Banco Santander, que encabeza el sector bancario entre las “empresas más admiradas del mundo”, según Forbes, ha anunciado resultados anuales en los que sus distintos negocios siguen acumulando registros muy positivos. De ellos, Santander Corporate & Investment Banking (Santander CIB) ha logrado consolidar una posición de liderazgo sostenido en uno de los segmentos más estratégicos para el comercio global: la financiación de exportaciones.
La entidad cerró 2025 como líder mundial en este ámbito por cuarto año consecutivo, con operaciones por valor de 18.200 millones de dólares —alrededor de 15.400 millones de euros al tipo de cambio actual— y una cuota de mercado del 14,5 %, según el ranking elaborado por Dealogic, una de las plataformas de referencia para medir el desempeño y la actividad de las entidades financieras a escala global.
Financiación de exportaciones: un negocio estratégico en un entorno exigente
La financiación de exportaciones —habitualmente articulada en colaboración con agencias de crédito a la exportación (ECAs, por sus siglas en inglés)— es una pieza clave para facilitar grandes proyectos internacionales en sectores como infraestructuras, energía, transporte o industria pesada. Se trata de operaciones estructuradas que requieren una combinación de capacidad financiera, conocimiento sectorial y relaciones institucionales sólidas.
En este terreno, Santander CIB ha construido una posición diferencial basada en su estrecha relación con las ECAs a nivel global y en su profundo conocimiento de los sectores y mercados en los que operan sus clientes. Esa combinación ha sido determinante para consolidar su liderazgo en el ranking de Dealogic.
Además del primer puesto mundial, la entidad alcanzó también la primera posición en Europa y Latinoamérica, reforzando su papel como actor clave en dos regiones estratégicas para el comercio internacional.
“El año 2025 ha sido clave para nuestro negocio de Export and Agency Finance (EAF), con volúmenes y actividad de operaciones récord”, señala Guillermo Hombravella, responsable global de Export & Agency Finance de Santander. “Estamos especialmente orgullosos de haber encabezado el ranking global por cuarto año consecutivo, un logro poco habitual en el sector”.
Volúmenes récord y ejecución rigurosa
El ejercicio 2025 no solo ha supuesto la revalidación del liderazgo, sino también un récord en términos de actividad y volumen de operaciones para el área de Export and Agency Finance (EAF). Este desempeño, según la entidad, responde a una estrategia centrada en la cercanía con el cliente, la capacidad de estructuración y una ejecución rigurosa en un entorno cada vez más complejo.
La financiación respaldada por agencias de crédito a la exportación ha ganado relevancia en los últimos años como instrumento para mitigar riesgos en operaciones transfronterizas de gran tamaño. En un escenario de mayor volatilidad macroeconómica, este tipo de estructuras permite a empresas importadoras y exportadoras acceder a financiación competitiva con el respaldo de organismos públicos que cubren determinados riesgos comerciales y políticos.
En este contexto, el papel de las entidades financieras es doble: por un lado, estructurar operaciones que cumplan los requisitos técnicos y regulatorios de las ECAs; por otro, distribuir el riesgo entre inversores y mercados, asegurando la viabilidad financiera de los proyectos.
Santander CIB ha reforzado precisamente estos dos ejes: la capacidad de originación —identificando oportunidades y diseñando soluciones a medida— y la distribución —conectando las operaciones con los mercados de capitales y otros financiadores—.
“Este reconocimiento pone de relieve nuestra capacidad para ofrecer soluciones innovadoras a medida, que apoyan las necesidades cambiantes de nuestros clientes en un entorno cada vez más complejo y exigente”, subraya Hombravella.
Con estas sólidas bases en el balance, Santander seguirá muy apegada a la evolución del comercio global en los próximos años, la cual seguirá marcada por la digitalización, la transición energética y la reorganización geopolítica. En ese escenario, la financiación de exportaciones continuará siendo un instrumento clave para impulsar proyectos estratégicos.

