Directivos y Empresas

Educación Financiera: ahorrar, librar la batalla de la caída salarial y la alta inflación

Por: Cristina Murgas, directora del Área de Comunicación Financiera e Institucional de QUUM


Como cada año, arranca el mes de octubre con la celebración del Día de la Educación Financiera, una iniciativa promovida desde el año 2015 por los reguladores, CNMV y Banco de España en colaboración con diversas instituciones como son IEB, la Asociación Española de Banca, ASEAFI, CECA, ASUFIN e Inspiring Girls, en el marco del Plan de Educación Financiera y, con el objetivo de mejorar la cultura financiera de los ciudadanos, dotándoles de los conocimientos básicos para que manejen sus finanzas de forma responsable.

Este año bajo el lema “Finanzas inclusivas, finanzas para todos”, se libra la batalla contra la caída salarial y la alta inflación. España es uno de los países desarrollados donde los salarios reales registran mayor descenso por la incidencia de la inflación. El salario medio en nuestro país está un 20% por debajo de la media de la UE. En este entorno, la capacidad de ahorro de las familias sigue siendo una batalla mes a mes.

Día de la educación financiera

La tasa de ahorro medio en España es una de las más bajas de la UE. Según los datos de la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat), en el tercer trimestre de 2022, la tasa de ahorro de la zona euro se estableció en un 13,2%, situándose así en el nivel previo a la pandemia. En el caso español en el año 2020, la tasa de ahorro de los hogares alcanzaba el 14,8%; en el 2021, disminuyó al 11,4% y el pasado año se situó en el 7,2%.

Pese a que ha aumentado en 2023, la tasa de ahorro sigue en niveles de 2021, según el INE. Lejos de los años previos a la crisis financiera global de 2008, cuando España experimentó un período de expansión económica y alto consumo.

Alemania, Irlanda, Austria y Países Bajos son los países con una tasa de ahorro más elevada, mientras que los hogares de España, Polonia, Italia y Portugal tienen más dificultades a la hora de ahorrar de manera periódica.

La zona euro se está viendo muy afectada por las consecuencias que ha traído la guerra de Ucrania con grandes subidas generalizadas de precios. Ante esta situación de tasas de inflación descontroladas, el Banco Central Europeo (BCE) ha tenido que reaccionar contundentemente y de manera acelerada subiendo los tipos de interés, es decir, incrementando el coste del dinero con el objetivo de enfriar la economía y así controlar la inflación e incentivar al ahorro.

Ciertamente desde que tuvo lugar la crisis financiera de 2008, la economía y las finanzas han estado mucho más presente en nuestras vidas. “Prácticamente nadie sabía que eran los Bancos Centrales. Sin embargo, hoy en día se conoce perfectamente cuál es su labor y su importancia en el mundo que vivimos. Durante estos últimos años, la necesidad de tener más información financiera ha ido creciendo, los ciudadanos, cada vez muestran más interés en ésta ámbito, porque sienten que les afecta más directamente”, explica Javier Niederleytner, profesor del IEB.

En este escenario, España es el segundo país de la UE con mayor porcentaje de población mayor desde 2012, por detrás de Portugal, quizá por ello uno de los colectivos en los que se está focalizando más la necesidad de fomentar la cultura financiera y del ahorro son los jóvenes.

Los nativos digitales y millennials tienen peores conocimientos financieros que los mayores de 40 años y, entre las principales barreras que encuentran para ahorrar están la falta de ingresos y de incentivos fiscales.

Bienestar financiero: la formación financiera entre Millennials es urgente

Según el Observatorio del Ahorro Familiar (OAF),Entre las barreras a la inversión esgrimidas por los adultos jóvenes, destaca la falta de conocimientos financieros, seguida en los nativos digitales por poco tiempo para hacer un buen análisis de las posibilidades de inversión, y en los millennials por la falta de confianza en los intermediarios financieros. Los adultos mayores de 40 años coinciden también en que la principal barrera a la inversión es no tener conocimientos financieros suficientes”.

A pesar de ello, nativos digitales y millennials se decantan por activos de más riesgo (criptomonedas y acciones cotizadas) en vez de por los más diversificados (fondos de inversión y pensiones y seguros de ahorro).

Desde el OAF, promovido por la Fundación Mutualidad de la Abogacía y la Fundación IE, explican que el escenario actual, con tipos de interés más elevados y con previsión de seguir subiendo en el futuro, brinda una oportunidad de oro a los intermediarios financieros para diseñar productos de ahorro a largo plazo atractivos para los jóvenes y, posiblemente más acordes con sus intereses en el marco de una economía sostenible, sin caer en el “greenwashing”.

“Es una cuestión de ser creativos en el marco de la responsabilidad social corporativa y la ética”. Desde luego, va de la mano con la necesaria educación financiera para una sana gestión de las finanzas, que ya no es una opción sino un imperativo.

Para formarse en el ahorro hay distintas fórmulas que se potencian desde los reguladores, instituciones de formación e incluso desde el hogar. Por ejemplo, El Método 50/30/20, que el escritor Harv Eker propone en su libro Los secretos de la mente millonaria. Se trata de dividir los ingresos en porcentajes y dedicar cada uno de ellos a una cosa. El 50% a los gastos imprescindibles como vivienda, alimentación, transporte; un 30% destinados a gastos variables y prescindibles, pero que aportan calidad de vida: un viaje en las vacaciones, salir a comer fuera de casa, la entrada para el cine… y el 20% restante dedicarlos al ahorro. Por ejemplo, a través de una cuenta de ahorro.

Hay iniciativas de jóvenes talentos por fomentar la cultura del ahorro. Un ejemplo de ello es la FinTech Rand, creada en 2022 y arropada por business angels y empresas impulsoras del emprendimiento como Wayra X, Farside, JME Ventures, Inveready, DFG y Primal Capital. Uno de los principales objetivos de Rand es demostrar que en cualquier escenario económico el ahorro es muy necesario y, la educación financiera contribuirá siempre a generar un clima favorable en torno al ahorro y gestión del patrimonio personal.

En este sentido, la propuesta valor de Rand es promover la cultura del ahorro, incentivando a los usuarios jóvenes con beneficios por acumular rendimientos a través de productos de ahorro e inversión, “siempre cumpliendo con los principios de transparencia y la normativa aplicable”, destaca su fundador, Pol Martín. Los usuarios de Rand son Millennials y pertenecientes a la Generación Z, en menor porcentaje y, en proceso de educación financiera. En su primer año de vida empresarial, la firma ya opera en 24 países de Europa, cuenta con más de 3.5 millones de euros bajo gestión y más de 10.000 clientes.

Fomentar la educación financiera y el ahorro van de la mano. En este sentido desde el IEB, el profesor Niederleytner resalta de manera positiva que “en los colegios ya se enseña economía en bachillerato, cosa que no ocurría hace 10 años.

Como profesor de primer curso de enseñanza universitaria, compruebo complaciente que los alumnos cada vez vienen mejor preparados, y que además muestran mayor interés en esta materia, porque sienten especialmente la repercusión que tiene la economía no solo como un futuro desarrollo profesional, sino la importancia que puede tener en su vida ordinaria”.

Precisamente, uno de los ejemplos que se enseña a los jóvenes es “el Método de las 52 semanas”, que consiste en ahorrar cada semana. Empezar con un euro la primera semana, dos euros la segunda, tres euros la tercera… y así hasta que la semana 52 se destinen 52 euros a la hucha.

Al final del año, se puede conseguir ahorrar 1.378 euros. Fórmulas para formarse en el buen comportamiento del ahorro hay muchas; lo importante es sumar conocimientos, motivación y actitud.


Claves para manejar las finanzas en un contexto de inflación y tipos de interés al alza

Rand, FinTech especializada en promover la cultura del ahorro y el patrimonio a medio y largo plazo, pretende liderar el movimiento del superahorro en Europa y por ello comparte con Directivos y Empresas las siguientes recomendaciones para fomentar el ahorro:

Sepa cuánto gasta y en qué

La inflación aumenta el coste de la vida. Por lo tanto, hay que ajustar gastos. “Hazlo antes de tomar cualquier decisión financiera. Te ayudará a comprender y planificar mejor tus finanzas y utilizar tus ingresos de manera eficiente”.

Algunos consejos para hacer un presupuesto simple: Haz una lista con todos tus ingresos y gastos mensuales/anuales y comprueba tus extractos bancarios y de tarjeta de débito/crédito de los últimos meses.

No olvide incluir gastos ocasionales (por ejemplo, si necesita reparar su automóvil) y tener un colchón de seguridad financiera para gastos imprevistos (por ejemplo, para sustituir un electrodoméstico que se ha estropeado).

Planifique sus gastos y amortización en consecuencia

Cuando conozca todos sus ingresos y gastos, podrá anticipar el saldo que quedará al final de cada mes y evaluar si puedes mantener el nivel de gastos y si queda suficiente para el ahorro. Al planificar, las prioridades financieras principales son las siguientes: hipoteca/alquiler, gas/electricidad, alimentos y facturas de impuestos asociados.

El resto de los gastos pueden reducirse utilizando productos sustitutivos más económicos. “Siempre haz un presupuesto para tus prioridades primero y luego planifica el resto de tus ingresos. Si es posible, utilice pagos automáticos para gastos fijos. Siempre trate de gastar menos de lo que gana”.

Preste atención a las diferentes comisiones

Muchos productos financieros, como las tarjetas de crédito, las cuentas bancarias y los seguros, cobran comisiones. Si bien algunos son inevitables, verifique si se pueden reducir o evitar algunos cargos.

Por ejemplo, pregunte siempre a su banco sobre las diferentes comisiones disponibles y las comisiones exactas que se aplican a su cuenta bancaria. Del mismo modo, si tiene alguna inversión financiera como fondos de inversión (por ejemplo, UCITS), compare siempre los costes para ver si existen alternativas más baratas.

Busque asesoramiento para adaptar su plan financiero

Para gestionar nuestras finanzas de forma eficiente en tiempos de alta inflación debemos considerar dos posibilidades: la formación y contar con la ayuda de un asesor financiero autorizado, el cual tendrá como misión ayudarnos a tomar decisiones más informadas, aunque si estamos formados podremos tener el criterio necesario para evaluar sus recomendaciones.

Tenga en cuenta que los tipos de interés del banco central pueden afectarle

Los bancos centrales suelen subir los tipos de interés para hacer frente a una elevada inflación. Si tiene un préstamo de tipo variable, esto aumentará los pagos de intereses que debe realizar. Mantente al día de los anuncios de los bancos centrales. Esto te preparará para posibles cambios en las cuotas de tu préstamo.

 

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