Pese a ser el tipo de cáncer más diagnosticados en hombres, el de próstata tiene a su alrededor un buen número de avances médicos y clínicos. Tanto en el diagnóstico como en el propio abordaje, la innovación ha cambiado por completo la percepción de esta enfermedad, la cual arroja unas tasas de supervivencia muy alta en los pacientes.
Mañana se celebra el Día Mundial del Cáncer de Próstata y toca hablar de avances y nuevas realidades que tienen a su alcance los sanitarios. Uno de los ejemplos más claros está en la cirugía robótica, dentro de la cual también están surgiendo evoluciones cada poco tiempo.
Histolog Scanner: el análisis en tiempo real de las cirugías de cáncer de próstata
Una de ellas la presentan para Directivos y Empresas los especialistas de Lyx Urología, que introducen por primera vez en España un sistema capaz de analizar en tiempo real el tejido extraído durante una prostatectomía radical asistida por cirugía robótica. En cuestión de minutos y mientras la intervención sigue en curso, comprueba si persisten restos tumorales en los márgenes quirúrgicos.
La tecnología, denominada Histolog Scanner, representa un avance significativo en la cirugía oncológica de precisión. Mediante imágenes histológicas de alta resolución obtenidas por fluorescencia, el dispositivo permite evaluar los márgenes quirúrgicos sin necesidad de recurrir al procesamiento convencional de anatomía patológica, un procedimiento que habitualmente requiere varios días para ofrecer resultados definitivos.
“Hasta ahora, en cirugía robótica urológica, la confirmación histológica de los márgenes quirúrgicos llegaba habitualmente días después de la intervención, tras el análisis definitivo de la muestra en anatomía patológica. En la práctica, esto obligaba a completar la cirugía sin disponer de esa información en tiempo real”, explica el doctor Juan Ignacio Martínez-Salamanca, director médico de Lyx Urología.
Doctor Juan Ignacio Martínez-Salamanca.
Gracias a esta nueva capacidad diagnóstica intraoperatoria, los cirujanos pueden revisar los márgenes durante la propia intervención y decidir inmediatamente si es necesario ampliar la resección del tejido afectado. El objetivo es aumentar la seguridad oncológica y reducir el riesgo de que queden células tumorales residuales que puedan requerir tratamientos posteriores.
“El acceso inmediato a información histológica durante la intervención supone un paso importante hacia una cirugía más precisa y adaptada a cada paciente”, señala Martínez-Salamanca.
Curar preservando la calidad de vida
La prostatectomía radical sigue siendo uno de los tratamientos de referencia para numerosos pacientes con cáncer de próstata. Sin embargo, la intervención plantea un delicado equilibrio entre garantizar la eliminación completa del tumor y preservar estructuras anatómicas fundamentales para la continencia urinaria y la función sexual.
En los últimos años, la cirugía robótica ha contribuido a mejorar este equilibrio gracias a una mayor precisión quirúrgica y una menor agresividad de los procedimientos. La incorporación de herramientas como Histolog Scanner añade una nueva capa de exactitud al proceso, al permitir que el diagnóstico histológico forme parte de la propia cirugía.
Los especialistas destacan que reducir la presencia de márgenes positivos puede traducirse en una menor necesidad de tratamientos complementarios, como la radioterapia, así como en una disminución del riesgo de reintervenciones. Todo ello podría repercutir favorablemente tanto en el pronóstico clínico como en la recuperación y bienestar de los pacientes.
La convergencia entre cirugía y diagnóstico
Desarrollado por la compañía suiza SamanTree Medical, Histolog Scanner ya se utiliza en diversos centros europeos para procedimientos oncológicos relacionados con el cáncer de mama o los tumores de cabeza y cuello. Su llegada al ámbito de la urología en España supone un nuevo paso en la incorporación de tecnologías de medicina de precisión a la cirugía mínimamente invasiva.
La evolución de estas herramientas apunta hacia un modelo de quirófano cada vez más inteligente, capaz de integrar procedimientos terapéuticos y diagnósticos en un único acto médico. Un enfoque que reduce tiempos de espera, mejora la capacidad de toma de decisiones durante la intervención y abre nuevas posibilidades para personalizar los tratamientos oncológicos.

