El cerebro es el centro de la innovación humana

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Mónica Deza, Presidente de AINACE (Asociación Iberoamericana de Neurociencia Aplicada a la Comunicación y a la Economía) y Vicepresidente de Innovación de McCann Worldgroup

De él surgen las ideas, las actitudes y las motivaciones para seguir o no ideando. Pero no basta con fomentar el proceso de generación de ideas sino que la clave está en su difusión. Una idea que no se comunica jamás supone un progreso de la sociedad. Luego la Comunicación es un key driver para avanzar.

La crisis ha sacado a relucir la importancia de la innovación para la sostenibilidad de las empresas y de la propia sociedad. Cualquier compañía, máxime si su core Business es la creatividad, se ve avocada a adoptar a la innovación como un tema permanente en sus agendas. La innovación es nuestra mejor arma para la oportunidad y para ser capaces de aprovechar los retos actuales y futuros. Sin innovación se frena el avance de la sociedad y por ende de su economía.

Según The Boston Consulting Group en 2010 la innovación fue considerada una de las prioridades estratégicas para el 72% de las empresas a nivel global. 64% de los empleados de esas mismas empresas declaraban que el nivel de innovación es francamente bajo. Claramente algo está fallando.

Pero ¿Cuales son las “neuronas de las ideas”?

En 1996 el equipo de Giacomo Rizzolatti, de la Universidad de Parma (Italia), descubrió un curioso grupo de neuronas. Se les llamó neuronas espejo o especulares. Su potencial trascendencia para la ciencia es tanta que el neurocientífico Vilayanur Ramachandran ha llegado a afirmar que son la base de nuestro comportamiento social porque nos dotan de la capacidad de tener empatía e imaginar lo que el otro está pensando.

Las neuronas espejo demuestran que verdaderamente somos seres sociales. Estas neuronas se activan incluso cuando no ves la acción, cuando hay una representación mental y su puesta en marcha corresponde con las ideas por lo que podríamos decir que son las neuronas de la CREATIVIDAD Y LA COMUNICACIÓN.

Y si ahora nos centramos en la sociedad actual podemos darnos cuenta que precisamente lo que necesitamos en este momento es un claro binomio de CAMBIO y de IDEAS.

 

La tecnología y la disrupción digital están además transformando el modelo de pensamiento humano. En 2008 la consultora ngenera publicó un estudio sobre los efectos de internet en 6000 individuos de muestra de la llamada generación web (niños que han crecido con internet). Como conclusión se dedujo que la inmersión digital había claramente cambiado sus capacidades cognitivas de absorción de la información.

Los niños norteamericanos usaron 14 horas a la semana internet en 2011, un 70% más que en 2005. Estas generaciones no piensan ni deciden como las anteriores generaciones analógicas. Estamos en los albores de la comunicación inmersiva y vamos inexorablemente hacia una comunicación sensorial«. Las estructuras cerebrales se han ido modificando a lo largo de la Historia”, “La influencia de las disrupciones tecnológicas en el modelo de pensamiento humano es un hecho: “Internet ha cambiado nuestra estructura cerebral como lo hicieron en su día los mapas, los relojes y el alfabeto griego”.

Desde que el eminente neurocientífico Antonio Damasio propuso en 1994 su hipótesis del marcador somático -mecanismo por lo cual los procesos emocionales guían e influyen en la conducta, y especialmente en los procesos de toma de decisiones- hasta hoy, ha pasado ya década y media. Este periodo ha sido de gran importancia para la comprensión del funcionamiento del cerebro, habiéndose aclarado muchas de las dudas que en principio se tenían sobre los procesos mentales de toma de decisiones.

Lo que hoy es ya una conclusión científicamente demostrable es que las emociones no son necesariamente las enemigas de la razón. Siempre nos han dicho que un buen líder no debía utilizar sus emociones para tomar decisiones y que debía tener la cabeza fría y una actitud puramente racional, ya que, en caso contrario, no estaba realizando su trabajo de forma adecuada. Lo que hoy sabemos es que quienes son híper-racionales e intentan razonar sus decisiones sin ningún componente emocional son, de hecho, incapaces de alcanzar decisiones correctas.

Necesitamos líderes innovadores y no se puede ser innovador sin ser creativo.

Potenciar y estimular la creatividad en las empresas, en nuestros equipos, en nuestro sistema educativo es una importante asignatura pendiente en España.

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