120 Gramos, firma madrileña especializada en arroces a domicilio, ha entrado en una nueva fase por el aumento de su cartera de clientes corporativos. Además del segmento delivery particular, ha encontrado un nuevo nicho en entornos laborales, con presencia y pedidos dirigidos a comidas de equipos, encuentros con clientes, así como eventos corporativos.
Su fundador, José Páramo, sostiene que los pedidos procedentes de empresas representan ya aproximadamente el 25% de la facturación. «Las empresas tienen cada vez más peso para nosotros. Hemos conseguido la confianza de muchas compañías que repiten y, además, suelen ser pedidos para grupos numerosos, por lo que se ha convertido en una línea de negocio muy relevante«, explica Páramo.
Martes, miércoles y jueves: los nuevos días del arroz corporativo
El crecimiento no responde únicamente a grandes eventos puntuales. Una de las características que está observando la compañía es la elevada recurrencia del cliente corporativo. Hay empresas que realizan pedidos mensualmente, mientras que otras los concentran en determinados momentos del año, especialmente en marzo, mayo, junio o durante la Navidad.
La mayor actividad corporativa se concentra entre los martes y los jueves, principalmente entre las 12:00 y las 14:00 horas. Los viernes, en cambio, vuelve a ganar protagonismo el cliente particular. Es decir, el arroz a domicilio se ha convertido en un fenómeno laboral de mitad de semana, cuando los equipos se reúnen, celebran hitos o reciben a clientes.
Los arroces de 120 Gramos y sus potentes clientes corporativos
El pedido de empresa medio de 120 Gramos se sitúa actualmente en torno a las 25 raciones, aunque la compañía ha desarrollado una estructura capaz de responder a servicios de dimensiones considerablemente mayores. El ejemplo más llamativo hasta la fecha fue un pedido de 500 raciones para Amazon, una operación que obligó a movilizar a 15 repartidores para coordinar la entrega. Grandes compañías como P&G, IKEA o Louis Vuitton, entre otras, también han confiado en sus arroces para diferentes ocasiones.
«Una de las cosas que más nos diferencia es precisamente la capacidad para atender pedidos de gran volumen manteniendo la calidad y el servicio. En este tipo de encargos la planificación es fundamental«, señala Páramo. Para conseguirlo, 120 Gramos cuenta con reparto propio, lo que permite planificar los servicios en función del número de comensales, coordinar vehículos y horarios y controlar directamente la entrega de los pedidos.
Una alternativa al catering tradicional
Las comidas de equipo y los team buildings se encuentran entre los principales motivos por los que las empresas recurren a este formato, aunque también son habituales los pedidos para reuniones, celebraciones internas, encuentros con clientes y otros eventos corporativos.
Para Páramo, parte del éxito reside en las propias características del arroz: «Es un producto de calidad, elegante y especial, pero al mismo tiempo muy fácil de compartir. Tener varios arroces y/o fideuás en un evento aporta un toque diferencial».
También influye la búsqueda de alternativas a algunas de las fórmulas habituales de catering. «En muchos eventos de empresa lo normal es encontrar elaboraciones frías o preparadas con antelación. Nosotros intentamos romper con esa expectativa y ofrecer una cocina recién hecha, preparada al momento y que llegue en las mejores condiciones», añade.
La paella como embajadora para clientes extranjeros
La elección de los arroces también cambia dependiendo de la ocasión. En los eventos de mayor tamaño predominan los sabores tradicionales y reconocibles, mientras que en encuentros con clientes o celebraciones más especiales las compañías tienden a apostar por propuestas diferentes.
Este último escenario cobra especial importancia cuando las empresas reciben a clientes internacionales. «Muchas compañías quieren sorprender a sus invitados extranjeros con un producto tan español y reconocible como la paella», explica el fundador de 120 Gramos. La paella, ese plato icónico de la gastronomía española, se convierte así en una herramienta de hospitalidad corporativa, capaz de causar una impresión duradera en visitantes de otros países.
La compañía ya está potenciando específicamente esta línea mediante servicios personalizados y condiciones especiales para pedidos de gran volumen, aunque su estrategia no pasa por establecer una única propuesta cerrada para empresas, sino por adaptar cada servicio al tipo de encuentro y al número de asistentes.

