Una de las grandes virtudes que tiene la tecnología es que no para de evolucionar. Siempre hay actualizaciones o mejoras que hacer y lo normal que es se implementen en un periodo relativamente rápido. Esta filosofía aplica a todo, pero es en la salud donde más trascendentes son los cambios. El caso del robot Da Vinci es paradigmático. Su aparición supuso un antes y un después para los quirófanos y para la seguridad de los pacientes.
Hoy ya se puede hablar de la quinta generación de este robot, aunque por el momento solo está presente en tres hospitales en España: Hospital Universitario Rey Juan Carlos y la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Desde este último, llegan testimonios de doctores que han conocido de primera mano lo que puede dar de sí el Da Vinci 5 (DV5).
Los cambios que llegan con el robot Da Vinci 5
Según explican estas fuentes a Directivos y Empresas, se trata de una nueva plataforma que integra más de 150 innovaciones en diseño y que están orientadas a mejorar la precisión y la seguridad de los pacientes. Asimismo, los nuevos modelos mejoran la ergonomía de los cirujanos y optimizan la eficiencia general de los procedimientos.
Los grandes avances llegan desde una mayor calidad de la imagen y de instrumentos dotados con retroalimentación de fuerza. Es decir, ahora el cirujano puede “sentir” los tejidos a través del robot, lo cual aporta un plus de control en cada movimiento. Sentir la presión que aplica un cirujano sobre los tejidos frágiles, especialmente cuando hay inflamación, fibrosis o ganglios adheridos supone un gran valor añadido. Por supuesto, todo ello se traduce en mayores beneficios para el paciente y menores contratiempos en el postoperatorio.
“La cirugía robótica nos ayuda a intervenir sin grandes incisiones. El nuevo DV5 ofrece una estabilidad absoluta de la cámara y una precisión de movimientos muy superior, con instrumentos articulados que reproducen y amplían la movilidad de la muñeca humana dentro del tórax”, explica el doctor Javier Moradiellos, jefe del Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Además, subraya que el sistema elimina el temblor y facilita suturas y disecciones finas en espacios muy estrechos, permitiendo una cirugía más meticulosa.
Especialidades y casos complejos en los que puede marcar la diferencia el robot da Vinci 5
Cabe destacar en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, la cirugía robótica impulsada por Da Vinci ya abarca especializadas como Cirugía General, Urología, Ginecología y Cirugía Torácica.
A partir de esta innovación se podrá ampliar el alcance de la tipología de procedimientos y se harán más sencillos los más complejos. El Da Vinci 5 puede estar muy indicado para la extirpación de lóbulos pulmonares, tumores del mediastino anterior y posterior, así como timomas, por ejemplo Estas intervenciones abarcan un amplio espectro de patologías torácicas y permiten reducir de forma notable la agresión quirúrgica, disminuyendo el dolor postoperatorio y acelerando la recuperación funcional del paciente.
Lo clave está en esa mayor precisión que aporta el nuevo robot, lo cual será de gran utilidad para intervenir lesiones más pequeñas y potencialmente curables. Al mismo tiempo, se podrá ofrecer una opción quirúrgica a pacientes de mayor edad o con comorbilidades. “Al intervenirlos con la ayuda del robot, les ofrecemos opciones curativas a personas para las que otro tipo de cirugía supondría un riesgo prohibitivo”, añade Moradiellos.
Beneficios en ginecología: mejor preservación anatómica
Las mejoras en la calidad de imagen y la visión tridimensional también tienen un impacto significativo en la cirugía ginecológica. “La visión 3D que nos proporciona el robot hace que veamos especialmente bien la anatomía del paciente, lo que facilita preservar estructuras que no se identifican con la misma claridad en la cirugía abierta”, explica el doctor Ginés Hernández, jefe asociado del Servicio de Ginecología del hospital.
El robot se emplea, entre otros procedimientos, en la extirpación de cánceres ginecológicos, especialmente endometriales y de cuello de útero. Esta mayor precisión visual contribuye a reducir comorbilidades, en particular las relacionadas con la vejiga y el recto, mejorando los resultados funcionales y la calidad de vida tras la intervención.
Cirugía urológica: más sensibilidad y menor riesgo
En el ámbito de la Urología, el Da Vinci 5 se utiliza para la extirpación de tumores de próstata, riñón y vejiga, así como en patologías complejas no estrictamente oncológicas. “Es enormemente útil en casos como prolapsos del suelo pélvico, lesiones uretrales o fibrosis retroperitoneal”, destaca el doctor Víctor Díez Nicolás, jefe del Servicio de Urología.
En su opinión, el DV5 supera una de las limitaciones históricas de la cirugía robótica: la pérdida de sensación táctil. “Con este nuevo robot, el cirujano puede tocar a través de los instrumentos, lo que minimiza los riesgos de daños colaterales. Además, incorpora una gran innovación en el ámbito digital, visual y ergonómico”, subraya.
Cirugía general y formación avanzada
En Cirugía General, el Da Vinci 5 se emplea principalmente en procedimientos oncológicos de alta complejidad. “Permite trabajar de forma más segura y realizar gestos técnicos complejos con mayor facilidad, ofreciendo intervenciones mínimamente invasivas allí donde la laparoscopia convencional tiene límites”, explica el doctor David Fernández Luengas, jefe del Servicio de Cirugía General.
El especialista destaca además la capacidad del nuevo sistema para realizar telementoring, una funcionalidad que abre nuevas posibilidades en la formación y el entrenamiento avanzado de cirujanos.

