Uno de los ejes inamovibles en la filosofía de Mercadona está en el empleo de calidad. En esta cuestión la política salarial es considerada imprescindible, amén de otras cuestiones que tienen que ver con la flexibilidad y el bienestar de sus equipos.
Al hilo del salario de los empleados de Mercadona, la compañía ha informado que ha destinado más de 1.000 millones de euros a mejorar el poder adquisitivo y las condiciones laborales de su plantilla. La compañía ha compartido 780 millones de euros de sus beneficios con más de 112.000 trabajadores en concepto de prima por objetivos.
El reparto del variable se ha hecho efectivo hoy y forma parte de un conjunto de medidas que incluyen también subidas salariales vinculadas al IPC y mejoras en la jornada laboral. La suma de todas estas iniciativas representa un esfuerzo económico sin precedentes reciente para la empresa, que vuelve a recalcar que invertir en las personas no es un coste, sino un motor de rentabilidad.
El salario de los empleados de Mercadona: un variable que supera los 7.000 euros netos para la mayoría
El reparto de beneficios distingue entre antigüedades. Los trabajadores con menos de cuatro años en la empresa han recibido dos mensualidades en concepto de prima, mientras que quienes superan ese periodo —que representan aproximadamente el 70% de la plantilla— han percibido tres mensualidades.
En términos económicos, este segundo grupo ha recibido 7.250 euros netos, resultado de sumar 5.400 euros correspondientes al variable más la nómina mensual. La magnitud de la cifra evidencia el peso que la política de incentivos tiene en la cultura corporativa de la cadena de supermercados. En total, más de 1.000 millones de euros compartidos con “El Trabajador”, como denomina internamente la compañía a uno de los pilares de su Modelo de Calidad Total.
Subida salarial y más vacaciones
Más allá del variable, la empresa ha aplicado una subida salarial destinada a compensar el incremento del coste de la vida. En España, el ajuste ha tenido en cuenta un IPC del 2,9%, mientras que en Portugal se ha considerado un 2,2%. Esta actualización salarial supone un impacto anual de 125 millones de euros para la compañía.
A ello se suma una mejora sustancial en la jornada laboral. Desde este ejercicio, la plantilla disfruta de una ampliación del periodo vacacional de una semana adicional, pasando de 30 a 37 días al año. La medida, vigente tanto en España como en Portugal, implica un coste anual estimado de 100 millones de euros y representa uno de los cambios más relevantes en la organización del tiempo de trabajo en la compañía en los últimos años.
La combinación de estas tres grandes líneas —variable, revisión salarial y ampliación de vacaciones— dibuja una política integral que va más allá de la retribución puntual y apunta a una mejora estructural de las condiciones laborales.
Productividad y rentabilidad récord
El anuncio llega en un contexto de resultados históricos para Mercadona. La compañía ha cerrado 2025 con sus mejores datos de rentabilidad y cuota de mercado, un desempeño que atribuye en buena medida al compromiso de su plantilla.
Desde la dirección se insiste en una idea que se ha convertido en lema interno: cuanto más se invierte en las personas, mayor es el retorno. El vínculo entre satisfacción del trabajador y productividad es fruto de una correlación demostrada en sus cifras de gestión. El Modelo de Calidad Total, que vertebra su operativa, parte de la premisa de que el trabajador es el principal responsable del éxito empresarial. Bajo este enfoque, la mejora continua no se limita a procesos logísticos o comerciales, sino que incluye la motivación, la estabilidad y el desarrollo profesional de la plantilla.

