La actividad global de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) encara 2026 con un tono claramente expansivo tras un ejercicio 2025 casi sin igual. Según el Global M&A Report 2026 de Bain & Company, el volumen mundial de operaciones creció un 40% el pasado año hasta alcanzar los 4,9 billones de dólares, el segundo mayor registro anual de la historia. Lejos de tratarse de un rebote puntual, los indicadores apuntan a que el dinamismo se mantendrá, impulsado por un entorno macroeconómico más favorable, la presión competitiva sobre los modelos de negocio y la necesidad de transformación estratégica de las empresas.
España destaca de forma notable dentro de este escenario. El valor de las operaciones anunciadas en el mercado español aumentó un 66% en 2025, hasta situarse en los 74.000 millones de dólares, uno de los mayores crecimientos de la región EMEA. Este repunte se explica tanto por operaciones de gran tamaño como por un renovado apetito estratégico de las compañías, que recurren al M&A como vía para ganar escala, acceder a nuevas capacidades y reposicionarse en un entorno cada vez más fragmentado y tecnológico.
El mercado de fusiones y adquisiciones seguirá muy dinámico este año, según los directivos
El optimismo se refleja también en las expectativas de los propios protagonistas del mercado. En una encuesta realizada por Bain a 300 ejecutivos de M&A a nivel global, el 80% afirma que mantendrá o incrementará su actividad en 2026. En el caso español, esta confianza se apoya en el fuerte avance registrado en 2025, cuando el valor de las operaciones estratégicas alcanzó los 53.000 millones de dólares, un 65% más que el año anterior, a pesar de que el número total de operaciones descendió un 12%. El dato revela una clara apuesta por menos transacciones, pero de mayor impacto transformador.
El contexto macro acompaña esta evolución. La moderación de la inflación, unas condiciones de financiación más estables y una amplia cartera de activos en manos de fondos de private equity y venture capital listos para salir al mercado están reactivando el flujo de operaciones. A ello se suma un consenso creciente entre los directivos: muchos modelos de negocio tradicionales han agotado sus motores históricos de crecimiento y necesitan reinventarse con rapidez.
“España protagonizó uno de los repuntes más potentes de EMEA en 2025, impulsado por una operación transformadora en telecomunicaciones y un entorno más favorable de valoración y financiación”, señala Cira Cuberes, socia de Bain & Company.
“Tenemos todos los ingredientes para que 2026 sea otro año sólido en M&A. Las empresas españolas se enfrentan a la disrupción tecnológica, la posglobalización y el desplazamiento de los pools de beneficios, y el M&A seguirá siendo una palanca clave para adaptarse”.
La IA y la tecnología captan mucha atención en las operaciones
La disrupción tecnológica es, de hecho, una de las fuerzas centrales que marcarán el mercado en 2026. Los avances en inteligencia artificial, robótica y computación cuántica están redefiniendo sectores enteros y acelerando la necesidad de adquirir talento, tecnología y capacidades. Casi la mitad de las operaciones en el sector tecnológico incorporan ya un componente de IA, una tendencia que también se extiende a sectores no tecnológicos, donde las empresas buscan reforzar su base digital para no quedar rezagadas.

El impacto de estas fuerzas fue especialmente visible en España durante 2025. El sector de telecomunicaciones multiplicó por más de catorce su peso en el mercado de M&A, con un crecimiento interanual del 1.337%, impulsado por la operación entre Orange y MasOrange, valorada en 19.400 millones de dólares, la mayor del año en el país y una de las más relevantes de toda EMEA. En contraste, sectores tradicionales como la industria avanzada y los servicios registraron un retroceso del 41%, mientras que energía y recursos naturales crecieron de forma más moderada, con un avance del 22%.
También aumentó la ambición internacional de las compañías españolas. Las operaciones estratégicas outbound crecieron un 59% en valor, hasta los 23.000 millones de dólares, aunque el número de transacciones se redujo un 18%. Un patrón que refuerza la idea de un M&A más selectivo, centrado en operaciones con mayor encaje estratégico.
De cara a 2026, Bain anticipa que las empresas españolas seguirán utilizando el M&A —incluidas desinversiones y spin-offs— para incorporar capacidades tecnológicas, ajustar su huella geográfica en un contexto de posglobalización y reconfigurar sus carteras hacia áreas de mayor crecimiento y rentabilidad. La geopolítica seguirá siendo un factor determinante, especialmente tras los shocks arancelarios de 2025, que han evidenciado cómo la fragmentación está alterando los flujos de bienes, capital, propiedad intelectual y talento.
La inteligencia artificial está llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en este proceso. Según la encuesta de Bain, el 45% de los ejecutivos utilizó herramientas de IA en procesos de M&A en 2025, más del doble que el año anterior. Cerca de un tercio ya la emplea de forma sistemática o está rediseñando sus procesos para integrarla plenamente. Las compañías líderes la están utilizando para generar pipelines más dinámicos, mejorar la inteligencia de mercado, acelerar la captura de sinergias y optimizar las fases de integración.
“La IA se está convirtiendo muy rápidamente en una herramienta imprescindible en el ámbito del M&A”, apunta Cuberes. “Los primeros en adoptarla ya están obteniendo una ventaja clara a lo largo de todo el ciclo de la operación”.
Todo ello se produce en un contexto de fuerte competencia por el capital. El M&A compite con inversiones en capex, I+D, dividendos y recompras de acciones, lo que obliga a extremar la disciplina estratégica y a demostrar de forma clara la creación de valor. Para 2026, Bain identifica varias prioridades para las empresas españolas: alinear las operaciones con el nuevo contexto estratégico, garantizar que las grandes apuestas se traduzcan en resultados, reforzar la due diligence, desarrollar capacidades internas de M&A y actualizar la asignación estratégica de capital.









