Un año desafiante para el ecosistema emprendedor

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Por Sebastián Coler, Building Manager de Byld


Con el primer trimestre del año bajo el brazo, ya sabemos que las perspectivas para el 2024 para el ecosistema emprendedor son desafiantes. España ha tenido uno de los mejores años en volumen de financiación en etapas seed, siendo el tercer mercado europeo en volumen de estas transacciones, pero en un entorno en el que el total de las operaciones de financiamiento de fondos de venture capital han caído más de un 40%.

La caída en la cantidad de operaciones de M&A y de salidas a la bolsa ha tenido un efecto directo en el volumen de financiación a startups. Los fondos de venture capital ven su modelo de negocio amenazado al no poder realizar sus ganancias, volviéndolos más cautos a la hora de elegir alternativas de inversión.

La época en la que las startups podían buscar crecimientos astronómicos sin preocuparse por su balance de caja ha quedado atrás, hoy el foco está en la búsqueda de rentabilidad. Este cambio de paradigma en el ecosistema emprendedor impulsa a las startups a buscar nuevas formas de innovar para adaptarse a las actuales reglas de juego.

Por supuesto no se puede hablar de innovación sin hacer mención especial a la Inteligencia Artificial. Esta novedosa tecnología ha llegado para establecerse como una nueva forma de “hacer más con menos”. Herramientas apalancadas en la IA permiten que desarrollos que antes requerían de cuantiosas inversiones, se vuelvan más accesibles. Empresas consolidadas en sectores como la medicina, la movilidad o la energía ya han comenzado, incluso antes del boom mediático de la IA, su transición en materia de innovación a utilizar esta tecnología.

financiación de startups

Estas empresas, históricamente con altos costes de desarrollo, han encontrado una oportunidad de acelerar sus investigaciones y acortar el time to market de sus productos. Es el caso de grandes farmacéuticas como Pfizer o Novartis que han implementado esta tecnología para optimizar el desarrollo de medicamentos. Tesla y Waymo, por otro lado, emplean la Inteligencia Artificial para desarrollar su tecnología de conducción autónoma. En el sector de la energía, empresas como General Electric, en su rama de energía renovable, la utiliza para eficientar la producción de energía eólica, e Iberdrola se apalanca en la IA para optimizar y mejorar la fiabilidad de su red.

Sin embargo, esta innovación no ha quedado solamente en manos de unos pocos sectores y empresas con grandes capacidades (y necesidades) de absorber nuevas tecnologías. Los últimos avances en herramientas de IA, y especialmente en IA Generativa, han tenido un especial foco en la democratización del acceso a las mismas. Hoy prácticamente todas las empresas, independientemente de su tamaño, tienen al alcance de sus manos nuevas herramientas para optimizar y mejorar sus procesos.

Y aquellas que aprendan a utilizar esta nueva tecnología a su favor, como una herramienta más en su arcón de recursos, tendrán mejores posibilidades de éxito. Ejemplo de ello son empresas como Bdeo, la startup española invertida por Wayra en 2023 que ha implementado la IA como herramienta para agilizar la detección de daños en vehículos y acelerar la resolución de siniestros y suscripción de seguros.

El uso de la inteligencia artificial de manera eficiente para mejorar aspectos del negocio es importante, pero mantener una propuesta de valor diferencial sigue siendo clave

O el caso de la startup de Recursos Humanos Viterbit, que busca optimizar los procesos de selección de personal utilizando la Inteligencia Artificial para facilitar los procesos de atracción de talento y la gestión de las interacciones entre el equipo reclutador y los candidatos. El uso de la IA de manera eficiente para mejorar aspectos del negocio es importante, pero mantener una propuesta de valor diferencial sigue siendo clave.

Otra consecuencia de este nuevo escenario para las startups ha sido la necesidad de maximizar el valor obtenido de sus clientes. Con el ojo puesto en rentabilidad, más que en crecimiento, las startups comienzan a buscar nuevas formas de obtener mayores rentabilidades de sus operaciones. Nuevas empresas emergentes nacen con la búsqueda de monetización desde el momento cero ya embebido en su ADN, y aquellas que ya operan hace tiempo buscan adaptarse.

Y esto no solo se ve en el mundo startup, el encarecimiento del financiamiento a nivel general ha llevado a cambios en la forma de hacer negocios en distintos segmentos. No es de extrañar que empresas como Netflix hoy busquen nuevas líneas de ingreso incluyendo publicidad en su plataforma, o que el mundo de la suscripción haya ganado notoriedad en gigantes como Google y su suscripción a YouTube. También en el entorno startup español hemos visto casos similares como el de la famosa startup de comida preparada Wetaca, que ha virado su negocio principal y encontrado una mayor y más recurrente línea de ingresos a través de su suscripción.

 La aparición de las startups camello en el ecosistema emprendedor

La aparición de las startups camello

En el último tiempo, hemos visto ganar espacio en el ecosistema emprendedor la mención de startups camello en contraposición a los ya conocidos unicornios. Este nuevo stratus para las empresas emergentes no es obtenido mediante factores externos como la valuación obtenida en una ronda de inversión, sino que refleja una forma de hacer negocios.

Se tratan de startups mucho más cautas a la hora de usar sus fondos, y buscando generar ingresos de sus propios clientes desde el principio. Su objetivo es poder subsistir y crear valor dependiendo lo menos posible de inversión externa, ya que estas solamente serían utilizadas como herramientas para escalar una vez el negocio cuente con bases sólidas y sostenibles.

Este nuevo escenario con startups buscando optimizar procesos, eficientar operaciones y mejorar sus resultados, junto con inversores más cautos puede dar pie a la consolidación de otro tipo de jugadores no tan habituales en este ecosistema: las corporaciones. Si bien hay corporaciones que han estado presentes en el ecosistema emprendedor invirtiendo en startups desde hace años, este nuevo panorama podría ser terreno fértil para que nuevas empresas den sus primeros pasos.

La diferencia de incentivos perseguidos entre fondos de capital riesgo y brazos inversores de las corporaciones salvarían las distancias que las condiciones macroeconómicas globales han impuesto. Las empresas, al no buscar como fin último la desinversión de sus participadas para devolver rentabilidad a sus inversores, podrían tener un encaje perfecto con las startups en búsqueda de capital para crecer.

Por otra parte, empresas emergentes cada vez más eficientes en el uso de sus recursos se convierten en targets ideales para corporaciones en búsqueda de diversificación de sus negocios principales.

Modelos como el Corporate Venture Capital o el Corporate Venture Building podrían cobrar mayor relevancia en los próximos meses o años. Los incentivos de corporaciones y el nuevo paradigma emprendedor parecieran estar alineándose, dando paso a nuevos horizontes para explorar.

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Sobre Sebastián Coler…

Sebastián es Business Manager en Byld, un destacado corporate venture builder español que ayuda a grandes corporaciones a expandir sus horizontes de innovación mediante el lanzamiento de nuevas ideas de negocio. Cuenta con más de ocho años de experiencia en finanzas, estrategia y operaciones, así como una sólida trayectoria en la estructuración, liderazgo y escalabilidad de emprendimientos en diferentes sectores y mercados.

Es titulado con un MBA de IESE Business School y es candidato al Nivel III del CFA. A Sebastián le apasiona la innovación y el impacto social, y ha contribuido al crecimiento y éxito de varias startups, como Sentate, Wetaca, Ecoscooting y Katoo. Le gusta abordar desafíos difíciles, mejorar lo dado por sentado y promover la misión y visión de las organizaciones con las que colabora.

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