizarse hasta edades avanzadas.
El estrés crónico es una de las patologías invisibles o poco diagnosticadas entre los directivos. Sin embargo,la salud física también se resiente
A la diferencia de género hay que sumar otro factor que hace diferentes a los reconocimientos médicos en directivos: los timings. Los médicos del trabajo deben valorar la frecuencia de estos chequeos para individualizar al máximo el cuidado de la salud de los líderes. Estos análisis deberán tener un carácter anual a partir de los 40 años o bianual si se trata de directivos entre 30 y 40 años. Si ya existen patologías previas o situaciones de estrés crónico, los exámenes deberán llevarse a cabo cada seis meses.
Esta es la visión de Quirónprevención, la cual realiza cada año más de 5.000 reconocimientos médicos de este tipo en colaboración con la red de hospitales de Quirónsalud. Los Reconocimientos VIP de Quirónprevención ofrecen una atención médica exhaustiva, personalizada y confidencial, con protocolos diseñados para la detección precoz de riesgos asociados al liderazgo. Estos programas se realizan tanto en centros especializados en Madrid y Barcelona como in company, y cuentan con un asesor médico personal que coordina todo el proceso.
Los Reconocimientos VIP de Quirónprevención ofrecen una atención médica exhaustiva, personalizada y confidencial, con protocolos diseñados para la detección precoz de riesgos asociados al liderazgo. Estos programas se realizan tanto en centros especializados en Madrid y Barcelona como in company, y cuentan con un asesor médico personal que coordina todo el proceso.
Enfermedades a vigilar en los directivos
Los reconocimientos médicos específicos para directivos permiten detectar patologías que, en muchas ocasiones, no presentan síntomas evidentes en fases iniciales. Entre las más frecuentes destacan:
- Hipertensión arterial, a menudo no diagnosticada.
- Síndrome metabólico, vinculado al sedentarismo, el estrés y hábitos alimentarios irregulares.
- Enfermedad cardiovascular, principal causa de bajas prolongadas en este colectivo.
- Trastornos tiroideos, especialmente frecuentes en mujeres.
- Alteraciones hormonales, tanto en hombres (descenso de testosterona asociado al estrés) como en mujeres (ciclo, perimenopausia y menopausia).
- Problemas de salud mental, como ansiedad, burnout o depresión, que representan cerca del 50 % de los días de incapacidad temporal asociados a este tipo de patologías.
Los datos epidemiológicos refuerzan esta realidad. Estudios de la Fundación CEDE muestran que más del 70% de los directivos mantiene hábitos sedentarios, más del 60% duerme menos de seis horas diarias y el riesgo cardiovascular aumenta de forma proporcional a la carga de responsabilidad.
La “fatiga de decisión” y la calidad del sueño: dos condiciones que frenan la capacidad del liderazgo
Vista la realidad que se describe desde Quirónprevención, es evidente que el liderazgo de las empresas tiene margen de mejora poniendo el foco sobre la salud de sus responsables. En el entorno actual, se están observando casos de “fatiga por decisión”, provocados por la sobrecarga cognitiva asociada a la toma continua de decisiones complejas. Esta saturación mental puede traducirse en problemas de concentración, deterioro de la memoria, menor capacidad de análisis y una mayor probabilidad de cometer errores estratégicos.
Otra variable que estaría condicionando al liderazgo tiene que ver con la calidad en el descanso de los directivos. Está estudiado que estos perfiles suelen dormir menos de seis horas cada día de forma habitual, lo cual incrementa el riesgo cardiovascular, favorece alteraciones metabólicas, reduce la capacidad cognitiva y aumenta la irritabilidad. En hombres hay una mayor frecuencia a apnea del sueño, mientras que en mujeres hay más casos de insomnio relacionados con la sobrecarga mental.











