La prevención en la oncología es la primera arma terapéutica para mejorar las tasas de supervivencia. En tumores habituales como el de mama o de pulmón, cualquier avance que llegue a la práctica clínica supone un paso de gigante en la lucha contra el cáncer. Respecto al de pulmón, el Servicio de Neumología del Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo ha anunciado la llegada de nuevas tecnologías para la localización temprana en los pacientes.
Esta unidad, renovada por este centro madrileño, dispone de dos herramientas que permiten abordar distintas etapas del proceso diagnóstico: un equipo de tomografía computarizada de baja radiación con tecnología photon counting y una plataforma de broncoscopia robótica de última generación, incorporada recientemente.
La tecnología photon counting permite obtener imágenes de alta precisión con una dosis reducida de radiación. Según el hospital, el equipo instalado en Pozuelo es uno de los dos existentes en España. Su capacidad para identificar nódulos pulmonares de pequeño tamaño resulta especialmente relevante en los programas de cribado, cuyo propósito es detectar posibles lesiones antes de que la enfermedad avance, limitando al mismo tiempo la exposición radiológica.
Un renovado equipo de profesionales reforzado con tecnología punta
Con estos nuevos recursos trabajará esta unidad en la que se han incorporado nuevos profesionales liderados por el doctor Luis Seijo Maceiras, quien también los servicios de Neumología del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, el Hospital Valle del Henares y los centros médicos Olympia Castellana y Olympia Centro Médico Pozuelo.
“Ofrecemos un tratamiento integral para la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades respiratorias llevado a cabo por especialistas experimentados”, explica. El objetivo es atender tanto a pacientes con patologías agudas como a quienes conviven con enfermedades respiratorias crónicas, apoyándose en instalaciones específicas y tecnología destinada a facilitar un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
La detección temprana del cáncer de pulmón
Entre las líneas de trabajo que distinguen al servicio, la detección precoz del cáncer de pulmón ocupará un lugar central. Se trata de uno de los tumores con mayor impacto en términos de mortalidad y cuyo pronóstico está estrechamente relacionado con el momento en el que se identifica. “El cáncer de pulmón es el más letal que conocemos con más de 20.000 fallecimientos al año en España, fundamentalmente debido a que la mayoría de los pacientes se diagnostican en fases avanzadas de la enfermedad, por ello la detección precoz marca una diferencia decisiva en la supervivencia de los pacientes”, señala Seijo.
Doctor Luis Miguel Seijo Maceiras.
La identificación de la enfermedad cuando todavía se encuentra en fases iniciales puede ampliar las alternativas terapéuticas y mejorar las perspectivas de los pacientes. “Identificar la enfermedad en fases iniciales mejora significativamente el pronóstico y amplía las opciones de tratamiento”, añade el especialista.
La aportación de la nueva tecnología
Respecto a la tecnología disponible en el hospital, el experto apunta a su papel clave para identificar nódulos pulmonares malignos “antes de que sea demasiado tarde”. Asimismo, subraya también que estos programas pueden aportar información adicional sobre otras patologías que influyen en el estado de salud y en el pronóstico de los pacientes. “Además, pueden ayudar a detectar otras enfermedades clave como la enfermedad coronaria o el enfisema que influyen poderosamente en el pronóstico de estos individuos”, apunta.
Sin embargo, localizar un nódulo sospechoso no equivale a confirmar un cáncer. La imagen permite identificar la lesión, pero el diagnóstico definitivo exige analizar una muestra del tejido. Es en esta fase donde entra en juego el nuevo sistema Ion Endoluminal, una plataforma avanzada de broncoscopia asistida por robot desarrollada por la compañía creadora del sistema quirúrgico Da Vinci. Su incorporación permite completar el recorrido que comienza con la detección radiológica y continúa con la obtención de material para la biopsia.
El dispositivo utiliza un catéter robótico ultradelgado y una tecnología de detección que facilita el acceso a regiones profundas del pulmón, incluidas aquellas a las que resulta más complicado llegar mediante procedimientos convencionales. Una vez alcanzado el nódulo, la estabilidad del sistema ayuda al especialista a extraer tejido con precisión. “Una vez allí, la estabilidad sin precedentes de este asistente robótico ayuda a la extracción del tejido para la biopsia con mayor precisión y exactitud que la que se puede lograr con broncoscopias manuales”, describe Seijo.
La posibilidad de alcanzar lesiones pequeñas y situadas en zonas periféricas del pulmón representa uno de los principales avances de esta tecnología. En pacientes con sospecha de cáncer, disponer de una muestra adecuada resulta esencial para determinar la naturaleza de la lesión y establecer los siguientes pasos. El especialista considera que la capacidad del robot Ion para acceder a nódulos de difícil localización y facilitar biopsias precisas podría transformar el diagnóstico temprano de la enfermedad.
A partir de la biopsia, el proceso continúa con el estudio de la muestra por parte de un equipo experto de Anatomía Patológica, que analiza las características celulares de la lesión. Los resultados permiten determinar el diagnóstico y orientar la estrategia terapéutica. Esta decisión no recae en un único especialista: el tratamiento se consensúa en un comité multidisciplinar integrado por neumólogos, cirujanos torácicos, radiólogos, oncólogos médicos y profesionales de Anatomía Patológica.

