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Fátima Báñez (CEOE) sitúa a la ‘productividad directiva’ como el gran valor diferencial de las empresas a partir de ahora

Fátima Báñez sitúa a la productividad directiva como el gran valor diferencial de las empresas

Las nuevas tecnologías y muchos otros factores están abriendo una nueva etapa para las empresas. ¿Cuál es la clave para elevar la competitividad? ¿Dónde hay que poner el foco con toda la IA que ha llegado al mercado? ¿Cómo se lidera? Este tipo de preguntas son las que han tratado varios expertos en el encuentro “Empresa y talento: el reto de liderar”, celebrado en Sevilla y organizado por la Asociación Española de Directivos. La presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez, y el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Javier González de Lara, han abordado todas estas claves en una charla moderada por Marcos Contreras, responsable de AED en Andalucía.

La “productividad directiva”: el término que introduce Fátima Báñez

Durante la charla, Báñez introdujo un concepto poco o nada escuchado hasta la fecha: la “productividad directiva”. Más allá de los indicadores tradicionales, este término pone el acento en la capacidad de los equipos de liderazgo para convertir recursos —tecnológicos, humanos y financieros— en crecimiento real. “La diferencia no estará en disponer de tecnología, sino en saber transformarla en productividad”, subrayó. En su opinión, la inteligencia artificial no solo redefine procesos, sino que obliga a repensar la organización, la toma de decisiones y la gestión del talento.

Esta idea sitúa a los equipos directivos en el centro del cambio. Su capacidad para integrar innovación, rediseñar modelos de negocio y adaptar las competencias internas será determinante en un escenario donde la tecnología evoluciona a gran velocidad.

Inteligencia artificial: el motivo de los grandes cambios en las empresas

El avance de la inteligencia artificial plantea una doble realidad para las empresas. Por un lado, abre oportunidades para mejorar la eficiencia, automatizar procesos y generar nuevas líneas de negocio. Por otro, eleva el nivel de exigencia en la gestión empresarial.

En este contexto, González de Lara insistió en la necesidad de una dirección más profesionalizada, flexible y orientada a la adaptación continua. “Las reglas del juego cambian constantemente”, advirtió, destacando que la velocidad de aprendizaje será un factor crítico para sobrevivir y crecer.

El absentismo, un lastre para la competitividad

Uno de los puntos más críticos del debate fue el absentismo laboral, identificado como uno de los principales desafíos estructurales para la empresa española. Las cifras son contundentes: tasas de entre el 7% y el 8%, que superan el 10% en sectores intensivos en mano de obra, y un impacto económico superior a los 35.000 millones de euros anuales.

Cada día, alrededor de 1,5 millones de personas faltan a su puesto de trabajo en España, lo que repercute directamente en la productividad y en la organización interna de las empresas.

Para Báñez, el absentismo no es un fenómeno coyuntural, sino una realidad consolidada que exige un enfoque integral. González de Lara, por su parte, lo definió como un problema “social y multifactorial” que requiere la implicación conjunta de empresas, administraciones y sistema sanitario.

Ambos coincidieron en que las soluciones pasan por reforzar los servicios sanitarios, mejorar la gestión de los recursos humanos y promover una cultura empresarial basada en la corresponsabilidad. También se destacó el potencial de la digitalización y la inteligencia artificial para optimizar la gestión de plantillas.

Sobre la fiscalidad…

El encuentro abordó igualmente la percepción de pérdida de poder adquisitivo entre los ciudadanos. Báñez puso el foco en la denominada cuña fiscal, que supera el 40% de media, es decir, la diferencia entre el coste que asume la empresa y el salario neto que recibe el trabajador.

“De cada 100 euros que paga una empresa, el trabajador recibe menos de 60”, explicó, defendiendo medidas como la deflactación del IRPF para mejorar la capacidad de renta.

En la misma línea, González de Lara alertó de una fiscalidad que calificó de “desmedida”, especialmente gravosa para pymes y micropymes, y que puede actuar como freno a la contratación.

Andalucía: los desafíos empresariales

El encuentro también puso el foco en el contexto regional. Andalucía atraviesa un momento de dinamismo económico, con cerca de 540.000 empresas y más de 580.000 autónomos, lo que la sitúa como la segunda comunidad autónoma en tejido empresarial.

Factores como la estabilidad institucional, un marco fiscal orientado a la inversión y la diversificación productiva han contribuido a este crecimiento. A ello se suma el impulso de sectores estratégicos como la digitalización y la sostenibilidad, con oportunidades destacadas en ámbitos como el desarrollo del hidrógeno verde en el eje Huelva-Cádiz.

Sin embargo, persisten retos estructurales. Entre ellos, el reducido tamaño medio de las empresas, la dificultad para escalar proyectos y el desajuste entre la formación disponible y las necesidades reales del mercado laboral.

Ambos ponentes coincidieron en la necesidad de reforzar la Formación Profesional Dual y mejorar la conexión entre el sistema educativo y el tejido empresarial para garantizar la disponibilidad de perfiles cualificados.

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