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Estar frecuentemente cansado sin motivo aparente no es normal, pero la mayoría de las personas lo pasan por alto como una condición pasajera asociada al estrés o al estilo de vida actual. Efectivamente, hoy la sociedad lleva un ritmo muy acelerado en el día a día y el descanso brilla por su ausencia. No obstante, basta hacerse un análisis para encontrar la verdadera causa del cansancio: la anemia.

Sobre esta patología, el doctor Agustín Hernández, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Quirónsalud Marbella, advierte para Directivos y Empresas que las personas suelen normalizar toda la sintomatología, lo cual puede terminar condicionado la calidad de vida.

 “La anemia es una situación en la que la sangre pierde capacidad para transportar oxígeno a los tejidos, bien porque hay menos glóbulos rojos o porque la hemoglobina está por debajo de los valores adecuados”. Esta alteración, aparentemente simple, tiene consecuencias directas sobre el funcionamiento del organismo.

Los riesgos del infradiagnóstico de la anemia

Ese es el gran problema que se asocia con la anemia. Si se instala de una forma progresiva y el cuerpo se adapta a esta condición es cuando se presentan los mayores riesgos. “El paciente acaba pensando que ese cansancio es lo normal”, advierte el especialista. La fatiga persistente, la sensación de falta de aire ante esfuerzos cotidianos, los mareos, la palidez o incluso la caída del cabello son señales que muchas veces se interpretan como parte de la rutina diaria, cuando en realidad pueden ser indicadores claros de un déficit de hierro o de una anemia en desarrollo.

doctor Agustín Hernández

Doctor Agustín Hernández.

A este escenario se suma un matiz clave: no es necesario que exista anemia para que aparezcan síntomas. La ferropenia —la falta de hierro— puede provocar ya alteraciones como dificultad para concentrarse o sensación de agotamiento, incluso antes de que los niveles de hemoglobina desciendan de forma significativa. Es decir, el problema puede empezar mucho antes de que sea visible en una analítica estándar.

Por eso, el enfoque actual insiste en ir más allá del síntoma y buscar su origen. “Hay tres mecanismos básicos: producción insuficiente, destrucción acelerada o pérdidas por sangrado”, resume Hernández. Identificar cuál de ellos está detrás de cada caso es fundamental para aplicar un tratamiento eficaz.

Las causas más habituales incluyen menstruaciones abundantes, sangrados digestivos —a veces ocultos—, problemas de absorción intestinal o un aumento de las necesidades de hierro en etapas como el embarazo. En todos los casos, la clave está en no limitarse a corregir el déficit, sino en entender por qué se ha producido.

El tratamiento de la anemia: las pautas con la administración de hierro

El tratamiento de la anemia ferropénica ha evolucionado de forma significativa en los últimos años, especialmente en lo que respecta a la administración de hierro. Durante mucho tiempo, la pauta habitual consistía en dosis diarias elevadas por vía oral. Sin embargo, la evidencia científica ha demostrado que más no siempre es mejor.

“Dar más dosis no significa absorber más hierro; en muchos casos ocurre justo lo contrario”, explica el especialista. El organismo regula la absorción de este mineral, y un exceso puede reducir su eficacia y aumentar los efectos secundarios. Por ello, las estrategias actuales apuestan por pautas más espaciadas, que mejoran tanto la tolerancia como los resultados.

Cuando el tratamiento oral no es suficiente o el paciente no lo tolera, el hierro intravenoso se ha consolidado como una alternativa eficaz y cada vez más utilizada. Las formulaciones actuales permiten administrar dosis elevadas en una sola sesión, lo que facilita una recuperación más rápida de los niveles de hierro.

El impacto en la vida del paciente puede ser notable. “El cambio se percibe en pocos días: recupera energía y mejora su calidad de vida”, señala Hernández. Este tipo de tratamiento no solo corrige el déficit, sino que devuelve al paciente una sensación de normalidad que, en muchos casos, había olvidado.