Según el informe La Gestión del Talento en el sector de las fundaciones, elaborado por la Asociación Española de Fundaciones, en España existen más de 10.500 fundaciones activas que representan alrededor del 2,4% del PIB. A pesar de esta relevancia, muchas organizaciones encuentran dificultades para consolidar sus estructuras, atraer talento o asegurar vías de financiación estables.
Abordar estos retos es esencial para hacer que este tipo de entidades sean más relevantes en España. Y es que se trascendencia puede ser muy relevante en cuestiones como la acción social, la cultura o la educación, particularmente en zonas vulnerables o tradicionalmente olvidadas en España.
Primera convocatoria de Red Ibérica de Fundación Mapfre
Con el objetivo de responder a estos desafíos e impulsar la acción y profesionalización de muchas de las fundaciones presentes en España, Fundación MAPFRE ha puesto en marcha la primera convocatoria de adhesión para su Red Ibérica, una iniciativa que también se extiende a Portugal y que poner el foco en las fundaciones de menor tamaño ubicadas en el oeste peninsular.
Este perfil de entidades suele carecer de apoyo técnico y estratégico, lo cual condiciona su crecimiento y dificulta su capacidad para mantener iniciativas de largo recorrido. Y esto es un desafío importante porque sus acciones buscan abordar problemas sustanciales como la despoblación, el envejecimiento y la pérdida progresiva de servicios y oportunidades.
El objetivo de esta iniciativa de Fundación Mapfre no es intervenir en la independencia de las entidades, sino ofrecer herramientas que les permitan reforzar su gestión y ampliar su impacto. Para ello, plantea un modelo basado en el acompañamiento y la cooperación, orientado a mejorar aspectos como la gobernanza, la sostenibilidad económica, la profesionalización o la capacidad de planificación estratégica.
La convocatoria cuenta además con el respaldo de dos actores relevantes del sector: el Centro Portugués de Fundações y la Asociación Española de Fundaciones, lo que refuerza la dimensión ibérica del proyecto y su voluntad de generar una red estable de colaboración entre entidades de ambos países.
Todas las solicitudes serán analizadas por orden de llegada
Uno de los aspectos más destacados de esta primera edición es su enfoque inclusivo. La convocatoria tiene carácter no competitivo y las solicitudes serán evaluadas por orden de llegada. Además, no se exige que las fundaciones dispongan de estructuras consolidadas o grandes recursos organizativos. De hecho, se valorará especialmente la voluntad de fortalecimiento y profesionalización.
Las entidades que deseen participar deberán ser fundaciones privadas independientes, no vinculadas a organizaciones políticas ni empresariales, con fines sociales o culturales y presencia en territorios afectados por desafíos demográficos. La solicitud deberá tramitarse a través del área de registro de la web de Fundación MAPFRE, acompañada de documentación como estatutos, acreditación registral, cuentas anuales y una declaración responsable de aceptación de las bases.
El plazo para presentar candidaturas permanecerá abierto hasta el 29 de mayo. Más allá del procedimiento administrativo, la iniciativa refleja una tendencia creciente en el ámbito fundacional: la necesidad de generar redes de colaboración que permitan compartir conocimiento, recursos y experiencias.









