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El miedo es una de las emociones que lleva a tomar decisiones rápidamente. A veces son precipitadas otras no tanto. En cualquier caso, el temor es el detonante de una acción más o menos inmediata. Decimos esto a colación de unas cuantas claves que ha identificado Learning Heroes, la academia digital de tecnologías más grande del mundo en español, sobre la formación en IA y las prisas que les han entrado a muchos.

Y es que, según se está viendo en las empresas y en los propios profesionales, la inteligencia artificial está cambiando el rumbo del mercado laboral a una velocidad muy alta. En este nuevo escenario, la pregunta no es si la tecnología cambiará los empleos, sino quién estará preparado para adaptarse a ese cambio. Y, según los datos, el temor a no estarlo se ha convertido en el principal motor de formación.

Learning Heroes revela que un 37% de las personas teme quedarse obsoleta en el mundo laboral, mientras que un 26% reconoce su preocupación por no saber adaptarse a la Inteligencia Artificial. Más allá de las cifras, el dato refleja una inquietud creciente que atraviesa sectores, edades y niveles profesionales.

Una brecha de conocimiento en IA en pleno auge tecnológico

El avance de la IA está siendo tan rápido que una gran parte de la población siente que no tiene las herramientas necesarias para comprenderla, mucho menos para aprovecharla. De hecho, siete de cada diez personas admiten tener conocimientos nulos o muy básicos en esta tecnología.

Para Arnau Ramió, esta brecha es uno de los principales desafíos actuales. La Inteligencia Artificial, explica, ya forma parte del día a día de profesionales de todos los ámbitos, desde pequeños negocios hasta grandes corporaciones. Sin embargo, el desconocimiento genera incertidumbre y, en muchos casos, bloquea la capacidad de reacción. Asimismo, se atisba desigualdad salarial entre quienes saben utilizar estos sistemas y quienes tienen problemas al respecto.

Este fenómeno no distingue perfiles. La encuesta, realizada a 9.600 personas, muestra cómo las preocupaciones son transversales: un 24% teme que su negocio pierda competitividad si no integra la IA, mientras que un 17% considera que podría ser reemplazado por alguien con mayor dominio tecnológico.

Formación en IA para no desaparecer

En este contexto, la formación en Inteligencia Artificial se ha convertido en una prioridad estratégica tanto para profesionales como para empresas. Los datos de la consultora HAYS apuntan en esta dirección: un 90% de los trabajadores estaría dispuesto a participar en cursos o talleres sobre IA, y el 84% de las empresas muestra interés en impulsarlos.

No se trata solo de aprender una nueva herramienta, sino de adquirir una competencia clave para el futuro inmediato. La capacidad de interactuar con sistemas inteligentes, automatizar procesos o interpretar datos ya no es exclusiva de perfiles técnicos, sino que empieza a formar parte del núcleo de muchas profesiones.

El interés por la formación responde a motivaciones concretas. Según el estudio, el 52% de los profesionales busca mejorar su eficiencia en el trabajo y aprender a utilizar correctamente la IA. En un entorno cada vez más competitivo, la optimización del tiempo y los recursos se ha convertido en una ventaja diferencial.

Pero no es la única razón. El emprendimiento emerge como un factor relevante para el 17% de los encuestados, que ven en la Inteligencia Artificial una oportunidad para crear nuevos modelos de negocio. A esto se suma un 7,5% que simplemente busca mantenerse actualizado en un entorno tecnológico en constante evolución.

Los datos también reflejan un impacto directo en la empleabilidad. Los perfiles que dominan la IA no solo son más demandados, sino que pueden acceder a salarios hasta un 30% superiores a la media. Una cifra que confirma que el conocimiento tecnológico ya no es un complemento, sino un factor determinante en la carrera profesional.

El boom de los programas especializados

Este cambio de mentalidad se traduce en un aumento significativo de la demanda formativa. En el caso de Learning Heroes, los programas especializados en Inteligencia Artificial han crecido un 51% en 2026. Entre ellos destaca AI Heroes Live, una iniciativa diseñada para acercar la tecnología a perfiles sin conocimientos previos.

El objetivo es claro: democratizar el acceso a la IA y reducir la brecha de conocimiento que actualmente limita a una gran parte de la población. La formación, en este sentido, se plantea no solo como una herramienta de mejora profesional, sino como un mecanismo de inclusión en la economía digital.

Entre el miedo y la oportunidad

El auge de la Inteligencia Artificial ha generado un doble efecto en el mercado laboral. Por un lado, alimenta el miedo a la sustitución y a la pérdida de relevancia profesional. Por otro, abre un abanico de oportunidades para quienes deciden adaptarse.

Esta dualidad define el momento actual. La tecnología avanza, pero la capacidad de las personas para integrarla en su trabajo será lo que determine su impacto real. En este sentido, la formación se convierte en el puente entre la incertidumbre y la oportunidad.

Ramió lo resume con una idea clave: no se trata solo de entender la tecnología, sino de saber aplicarla. Crear agentes especializados, automatizar tareas o mejorar procesos ya no son habilidades exclusivas de expertos, sino competencias cada vez más accesibles.

Prepararse para el presente

Aunque el discurso sobre la IA suele centrarse en el futuro, la realidad es que su impacto es ya presente. Empresas y profesionales que no se adapten corren el riesgo de quedarse atrás en un entorno que evoluciona constantemente.

Por eso, iniciativas como las sesiones gratuitas de formación que plataformas como Learning Heroes pondrán en marcha a partir de abril buscan acelerar este proceso de adaptación. La estrategia pasa por facilitar el acceso al conocimiento y reducir las barreras de entrada a una tecnología que, hasta hace poco, parecía reservada a unos pocos. (Las sesiones se pueden consultar aquí).