Cada vez es más frecuente que los centros especializados practiquen cirugías ambulatorias con el objetivo de dar de alta al paciente en el mismo día, siempre y cuando la situación lo permite y dentro de los parámetros de seguridad requeridos. Se han visto ya cirugías inicialmente complejas en traumatología, pero también hay otras especialidades que van en esta dirección.
En modalidad ambulatoria, Olympia Quirónsalud puede practica cirugías de hernia inguinal, en función del estado del paciente y si sus condiciones permiten afrontar la recuperación en su domicilio. Los detalles de este procedimiento lo explican para Directivos y Empresas el doctor Carlos Durán, jefe del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del centro, y el doctor José Castell, especialista del mismo servicio.
Doctores José Castell y Carlos Durán.
Indicaciones para la cirugía ambulatoria de una hernia inguinal
Duran indica que “prácticamente todos los pacientes pueden ser susceptibles inicialmente de una cirugía mayor ambulatoria, pero la indicación debe individualizarse teniendo en cuenta tanto las condiciones de la persona como las características de la propia hernia”. Así que esta posibilidad no depende tanto de una técnica utilizada en el quirófano, sino más bien de las condiciones de cada paciente y de la propia dolencia.
Las hernias inguinales aparecen cuando una parte del contenido abdominal protruye a través de una zona debilitada de la pared. Entre las más frecuentes se encuentran las inguinales, localizadas en la ingle, y las umbilicales, que se desarrollan alrededor del ombligo. También están las eventraciones o hernias incisionales, que aparecen sobre la cicatriz de una operación anterior y pueden presentar una mayor complejidad, especialmente cuando el defecto es de gran tamaño.
Ante una hernia, la recomendación es solicitar una valoración que permita determinar si está indicada la intervención, cuándo conviene realizarla y qué técnica ofrece la mejor opción en función de las características de cada caso.
Cuándo conviene operar una hernia
La mayoría de las hernias y eventraciones tienen indicación quirúrgica para corregir el defecto de la pared abdominal. No obstante, en determinadas situaciones puede plantearse inicialmente una actitud conservadora, por ejemplo, ante algunos defectos pequeños o cuando la valoración de los riesgos y beneficios aconseja realizar un seguimiento.
Tampoco debe confundirse la indicación quirúrgica con la necesidad de intervenir de inmediato. El momento adecuado depende de factores como los síntomas, el tamaño de la hernia, su evolución y las circunstancias personales del paciente, explica el Dr. José Castell.
El dolor, el crecimiento progresivo del defecto, las dificultades para reducir el contenido herniario o las limitaciones para realizar actividades cotidianas pueden aconsejar adelantar la operación. También se tienen en cuenta las exigencias del trabajo, la práctica deportiva y otras circunstancias, como los viajes frecuentes, que pueden condicionar la planificación de la intervención.
Hay, sin embargo, situaciones que requieren una valoración urgente. Si una hernia deja de poder reducirse —es decir, si su contenido ya no puede volver a introducirse en el abdomen— y aparece dolor, puede existir una incarceración. En ese caso, los especialistas recomiendan acudir a un servicio de urgencias para evaluar el problema.
Qué condiciones permiten volver a casa
La cirugía mayor ambulatoria no termina cuando concluye la intervención. Antes de autorizar el alta, el equipo sanitario comprueba que el paciente ha iniciado correctamente la recuperación y que puede continuarla en su domicilio con seguridad.
Este proceso incluye la tolerancia a la ingesta oral, la capacidad para levantarse y caminar y un control adecuado del dolor. El periodo de observación suele prolongarse entre tres y seis horas, aunque la evolución individual determina cuándo se cumplen las condiciones necesarias. “El paciente no recibe el alta hasta que ha tolerado la dieta, se ha levantado y caminado y presenta un buen control del dolor”, relata el Dr. Durán.
El motivo de esta rapidez en el postoperatorio se debe principalmente a la laparoscopia, la técnica mínimamente invasiva que permite intervenir a través de pequeñas incisiones. En determinados procedimientos, estas pueden medir apenas cinco o diez milímetros y evitan la sección de capas musculares que se produce en algunos abordajes abiertos.
Según los especialistas de Olympia Quirónsalud, la laparoscopia puede reducir el dolor postoperatorio y facilitar la reincorporación a las actividades habituales. Al disminuir las molestias, también puede reducirse la necesidad de recurrir a analgésicos y antiinflamatorios.
El seguimiento continúa después del alta
Posterior al procedimiento, los especialistas de Olympia subrayan que la cirugía ambulatoria implica mantener el seguimiento tras el alta y proporcionar instrucciones claras para afrontar las primeras horas de recuperación.
De este modo, el paciente dispone de un teléfono de contacto y recibe seguimiento por parte de Enfermería, habitualmente esa misma noche y al día siguiente. Este contacto permite comprobar la evolución, resolver dudas y detectar posibles problemas durante el periodo inicial de recuperación. Antes de abandonar el centro, además, recibe información sobre los signos de alarma que deben motivar una consulta médica. Entre ellos figuran el dolor que no se controla adecuadamente, las náuseas o los vómitos, la fiebre, el sangrado y una inflamación llamativa de la herida quirúrgica.
Contar con instrucciones comprensibles y saber cómo contactar con el equipo sanitario forma parte del propio proceso asistencial. El alta no significa que haya terminado la recuperación, sino que el paciente cumple las condiciones para continuarla en casa con el seguimiento previsto.

