Siguiendo con las valoraciones de los últimos datos de empleo en España, Randstad Research pone el acento en la inmigración como foco del aumento del empleo y el aumento de afiliados a la Seguridad Social.
Y es que la regularización de muchas personas extranjeras, así como el comportamiento estacional del sector de la Educación, están detrás de este aumento de cotizantes. El pasado mes de octubre, España sumó más de 186.600 afiliados, hasta alcanzar los 22,64 millones de personas. Sin embargo, al mismo tiempo aumentaron los demandantes de empleo, el paro registrado y el número de trabajadores ocupados que siguen inscritos como solicitantes de trabajo.
Indica Randstad que en los últimos seis meses, el crecimiento anual de empleo se ha acelerado muy notablemente y que en octubre, el aumento interanual fue de 784.573 afiliados, de los cuales el 76,3% son extranjeros. Así, tres de cada cuatro nuevas altas corresponden a inmigrantes.
Por regiones, la creación de puestos de trabajo no tuvo una distribución homogénea por territorios. Madrid encabezó los avances, con 58.128 afiliados más, seguida de Andalucía, que incorporó 46.405 cotizantes, y de la Comunidad Valenciana, con 40.873. En conjunto, la afiliación creció en once comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla.
Los datos sobre el paro
En el otro extremo, el paro registrado, aumentó en todas las comunidades y también en Melilla. Cataluña anotó el mayor incremento, con 8.174 personas más inscritas en las oficinas de empleo.
En total, el desempleo aumentó en 43.128 personas, un 1,81%, hasta situarse en 2,42 millones. El dato supone un comportamiento menos favorable que el observado en los cinco años anteriores para este mes. Además, la serie desestacionalizada registró un incremento de 9.405 desempleados, lo que apunta a que octubre fue negativo para esta variable incluso una vez descontados los efectos habituales del calendario. En total, el paro efectivo se situó en 3,17 millones de personas en octubre, frente a los 2,42 millones del paro registrado. La diferencia asciende a 790.431 personas.
La contratación indefinida también pierde fuelle
El retroceso de la contratación completa el cuadro de un mes en el que el aumento de afiliados no se tradujo en una mayor actividad contractual. En octubre se formalizaron 1,49 millones de contratos, un 6,67% menos que en septiembre. La caída afectó tanto a la contratación indefinida como a la temporal, aunque fue más intensa en la primera.
Los contratos indefinidos sumaron 645.173, lo que supone 61.775 menos que el mes anterior y un descenso del 8,74%. Dentro de esta modalidad, el 39,90% correspondió a contratos a tiempo completo, mientras que los fijos discontinuos representaron el 32,37% y los indefinidos a tiempo parcial, el 27,74%.
Otro dato que pone el foco en la estabilidad de la contratación es el número de personas que firmaron más de un contrato indefinido durante el mes. En octubre fueron 35.348, equivalentes al 6% de quienes suscribieron algún contrato de esta naturaleza. Desde comienzos de 2022, esta circunstancia se ha producido en 1,78 millones de personas, un indicador que invita a observar la duración y continuidad de las relaciones laborales más allá de la etiqueta contractual.
La contratación temporal, por su parte, descendió en 44.768 contratos respecto a septiembre, un 5,03%. En la comparación interanual, el comportamiento fue dispar: los contratos indefinidos aumentaron un 0,31%, mientras que los temporales disminuyeron. El balance global refleja, por tanto, una actividad contractual más débil, pese al crecimiento de la afiliación.
Un mercado laboral a dos velocidades
Los datos de octubre dejan así una fotografía con dos velocidades. Por un lado, España continúa ampliando el número de cotizantes y alcanza un nuevo volumen de afiliación, con la Educación y el impacto de la regularización de población inmigrante como factores destacados. Por otro, crecen los demandantes de empleo, aumenta el paro registrado y el paro efectivo supera en casi 800.000 personas la cifra oficial. A ello se suma una reducción de la contratación, especialmente de la indefinida en términos mensuales.
La evolución del mercado laboral no puede medirse únicamente por el número de afiliados. La composición de los demandantes, la situación de los fijos discontinuos durante sus periodos de inactividad y el volumen de contratos firmados aportan información adicional sobre la calidad y continuidad del empleo. Octubre muestra que la expansión de la ocupación puede convivir con un aumento de las personas que buscan trabajo o que, aun conservando una relación contractual, no están desarrollando actividad laboral.

