Hace apenas dos décadas, el tratamiento de determinados tumores cerebrales, espinales o pulmonares implicaba, en muchos casos, someter al paciente a intervenciones quirúrgicas de gran complejidad o a prolongados tratamientos de radioterapia convencional.
Estos procesos empezaron a cambiar tras la llegada de la radiocirugía robotizada en España, un punto de inflexión que permitió tratar lesiones de difícil acceso mediante radiación de alta precisión, sin bisturí, sin anestesia y, en la mayoría de los casos, sin necesidad de ingreso hospitalario. Este cambio de paradigma fue posible gracias al sistema CyberKnife, puesto en marcha de forma pionera en el país en el Hospital Ruber Internacional en 2006. Desde entonces, miles de pacientes se han beneficiado de esta nueva radiocirugía y radioterapia estereotáxica.
Por qué el sistema CyberKnife fue una revolución…
La incorporación de CyberKnife representó entonces una auténtica revolución tecnológica. A diferencia de la radioterapia convencional, este sistema robotizado permite administrar dosis muy elevadas de radiación directamente sobre el tumor con una precisión inferior al milímetro, reduciendo al máximo la exposición de los tejidos sanos que rodean la lesión.
El procedimiento elimina además muchas de las limitaciones asociadas a otros tratamientos. No requiere abrir al paciente, tampoco anestesia general ni hospitalización, y habitualmente puede completarse en una única sesión o en un número muy reducido de visitas al hospital. Esta combinación de precisión, comodidad y menor agresividad ha favorecido una importante mejora tanto en los resultados clínicos como en la calidad de vida de numerosos pacientes.
Durante estos veinte años, la experiencia acumulada ha permitido ampliar progresivamente las indicaciones clínicas de la tecnología, consolidando su papel en el tratamiento de tumores complejos y otras patologías que requieren una extraordinaria exactitud terapéutica.
El testimonio de los médicos sobre esta tecnología
La responsable del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Ruber Internacional, la doctora Aurora Rodríguez, destaca que la evolución tecnológica ha permitido adaptar cada tratamiento a las características concretas de cada paciente, optimizando tanto la eficacia terapéutica como la seguridad del procedimiento.
Una de las áreas donde la radiocirugía robotizada ha demostrado un mayor impacto ha sido el tratamiento de enfermedades del sistema nervioso central. Aproximadamente el 42 % de los pacientes tratados mediante CyberKnife en el hospital durante estas dos décadas presentaban tumores o lesiones localizadas en el cerebro o la médula espinal.
Se trata de una localización especialmente delicada, donde unos pocos milímetros pueden marcar la diferencia entre preservar o comprometer funciones neurológicas esenciales. La precisión submilimétrica del sistema permite actuar sobre tumores malignos y benignos, lesiones medulares, malformaciones vasculares e incluso determinadas patologías funcionales como la neuralgia del trigémino, minimizando el riesgo para estructuras nerviosas críticas.
La elevada exactitud del tratamiento ha permitido ampliar las posibilidades terapéuticas incluso en pacientes que anteriormente disponían de pocas alternativas debido a la localización de la lesión o a la imposibilidad de afrontar una intervención quirúrgica.
Junto al ámbito neurológico, los tumores torácicos constituyen otra de las aplicaciones que más ha evolucionado durante los últimos años. La radioterapia estereotáxica corporal, conocida por sus siglas SBRT, ha transformado el abordaje de numerosos tumores pulmonares, especialmente en pacientes que no pueden ser operados por edad avanzada o por otras enfermedades asociadas.
Gracias a los sistemas de seguimiento respiratorio incorporados en las últimas generaciones de CyberKnife, el robot es capaz de compensar en tiempo real el movimiento natural del pulmón provocado por la respiración. Mientras el paciente respira con normalidad, el sistema ajusta continuamente la dirección del haz de radiación para mantener la máxima precisión sobre el tumor.
Esta capacidad tecnológica permite administrar tratamientos altamente conformados con un número reducido de sesiones —habitualmente entre una y cinco— manteniendo bajas tasas de toxicidad y elevados índices de control local de la enfermedad.
Según explica la doctora Amalia Sotoca, especialista en oncología radioterápica y experta en SBRT, este seguimiento dinámico constituye uno de los principales avances introducidos por las últimas generaciones del sistema, al permitir tratar con seguridad órganos sometidos a movimiento constante.
Una mejora en la experiencia del paciente y una evolución del sistema
La evolución tecnológica no solo ha mejorado la precisión clínica, sino también la experiencia del propio paciente. Uno de los ejemplos más representativos es la reducción del uso de marcadores fiduciales, pequeños dispositivos que anteriormente debían implantarse para localizar con exactitud determinadas lesiones durante el tratamiento.
Actualmente, únicamente alrededor del 10 % de los pacientes requiere este procedimiento previo, simplificando notablemente la planificación terapéutica y reduciendo el carácter invasivo del proceso.
El desarrollo del programa también ha estado acompañado por la incorporación de nuevas plataformas tecnológicas. Tras convertirse en el primer hospital español en disponer de CyberKnife, Ruber Internacional continuó ampliando sus capacidades con la llegada del sistema CyberKnife M6, una versión más avanzada que permite reducir la duración de las sesiones, mejorar los sistemas de planificación y ampliar las indicaciones clínicas gracias a nuevas herramientas de seguimiento automatizado.

