La transformación digital sigue generando empleo en España. Las principales ocupaciones relacionadas con las tecnologías de la información reúnen ya a más de 1,08 millones de profesionales, impulsadas especialmente por la demanda de programadores, ingenieros y especialistas vinculados al desarrollo de software. Sin embargo, detrás de estas cifras aparece un desequilibrio que el sector todavía no ha conseguido resolver: solo el 20,1% de estos puestos está ocupado por mujeres.
Esta es una de las principales conclusiones del análisis elaborado por Randstad a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2026. El estudio analiza nueve grandes ocupaciones vinculadas a las tecnologías de la información y ofrece una radiografía de un mercado caracterizado por el crecimiento, la elevada estabilidad contractual y la concentración del talento en determinados perfiles y territorios.
Para las empresas, los datos dejan un mensaje relevante: mientras aumenta la necesidad de incorporar talento tecnológico, la escasa presencia femenina continúa reduciendo considerablemente la base de profesionales disponible.
La brecha de género sigue marcando el empleo tecnológico en España
De los más de 1,08 millones de profesionales contabilizados, 865.319 son hombres, el 79,9%, frente a 217.642 mujeres, que representan únicamente el 20,1%.
La diferencia resulta todavía mayor en algunas profesiones. Las mujeres representan solo el 12,7% de los programadores informáticos y el 16,4% de los técnicos en operaciones TIC y asistencia al usuario. La cifra desciende hasta apenas el 1% entre instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones.
La presencia femenina mejora, en cambio, conforme se observan otras especialidades. En la dirección de servicios TIC y empresas de servicios profesionales alcanza el 39,5%, mientras que representa el 23,8% entre los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones y el 23,1% entre los especialistas en bases de datos y redes.
Los datos muestran que la brecha de género en tecnología no afecta por igual a todas las ocupaciones, pero resulta especialmente intensa en programación y determinados trabajos técnicos.
Programadores e ingenieros impulsan la creación de empleo
Más allá de esta brecha, el mercado tecnológico mantiene un importante dinamismo. Los ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones registraron el mayor crecimiento interanual entre los perfiles analizados, con un avance del 15,8% y 27.300 ocupados.
Tras ellos aparecen los programadores informáticos, cuyo empleo aumentó un 10,9% hasta alcanzar los 226.581 profesionales.
Pero el grupo más numeroso es el formado por analistas y diseñadores de software y multimedia, que concentra el 21,5% del empleo estudiado. Si se añaden los programadores, con otro 20,9%, ambas categorías reúnen a 459.768 profesionales.
Es decir, más de cuatro de cada diez ocupados de las categorías tecnológicas analizadas trabajan directamente en actividades relacionadas con el software y la programación.
El dato ayuda a comprender hacia dónde se están dirigiendo las necesidades de las compañías. Digitalización, automatización y creciente complejidad de las infraestructuras están aumentando la demanda de profesionales capaces de desarrollar y gestionar estos sistemas.
La IA transforma el sector, pero su impacto laboral se retrasa
La inteligencia artificial aparece inevitablemente en esta radiografía. Ante el debate sobre si la IA terminará reduciendo la demanda de programadores y otros profesionales tecnológicos, Randstad introduce un matiz relevante.
Adrián Gómez, director nacional de Randstad Digital, considera la IA un factor transformador ineludible, pero señala las dificultades que están encontrando las compañías para implantarla a escala. Como consecuencia, el impacto sobre este tipo de empleos que inicialmente parecía inminente se estaría retrasando.
De momento, las cifras disponibles apuntan precisamente en la dirección contraria: perfiles como los programadores siguen aumentando su presencia.
Eso no significa que el mercado vaya a permanecer sin cambios. La extensión de la IA puede acortar los ciclos de vida de los proyectos y aumentar la necesidad empresarial de adaptar sus equipos a proyectos tecnológicos cada vez más dinámicos. Randstad apunta esta posibilidad, aunque advierte de que todavía no existen datos que permitan confirmar ese cambio en el empleo.
Más de la mitad de los profesionales tecnológicos tiene entre 25 y 44 años
La edad constituye otro elemento significativo del empleo tecnológico en España. Los profesionales de entre 25 y 34 años forman el grupo más numeroso, con 317.115 ocupados y el 29,3% del total. A continuación aparecen los trabajadores de entre 35 y 44 años, con 285.123 profesionales y una cuota del 26,3%.
Entre ambos grupos suman 602.238 trabajadores y el 55,6% del empleo analizado. También existen diferencias según la profesión. Entre los programadores predominan los profesionales de 25 a 34 años, mientras que entre los analistas y diseñadores de software y multimedia la mayor concentración aparece entre los 35 y 44 años.
En los puestos de dirección, en cambio, aumenta el peso de los profesionales de mayor edad: entre los directores de servicios TIC, la franja de 45 a 54 años concentra 57.452 profesionales.
Universidad y FP conviven como grandes vías de acceso al sector IT
El informe también muestra que no existe una única vía formativa para incorporarse al mercado tecnológico.
La formación universitaria domina claramente en los puestos más especializados. El 97,6% de los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones tiene estudios universitarios. El porcentaje alcanza el 95% entre analistas y diseñadores de software y multimedia y el 94,3% entre especialistas en bases de datos y redes.
Sin embargo, la Formación Profesional adquiere mucho más protagonismo en los perfiles técnicos y operativos. Los estudios profesionales representan el 63,5% entre los técnicos en operaciones TIC y asistencia al usuario, el 63% entre los técnicos de grabación audiovisual, radiodifusión y telecomunicaciones y el 60,2% entre instaladores y reparadores de equipos electrónicos y telecomunicaciones.
Para las empresas, esta diversidad amplía las vías disponibles para incorporar profesionales en un mercado en el que la especialización resulta cada vez más importante.
Más del 90% de contratación indefinida en la mayoría de perfiles
Uno de los datos más significativos del estudio se encuentra en la estabilidad del empleo. La contratación indefinida supera el 90% en la mayoría de las ocupaciones tecnológicas analizadas. Entre los instaladores y reparadores de equipos electrónicos y telecomunicaciones llega al 98,3%, mientras que entre los especialistas en bases de datos y redes alcanza el 97,1%.
También supera el 95% entre directores de servicios TIC, analistas y diseñadores de software y programadores. Esta elevada estabilidad puede interpretarse como una consecuencia directa de la competencia empresarial por captar y retener profesionales especializados.
El salario sigue siendo un elemento fundamental para elegir una oferta, pero Randstad destaca que los profesionales jóvenes también valoran el proyecto, la estabilidad laboral y las oportunidades de desarrollo y formación en nuevas tecnologías.
Madrid, Cataluña y Andalucía concentran el talento tecnológico
El empleo IT tampoco se distribuye homogéneamente por España. Tomando como referencia el promedio de los cuatro últimos trimestres, la Comunidad de Madrid reúne 290.192 profesionales, Cataluña alcanza los 222.977 y Andalucía los 144.224.
Las tres comunidades concentran conjuntamente más de la mitad del empleo de las principales ocupaciones tecnológicas estudiadas.
Madrid destaca especialmente en analistas y diseñadores de software y multimedia y en técnicos de operaciones TIC y asistencia al usuario. Cataluña presenta una elevada concentración de programadores y analistas de software, mientras que Andalucía también sobresale en estas dos categorías.
El gran reto empresarial: ampliar la cantera de talento tecnológico
Los datos dibujan un sector que continúa ofreciendo oportunidades profesionales y que mantiene una elevada estabilidad contractual. La digitalización empresarial y la creciente complejidad de las infraestructuras tecnológicas sostienen la necesidad de incorporar especialistas, mientras la IA comienza a transformar la naturaleza de los proyectos sin que todavía se observe el gran desplazamiento laboral que algunos pronósticos anticipaban.
Pero existe una debilidad difícil de ignorar. Que las mujeres representen únicamente el 20,1% del empleo tecnológico analizado supone mucho más que un problema de diversidad. En un mercado en el que las compañías compiten por perfiles especializados, incorporar más talento femenino permitiría ampliar la cantera disponible para cubrir necesidades crecientes.
El reto para las organizaciones será, por tanto, doble: captar los profesionales que necesita la transformación tecnológica y conseguir que esa base de talento sea considerablemente más amplia y diversa.
Porque si el empleo tecnológico continúa creciendo al ritmo que muestran algunas de sus ocupaciones, disponer de suficientes profesionales puede convertirse en una cuestión estratégica para la competitividad de las empresas españolas.

