El primer trimestre de 2026 ha confirmado algo más que un buen momento coyuntural para Banco Santander. Tras el excelente ejercicio de 2025, estos tres primeros meses del siguiente año consolidan el éxito de un modelo en el que están muy presentes el crecimiento rentable, la transformación tecnológica y una disciplina férrea en la gestión del capital.
El grupo ha registrado un beneficio ordinario récord de 3.560 millones de euros, un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, en un contexto financiero global marcado por la volatilidad y la exigencia en los tipos de interés. La cifra adquiere aún mayor dimensión si se observa el beneficio atribuido, que se eleva hasta los 5.455 millones de euros, un 60% más, impulsado por la plusvalía de 1.895 millones generada tras la venta de su participación en Santander Bank Polska.
ONE Transformation explica muchas cosas en los resultados de Santander en el primer trimestre de 2026
En el corazón de esta evolución se encuentra ONE Transformation, la estrategia con la que Santander está redefiniendo su modelo operativo y a la que se ha referido la presenta, Ana Botín, a la hora de explicar el éxito de este nuevo balance ofrecido por el banco. El despliegue de plataformas globales compartidas no es solo una apuesta tecnológica, sino más bien un cambio estructural que permite escalar el negocio, reducir costes y mejorar la experiencia del cliente de forma simultánea. Se explica muy fácil: el banco está logrando crecer más con menos, apoyado en una estructura más ligera, digitalizada y global.
Y todo ello se deja ver en las principales cifras que explican el balance del primer trimestre de 2026. Entre ellas, el descenso de los costes totales de un 3%, hasta los 6.484 millones de euros, pese a un entorno inflacionista y al mantenimiento de inversiones estratégicas. Esta mejora de la eficiencia se traduce en una ratio del 42,8%, tres puntos porcentuales mejor que un año antes, y en un incremento del margen neto del 10%, hasta los 8.656 millones.
Más clientes, más actividad, más valor
El dinamismo comercial sigue siendo otro de los pilares del trimestre. En los últimos 12 meses, Santander ha sumado ocho millones de clientes, hasta alcanzar los 176 millones. Un crecimiento que no solo amplía la base, sino que intensifica la actividad.
Un ejemplo significativo es Openbank, el banco digital del grupo, que ha superado el millón de clientes en México apenas un año después de su lanzamiento. Este tipo de avances refuerzan la estrategia de expansión en mercados clave a través de modelos digitales escalables.
En paralelo, los volúmenes de negocio mantienen una evolución sólida: el crédito crece un 5% en euros constantes y los depósitos un 4%, impulsados por el buen comportamiento en todos los segmentos. Destacan especialmente el avance de las hipotecas en el negocio minorista y la financiación de automóviles, así como la fortaleza sostenida de la banca corporativa y de inversión.
Ingresos diversificados en un entorno exigente
Los ingresos alcanzaron los 15.140 millones de euros, un 4% más, apoyados tanto en el margen de intereses —que se sitúa en 11.019 millones— como en las comisiones, que crecen un 6% hasta 3.357 millones. Este equilibrio refleja la solidez de un modelo diversificado, en el que aproximadamente el 95% de los ingresos están vinculados directamente a la actividad con clientes.
En un entorno donde los tipos de interés dejan de ser un viento de cola, esta diversificación se convierte en un factor clave de estabilidad. La capacidad de generar ingresos recurrentes, más allá de las condiciones del mercado, refuerza la resiliencia del grupo.
Rentabilidad al alza y disciplina en el capital
La mejora operativa tiene un reflejo directo en la rentabilidad. El retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario alcanza el 15,2%, mientras que el beneficio por acción crece un 17%. A su vez, el valor contable tangible por acción, sumado al dividendo en efectivo, aumenta un 19%, evidenciando una sólida creación de valor para el accionista.
La posición de capital también se fortalece. La ratio CET1 se sitúa en el 14,4%, 1,5 puntos porcentuales más en términos interanuales, gracias tanto a la generación orgánica como al impacto de la venta en Polonia. Este nivel proporciona al banco margen suficiente para financiar su crecimiento y mantener una política de retribución atractiva.
En este sentido, la junta de accionistas aprobó en marzo un dividendo final de 12,5 céntimos por acción, que se abonará en mayo. Sumado al dividendo a cuenta de noviembre, la retribución total en efectivo con cargo a 2025 crece un 14%. A ello se añade un ambicioso programa de recompra de acciones de hasta 5.000 millones de euros, que sitúa al grupo en la senda de distribuir al menos 10.000 millones entre 2025 y 2026.
Riesgo controlado en un entorno incierto
En materia de riesgo, las dotaciones por insolvencias aumentan un 5%, hasta los 3.225 millones, situando el coste del riesgo en el 1,14%, prácticamente estable. Este dato apunta a una cartera crediticia sólida, respaldada por una gestión prudente y una diversificación geográfica que mitiga impactos locales.
No obstante, el grupo ha registrado provisiones adicionales vinculadas a posibles reclamaciones en el negocio de financiación de automóviles en Reino Unido, una señal de cautela ante riesgos regulatorios y reputacionales en mercados específicos.
Negocios globales: crecimiento con matices
El análisis por divisiones muestra una evolución equilibrada. El negocio de Retail & Commercial Banking crece un 9% en beneficio ordinario, impulsado por la actividad comercial y la disciplina de costes. Por su parte, la banca corporativa y de inversión (CIB) destaca con un incremento del 16%, apoyado en el dinamismo de los mercados en un contexto de mayor volatilidad.
Wealth Management & Insurance continúa su senda de crecimiento, con activos bajo gestión que alcanzan un máximo histórico de 545.000 millones de euros, mientras que el área de pagos avanza en la construcción de un ecosistema global, con incrementos significativos en volumen de transacciones y número de clientes.
El caso de Openbank refleja, sin embargo, la complejidad del entorno: aunque el beneficio antes de impuestos crece con fuerza, el resultado ordinario se ve afectado por provisiones y cambios regulatorios, lo que evidencia la necesidad de adaptación constante.
Futuro y objetivos
Santander mantiene sus objetivos para el periodo 2026-2028, con previsiones de crecimiento sostenido de ingresos, mejora de la eficiencia y aumento del beneficio. Para 2027, el grupo anticipa un crecimiento de ingresos a doble dígito y un avance del beneficio de entre el 14% y el 16%. Más allá de las cifras, la ambición es clara: superar los 20.000 millones de euros de beneficio en 2028, alcanzar más de 210 millones de clientes y elevar el RoTE por encima del 20%. “Reiteramos todos nuestros objetivos para 2026 y nuestro plan a tres años con las proyecciones revisadas actuales”, admite Botín.

