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Pero, ¿qué se considera exactamente una empresa saludable en la actualidad?

como ser una empresa saludable

El responsable del Área de Empresa Saludable de Quirónprevención, Javier Díaz Berlanas, aclara qué se entiende por este concepto y cuál es el proceso que deben recorrer las organizaciones para aspirar a este enfoque. Más que un eslogan, es el nuevo mantra de la prevención de riesgos laborales en el que la medición es fundamental.

Dentro del ámbito de la prevención de riesgos o la seguridad laborales, hay certezas como que esta disciplina se encuentra en plena transformación. El foco está claramente puesto en la reducción de las cifras de absentismo por parte de autoridades e instituciones. De este modo, la evolución pasa por transitar hacia empresas saludables.

En este punto es donde existe una mayor incertidumbre. ¿Qué se considera empresa saludable? ¿Qué aspectos hay que abordar para encaminarse hacia este concepto? Estas son preguntas que hoy en día rondan a muchos responsables del panorama empresarial. En aras de arrojar luz, Javier Díaz Berlanas, responsable del Área de Empresa Saludable de Quirónprevención, aclara todos los puntos para que un negocio pueda presumir de esta condición.

Para empezar, huye del viejo paradigma en el que la empresa saludable era una suerte de eslogan motivador. De hecho, Díaz eleva esta concepción a todo un reto estratégico que consiste en “pasar de acciones puntuales a un sistema”. Es decir, hacer de la prevención estrategia y otorgarle continuidad y medición.  Este trabajo deberá traducirse en una prevención que tendrá capacidad real de cambiar hábitos y cultura dentro de una empresa. Ya no basta con organizar una charla sobre nutrición o instalar una fruta en la máquina de vending. Se trata de construir un modelo integral que afecta al entorno, a la comunicación y a la propia identidad de la organización.

El verdadero impacto llega cuando la salud forma parte del sistema

Por todo ello, Díaz Berlanas prefiere hablar de un “concepto paraguas” que engloba la salud y el bienestar no solo del empleado, sino también —cuando aplica— de su entorno familiar. Esta es la filosofía con la que trabaja Quirónprevención con sus empresas y por la que se ha diseñado un programa “llave en mano” y personalizado a necesidades reales de cada caso. Nada queda fuera de cada proyecto, de forma que aspectos que parecen no tener relación quedarían conectados en lo que entienden por empresa saludable: desde la restauración y los espacios deportivos hasta la gestión del estrés o la desconexión digital de los profesionales.

La PRL como base, no como techo 

Ante la posible obsolescencia de la Prevención de Riesgos Laborales tradicional, el responsable de Quirónprevención es rotundo al afirmar que la PRL de siempre no se ha quedado obsoleta en este proceso, sino que “es la base irrenunciable”. Lo que sí ocurre es que, por sí sola, ya no cubre el reto real de las organizaciones: “Mantener plantillas sanas, sostenibles y comprometidas en un contexto de estrés, sedentarismo, envejecimiento y complejidad social”. Por eso, las empresas que quieren resultados van “más allá del cumplimiento legal” y sitúan la prevención en el centro, incorporando la promoción de la salud de forma planificada y medible.

La empresa saludable consiste en pasar de acciones puntuales a un sistema

Este nuevo enfoque presta especial atención a la salud emocional y social. Según Díaz Berlanas, “en muchos casos, sí que es ahí donde existe mayor margen de maniobra”. Sobre el plano físico, explica que “tiene componentes más estructurados como son los protocolos, la vigilancia o las campañas”. No obstante, mantiene que el mayor salto de impacto suele venir de hábitos y cultura, es decir, gestión del estrés, sueño, conciliación, desconexión digital, sedentarismo, alimentación realista, etc. Así que la clave está en un enfoque integral, tal y como defiende este experto, ya que “todo se retroalimenta y mejora la adherencia”. A la larga, los beneficios se dejan sentir a varios niveles, según sostiene el directivo de Quirónprevención.

Beneficios medibles y nueva cultura

A nivel persona, mejora la calidad de vida, la energía, el descanso y la percepción de apoyo real. A nivel organización, se reduce el absentismo y la siniestralidad, mejora el clima laboral y el compromiso. El propio programa de Quirónprevención resume estas ventajas en las «3Rs» (Reputación, Rentabilidad, Retención del talento) y las «3Cs» (Conocimiento, Calidad de vida, Control).

Para que todo esto ocurra, se exige también una transformación del profesional de PRL de una entidad. “Si el rol de PRL se amplía hacia empresa saludable, el profesional necesita nuevas capacidades: lectura de datos y segmentación, diseño de campañas, comunicación interna, experiencia de empleado, gestión de proveedores […] y coordinación transversal”, señala Díaz Berlanas. En su modelo, los especialistas se convierten en gestores que coordinan áreas muy diversas, desde servicios médicos hasta restauración o seguros. Sin duda, en este punto también se evidencia un cambio sustancial en la especialidad.

Las empresas saludables no improvisan bienestar: lo convierten en cultura organizativa

Ahora bien, ¿cómo saber si una empresa es realmente saludable? “La clave es medir en tres planos, porque solo ‘hacer actividades’ no garantiza impacto”. El programa con el que trabaja Quirónprevención se lleva a cabo con indicadores de gestión (participación, uso de plataformas), de satisfacción (encuestas) y de salud (evolución a los 6 y 12 meses). Esa medición continua permite iterar y ajustar el programa, convirtiendo la cultura en sistema.

Llegar a la meta no es una utopía y sí que hay organizaciones que han conseguido lograrlo. El éxito llega cuando se cumplen tres condiciones que enumera el Díaz Berlanas: diagnóstico y objetivos claros, programación constante (no acciones aisladas), y medición con ajuste continuo. “Ese es el recorrido que plantea el propio proceso: evaluación inicial, definición de objetivos, implantación de programas/campañas, certificación y análisis de eficacia y adherencia”, analiza el directivo.

El impacto llega a la gestión del talento y también fuera de la empresa

Velar por la salud de una forma integral repercute directamente en otros aspectos de sumo interés para el área de recursos humanos, tal y como destaca la fuente de Quirónprevención. “Cuando una organización ofrece un programa consistente, accesible y relevante, el empleado percibe un contrato psicológico más sólido. Eso aumenta la permanencia y el compromiso», explica. Además, los empleados se convierten en prescriptores, mejorando la reputación externa y la atracción de talento.

Finalmente, el cuidado de la salud trasciende las puertas de la oficina. “El empleado no tiene salud laboral en la oficina y salud personal en casa; existe una sola salud que se desarrolla en las esferas laboral, personal y familiar. Por eso los programas incluyen hábitos aplicables fuera del trabajo —sueño, alimentación, gestión emocional— y en algunos casos se extienden a las familias, concluye Díaz Berlanas.

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Los 5 puntos del proceso de consultoría hacia la empresa saludable

Aunque el fin sea el de convertirse en una empresa saludable, la importancia está en el camino para conseguirlo. Acompañándose de expertos en la materia, estos son los cinco puntos que se abordan en todo el proceso:

  1. Evaluación de situación inicial (diagnóstico de necesidades y subpoblaciones).
  2. Definición de objetivos (priorizar riesgos y hábitos “movibles”).
  3. Implantación de programas y campañas (talleres, retos, asesorías, contenidos).
  4. Certificación del sistema (si aplica).
  5. Análisis de eficacia y adherencia (medición y mejora continua).
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