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Desde sus primeras ediciones, el Reto Pelayo Vida se ha consolidado como una iniciativa social y deportiva de referencia en España para sensibilizar sobre la prevención y la detección precoz del cáncer femenino. Sus expediciones trasladan, además, un mensaje sobre la vida después del diagnóstico: superar la enfermedad puede abrir una nueva etapa en la que recuperar aspiraciones, plantearse metas diferentes y emprender desafíos que parecían lejanos durante el tratamiento. El impacto de esta iniciativa a lo largo del tiempo ha sido tal que ha sido reconocido por la NASA y cuenta con el apoyo personal de S. M. la Reina doña Letizia. Asimismo, ha recibido el galardón Juan Sebastián Elcano.

La edición 2026 del Reto pondrá rumbo a Senegal. Todo empezará el próximo 24 de noviembre y durante 17 días, cinco mujeres supervivientes de cáncer recorrerán distintos paisajes del país africano. La ruta se ha dado a conocer desde la sede Pelayo con las cinco protagonistas presentes en compañía de personalidades instituciones y expertos del colectivo sanitario. Todas las participantes ya han superado sus reconocimientos médicos en distintos hospitales de Quirónsalud.

Durante la presentación de esta edición, Isabel Echavarría, secretaria científica de la SEOM y oncóloga médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, abordó el papel del ejercicio físico durante y después de los procesos oncológicos. Su intervención puso el foco en los beneficios que la actividad física puede aportar a la calidad de vida y a la recuperación de las pacientes, así como en la importancia de tenerla en cuenta en las diferentes etapas de la enfermedad.

“Cada vez tenemos más datos del valor del deporte, tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer”, explicó la especialista, que destacó la evolución del conocimiento científico sobre la relación entre actividad física y oncología.

Presentación Reto Pelayo Vida 2026 Senegal

El recorrido en Senegal previsto en el Reto Pelayo Vida 2026

Lo cierto es que más allá del reto físico, la expedición pretende mostrar que la enfermedad no tiene por qué cerrar la puerta a nuevos proyectos vitales.

El recorrido combinará bicicleta de montaña y kayak desde la costa de Dakar hasta Casamance. Durante la travesía, las participantes deberán poner a prueba su resistencia física y mental, adaptarse a las condiciones del entorno y apoyarse mutuamente para superar las distintas etapas. El trabajo en equipo será uno de los elementos centrales de una experiencia que busca dar protagonismo tanto a la superación individual como a la fuerza de los vínculos que se crean al compartir un desafío.

Cinco historias diferentes y un objetivo compartido

Vanesa Amigo, Irantzu Pinillos, Noemí Carrasco, Milena Amelibia y Marta García Bodí (en la foto destacada) serán las protagonistas de esta duodécima edición. Las cinco fueron seleccionadas entre más de 500 candidatas procedentes de nueve países y comparten una experiencia común: haber superado distintos tipos de cáncer y querer afrontar un nuevo desafío que les permita seguir avanzando en sus proyectos personales.

Sus trayectorias son diferentes, al igual que las dificultades y los miedos a los que se han enfrentado durante la enfermedad. Sin embargo, las participantes coinciden en señalar la importancia del apoyo mutuo y el valor de formar parte de un equipo. La conexión entre ellas se ha convertido ya en una parte significativa del reto, incluso antes de iniciar el viaje a Senegal.

La convivencia durante 17 días pondrá a prueba esa complicidad en situaciones que exigirán esfuerzo, capacidad de adaptación y perseverancia. En los momentos de cansancio o debilidad, el respaldo de las compañeras será una de las claves para continuar. Esa dimensión colectiva aporta al proyecto un significado que trasciende la consecución de un objetivo deportivo: compartir la experiencia, comprender las dificultades de las demás y comprobar que el apoyo mutuo puede ayudar a afrontar situaciones complejas.

12  ediciones de deporte, aventura y sensibilización

Para Pelayo, el Reto Pelayo Vida representa una forma de contribuir a la sensibilización social en torno al cáncer desde una perspectiva centrada en la recuperación y las oportunidades que pueden surgir después de la enfermedad. A lo largo de sus doce ediciones, la compañía ha acompañado a las participantes en expediciones por algunos de los entornos naturales más exigentes del mundo, entre ellos el Kilimanjaro, el Annapurna, la Antártida, la Patagonia y Costa Rica.

La elección de Senegal para 2026 da continuidad a esta trayectoria de desafíos deportivos en escenarios diversos. Cada expedición combina el componente físico con una dimensión de visibilidad social, al situar en primer plano las experiencias de mujeres que han atravesado un proceso oncológico y que deciden afrontar nuevas metas.