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Botín reclama un mercado único de conocimiento en Europa para competir en la era de la inteligencia artificial

Botín reclama un mercado único de conocimiento en Europa en la Junta de Universia 2026

La última Junta de Accionistas de Universia ha sido el enclave elegido por la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, para pedir que Europa avance en la educación y lo haga de una manera coordinada.

El mensaje de Botín ante numerosos rectores y representantes de universidades españolas es el de situar a esta institución en el centro estratégico de un mercado único de conocimiento. En este momento, la directiva considera que Europa se juega buena parte de su futuro económico en las aulas, los laboratorios y la capacidad de retener talento.

Así que debe convertir el conocimiento en un motor de competitividad para evitar impactos propios de la fragmentación económica y crecer en un entorno de aceleración tecnológica.

El mercado único de conocimiento: una tesis de Letta y Draghi

El planteamiento de la presidenta de Universia esta muy relacionada con las tesis planteadas formuladas por figuras como Enrico Letta y Mario Draghi, cuya esencia se resume en la necesidad de reforzar la competitividad de Europa frente a potencias como Estados Unidos y China.

La innovación, la empleabilidad y la educación son los tres ejes estratégicos que sustentarían el próximo crecimiento europeo. Respecto a la educación y el mercado único de conocimiento, Botín señala que Europa dispone de todos los elementos necesarios para liderar esta transformación —universidades de prestigio, capacidad inversora, talento y valores compartidos—, pero considera que el continente necesita dar un paso más en integración y coordinación para no quedarse rezagado en la nueva economía global.

Y en este proceso, entiende esta figura tan relevante en el panorama empresarial que la educación superior es la base para la construcción de una Europa más fuerte. Así como la energía o la industria necesitan de infraestructuras sólidas, la universidad también. En esa mirada, Botín mantiene que se deben reforzar alianzas europeas y dotarlas de marcos jurídicos más ágiles y estables que faciliten la cooperación transnacional.

Ya en la práctica, podrían desarrollarse los llamados grados europeos, iniciativas orientadas a facilitar la movilidad académica y profesional entre países de la Unión Europea. Según explicó, este tipo de programas permitirían mejorar la empleabilidad de los jóvenes y favorecer la creación de un ecosistema universitario más integrado y competitivo.

La IA y los cambios en el trabajo como telón de fondo

Esta reivindicación viene a colación de la llegada e impacto de la inteligencia artificial a la economía y los grandes cambios que está generando en el mercado laboral. Los jóvenes se encuentran ya a la vanguardia de esta revolución tecnológica, utilizando herramientas de inteligencia artificial con mucha mayor naturalidad que generaciones anteriores, aunque la transformación no consiste tanto en tecnologías sino en la adaptación a entornos cambiantes.

Por ello, entre las habilidades que debe potenciarse en este mercado único de conocimiento que defiende Botín están skills como la resiliencia, sin olvidar otras del tipo cultural o humanísticas. Es desde la universidad desde donde se deben buscar las fórmulas para adaptar la formación a las nuevas necesidades y cambios que ya anuncian los expertos.

En este escenario, Botín reivindicó también el papel de la colaboración entre universidad y empresa como elemento esencial para mejorar la empleabilidad juvenil. A través de plataformas como Universia y programas de formación impulsados por Santander Open Academy, la entidad financiera busca reforzar esa conexión entre el ámbito académico y el tejido empresarial.

Los datos reflejan la dimensión de esta estrategia. Más de 9.000 personas mejoraron su formación y competencias laborales en España a través de Santander Open Academy, mientras que Universia gestionó en 2025 más de 75.000 ofertas de empleo a nivel global, de las cuales 13.000 correspondieron al mercado español.

Un erasmus iberoamericano

La presidenta del Santander aprovechó además su intervención para plantear una propuesta de mayor alcance internacional: la creación de un programa de movilidad iberoamericano inspirado en el modelo Erasmus. La iniciativa buscaría conectar universidades y estudiantes de ambos lados del Atlántico, aprovechando el potencial de una comunidad de más de 600 millones de personas unidas por vínculos lingüísticos y culturales.

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