Saltar a contenido principal

Fundación Mapfre ha dado a conocer a los ganadores de sus Premios Sociales tras analizar las casi 1.000 candidaturas en esta edición. Concretamente, han sido 953 los aspirantes que se han presentado este año, lo que refleja el interés por estos galardones, cuya dotación es de 160.000 euros.

En reconocimiento a aquellas iniciativas y trayectorias que demuestran cómo el esfuerzo individual y colectivo puede generar cambios reales, Teresa Perales se hace en esta ocasión con el Premio A Toda una Vida Profesional José Manuel Martínez Martínez. Ella y el resto de los ganadores tendrán la oportunidad de recoger su Premio el próximo 8 de octubre en la ceremonia que se celebrará en el Casino de Madrid.

La historia de éxito y superación de Teresa Perales

La historia de Perales es la de una mujer que transformó una situación adversa en una oportunidad para inspirar a millones de personas. Tras perder la movilidad de las piernas a los 19 años debido a una neuropatía, encontró en la natación una nueva forma de afrontar el futuro. Desde entonces, se ha convertido en una de las deportistas paralímpicas más exitosas de la historia, con 28 medallas en Juegos Paralímpicos, además de decenas de podios internacionales en campeonatos mundiales y europeos.

Sin embargo, su influencia va mucho más allá de las piscinas. A lo largo de los años ha desarrollado una intensa actividad institucional y social, colaborando con diferentes organizaciones dedicadas a la inclusión, la educación y la empleabilidad. Su figura simboliza la importancia de derribar barreras físicas y sociales, convirtiéndose en un referente para personas con y sin discapacidad.

El Mejor Proyecto por su Impacto Social

La innovación aplicada a la mejora de la calidad de vida ocupa también un lugar destacado entre los premiados. El galardón al Mejor Proyecto por su Impacto Social ha recaído en Ayúdame3D, una organización que ha encontrado en la impresión tridimensional una herramienta para democratizar el acceso a prótesis y dispositivos personalizados para personas con discapacidad física.

La iniciativa nació a partir de una experiencia personal de su fundador, Guillermo Gauna-Vivas, durante un viaje a Kenia en 2017. Lo que comenzó con la entrega de unas pocas prótesis en un orfanato se ha convertido en una red internacional capaz de llegar a más de 70 países. Gracias a la fabricación mediante impresión 3D, la organización desarrolla soluciones adaptadas a cada usuario, reduciendo costes y facilitando el acceso a tecnologías que en muchos contextos resultan inaccesibles. Uno de sus desarrollos más conocidos son las llamadas Tresédis, prótesis diseñadas para personas con amputaciones de miembros superiores.

Ayúdame3D

AESLEME, Mejor Entidad

La prevención y la educación vial protagonizan otro de los reconocimientos de esta edición. La Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (AESLEME) ha recibido el Premio a la Mejor Entidad por su Trayectoria Social tras más de tres décadas trabajando para reducir las consecuencias de los accidentes de tráfico y apoyar a las personas que sufren lesiones graves.

Fundada en 1990 por profesionales sanitarios preocupados por el creciente número de lesiones medulares asociadas a la siniestralidad vial, la organización ha desarrollado una labor pionera basada en la sensibilización y la educación preventiva. Su principal fortaleza ha sido convertir la experiencia de las víctimas en una herramienta de concienciación capaz de llegar especialmente a los más jóvenes. A lo largo de estos años, AESLEME ha beneficiado a millones de personas mediante programas educativos, acciones formativas y servicios de apoyo dirigidos a afectados y familiares.

AESLEME

Mejor Iniciativa en el Sector Agropecuario

La sostenibilidad y la transformación del sector agroalimentario también tienen su espacio entre los galardonados. El Premio a la Mejor Iniciativa en el Sector Agropecuario ha sido para Cortijo Guadiana, una explotación olivarera ubicada en la provincia de Jaén que se ha convertido en un referente de agricultura regenerativa.

Su modelo de producción combina innovación tecnológica, eficiencia en el uso de recursos y protección de la biodiversidad. La finca ha desarrollado un sistema que busca no solo producir aceite de oliva virgen extra de alta calidad, sino también regenerar los suelos, optimizar el consumo de agua y aumentar la resiliencia de los cultivos frente al cambio climático.

Entre las iniciativas impulsadas destacan la integración de actividades ganaderas y apícolas para favorecer el equilibrio ecológico, así como la incorporación de energías renovables mediante infraestructuras pioneras. Estas actuaciones han convertido a Cortijo Guadiana en una referencia dentro de un sector que afronta el desafío de producir más y mejor reduciendo al mismo tiempo su impacto ambiental.

 

Cortijo Guadiana