La sanidad privada sigue logrando hitos como el que se acaba de producir en el Hospital Universitario de La Luz. En este centro madrileño, un equipo multidisciplinar de médicos ha colocado el primer implante de una válvula mitral por vía percutánea sobre una prótesis biológica quirúrgica degenerada por estenosis.
El procedimiento ha sido posible gracias a la llamada técnica TAVI-in-valve mitral, sin necesidad de abrir el tórax ni utilizar circulación extracorpórea. Es decir, se ha evitado una cirugía a corazón abierto, con toda la complejidad que ello supone. Todo ha sido liderado por el doctor Jorge Palazuelos, responsable de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Universitario La Luz, junto con un equipo formado por especialistas en cardiología clínica, cirugía cardíaca, imagen cardiaca, anestesiología y hemodinámica
La paciente a la que se le ha colocado el primer implante de una válvula mitral por vía percutánea
Al hilo de ello, cabe destacar el perfil de paciente al que se le ha colocado el implante. Se trata de una mujer de 82 años que presentaba una situación clínica especialmente delicada. 15 años antes había sido sometida a la implantación de una prótesis biológica mitral que, con el paso del tiempo, había sufrido un proceso de degeneración que provocó una estenosis mitral severa, acompañada además de insuficiencia mitral moderada.
A este deterioro valvular se sumaba una insuficiencia tricuspídea severa y un importante deterioro funcional. La paciente sufría fatiga constante, dificultad respiratoria incluso con esfuerzos moderados e hinchazón en las extremidades inferiores, síntomas que limitaban de forma significativa su autonomía y calidad de vida.
Ante este escenario, una nueva intervención quirúrgica convencional suponía un riesgo considerable debido tanto a su edad como a la complejidad del cuadro clínico. Fue precisamente esta circunstancia la que llevó al equipo médico a valorar la colocación del implante de una válvula mitral por vía percutánea.
La disponibilidad de procedimientos menos invasivos permite ofrecer soluciones eficaces incluso a personas que anteriormente eran consideradas inoperables o cuyo riesgo quirúrgico resultaba excesivamente elevado. Y este es el caso de esta paciente.
La intervención…
Según explica el doctor Palazuelos, la intervención consistió en introducir una nueva válvula a través de un catéter hasta el interior de la prótesis mitral ya implantada. El acceso se realizó mediante una punción transeptal, una vía que permite llegar al corazón sin necesidad de realizar grandes incisiones.
Todo el procedimiento se desarrolló con anestesia local y sedación consciente, mientras el equipo médico guiaba cada movimiento mediante ecocardiografía transesofágica e imágenes de alta precisión. Esta combinación de tecnologías posibilita una colocación extremadamente precisa de la nueva válvula, reduciendo al mínimo la agresión sobre el paciente.
La principal ventaja de esta técnica reside precisamente en su carácter mínimamente invasivo. Al evitar la apertura del tórax y la circulación extracorpórea, disminuye el riesgo de complicaciones postoperatorias, reduce el tiempo de hospitalización y favorece una recuperación mucho más rápida.
Además, ofrece una oportunidad terapéutica especialmente valiosa para personas de edad avanzada o con múltiples enfermedades asociadas, perfiles cada vez más frecuentes debido al progresivo envejecimiento de la población.
Las prótesis biológicas implantadas en las válvulas cardíacas poseen una vida útil limitada. Con el paso de los años pueden deteriorarse y perder progresivamente su capacidad para garantizar un funcionamiento adecuado del corazón. Tradicionalmente, este desgaste obligaba a realizar una nueva intervención quirúrgica para sustituir la válvula, una operación especialmente compleja cuando ya existe una cirugía previa.
La posibilidad de implantar una nueva válvula dentro de la prótesis deteriorada mediante catéter representa un cambio de paradigma que amplía considerablemente las opciones de tratamiento disponibles.
Para el doctor Palazuelos, esta evolución tecnológica permite ofrecer una respuesta más segura y menos agresiva a pacientes que hasta hace pocos años contaban con alternativas muy limitadas. Además de reducir el riesgo quirúrgico, el procedimiento mejora la calidad de vida y facilita una reincorporación mucho más rápida a la actividad cotidiana.
El éxito de esta intervención sitúa al Hospital Universitario La Luz entre los centros que incorporan las técnicas más avanzadas de cardiología estructural e intervencionista, un área que está experimentando un desarrollo especialmente intenso gracias al avance de los dispositivos médicos, la mejora de los sistemas de imagen y la creciente especialización de los equipos clínicos.

