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¿Dónde están los límites de la lA? Google y Microsoft responden en un evento de Legálitas

Es la pregunta del millón en estos momentos dentro del ecosistema empresarial: ¿Dónde está el limite de la Inteligencia Artificial? Para responder a esta pregunta, Legálitas ha reunido a dos expertos de Google y Microsoft en el marco de la Global Legaltech Week. David Hurtado, Innovation Lead de Microsoft e Israel Olalla, Cloud Customer Engineer Manager de Google, han dado las pistas sobre el camino al que se dirige la IA y todo lo que se puede ir encontrando a su alrededor.

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Lo que ya hace la IA Generativa

En su intervención inicial, David Hurtado señaló que se ha pasado de la inteligencia artificial convencional a la IA generativa, la cual tiene capacidad para producir contenido de diversos formatos desde cero y puede comprender el lenguaje para poder generar nueva información. Esto ya está pasando en la actualidad y puede decirse que parece incluso hasta familiar. Pero hay mucho más.

El líder de Microsoft mantiene que en la actualidad se puede llevar a cabo un análisis de las imágenes y, por ejemplo, identificar una lesión en una radiografía. Según el experto, el nuevo modelo comprende todo sin necesidad de entrenamiento previo y los resultados que ofrece las distintas herramientas pueden proporcionar un conocimiento general muy bueno.

“Una de las grandes esperanzas con los modelos generativos es lo que se llama modelos multimodales, es decir, que se pueda poner imágenes, videos, temas específicos legales o sanitarios y que estén preparados para describir prácticamente cualquier realidad”. “Actualmente, no son capaces de pensar o razonar por sí mismos, pero sí te dan respuestas que te sorprenden”, añadió.

En este contexto, Olalla resaltó que «la problemática radica en que no tenemos un óptimo patrón del cerebro y de cómo razonamos, y lo que se busca con la IA es emular dicho patrón y recrearlo, pero aún no se dispone de planos completos de neuronas», argumenta Olalla, quien deja caer una de las limitaciones actuales de la IA Generativa.

Por esta razón, «no comprender el modelo del cerebro lleva a pensar que al intentar imitar sus capacidades estas son bastante limitadas, pero estamos empezando a llevar a cabo las cosas a una velocidad mucho más veloz y potente», añade esta fuente de Google. La velocidad es una de las características principales de esta innovación. Una vez se han democratizado estas soluciones, se espera un aumento de ritmo asombroso, indica Olalla.

Los límites de la IA: los datos específicos

Más concretamente, Hurtado sostiene que el verdadero límite actual de la IA Generativa está en el entendimiento de los datos concretos. Este tipo de herramientas “son muy buenas manejando el lenguaje, dando contenido para ayudar a preparar un documento, una presentación, etc. y tienen un cierto conocimiento general, pero son malas con los datos específicos porque hay que dárselos”, expresa el experto.

Contar con un ‘fact check’ que valide la veracidad de lo que Israel Olalla afirma es esencial, ya que estas herramientas tienden a responder de forma afirmativa sin excepción y eso las limita, añade Olalla. Atendiendo a esta debilidad, se argumenta que la IA no viene para sustituir a los humanos, sino para aportar «superpoderes» a las personas para poder llevar a cabo su labor.

Los siguientes pasos de la IA

Respecto al futuro inmediato de la IA, el portavoz de Microsoft ha asegurado que el siguiente paso es poder multiplicar las habilidades para poder pasar a cualquier formato de contenido de entrada y de salida, de manera que la inteligencia artificial permita no solo texto, sino también transformarlo en vídeo, audio, etc. Por su parte, el directivo de Google destacó que existe la oportunidad de ampliar las áreas de estudio de la IA en ciencias fundamentales, como por ejemplo, el plegado de proteínas o realizar simulaciones de fusión nuclear más poderosas.

La mejores irán llegando de forma exponencial y de forma muy rápida, según ambos ponentes. Para Ollalla, la velocidad que ha adquirido la innovación es «la demostración de que cuando entendemos bien la información que utilizamos en el día a día y la utilizamos de forma abierta, se acelera este ritmo de innovación”. En ese uso de la IA, este especialista vislumbra dos posibles escenarios respecto a las soluciones inteligentes: la posibilidad de que no se perciba que son máquinas o que la IA misma sea consciente de los prejuicios que tiene en su modelo de capacitación y los elimine para mejorar. Sobre esto último, hay que tener en cuenta que la IA ejecute las acciones que le indican las personas, con lo que son los seres humanos los que finalmente ejecutan o toman una decisión.

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