Esta semana, el tema estrella en el ámbito de la salud es la investigación. Ayer fue el Día Mundial del Ensayo Clínico recordando aquel 20 de mayo de 1747 en el que por primera vez se reportó un proyecto de esta índole.
Volviendo al presente, hay que destacar que existen hospitales en España muy activos en esta labor, como es el caso del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Según ha dado a conocer el grupo, durante 2025 este centro firmó 79 nuevos ensayos clínicos, incluyendo terapias en fases tempranas de desarrollo. En paralelo, mantuvo activos cerca de 300 estudios correspondientes a todas las etapas de investigación clínica, desde fase I hasta fase IV.
Según destacan desde el hospital, la participación en estos estudios ha permitido que cientos de pacientes mejoren el pronóstico de su enfermedad y aumenten su calidad de vida. Esta es la parte verdaderamente importante de toda la actividad relacionada con los ensayos clínicos, ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas a pacientes que, en muchos casos, pueden acceder antes que nadie a tratamientos innovadores.
El valor y la complejidad de los ensayos clínicos
Así que con motivo de esta efeméride, el centro madrileño ha querido destacar sus cifras en esta labor no exenta de facilidades. Y es que un ensayo clínico es más bien un ecosistema amplio donde intervienen tecnologías avanzadas, medicina personalizada, biomarcadores, análisis de datos y equipos multidisciplinares especializados.
Participar en un ensayo clínico implica una coordinación constante entre médicos, investigadores, personal de enfermería, farmacéuticos hospitalarios, gestores de investigación y expertos en seguimiento y análisis científico. “Queremos reconocer el papel de todas las personas que participan en su puesta en marcha y desarrollo. Cada día contribuyen con su trabajo al alivio, la curación y el acompañamiento de nuestro principal valor: los pacientes”, subraya Carolina Gutiérrez, coordinadora de investigación del citado hospital de Quirónsalud.
Un recuerdo para la historia de los ensayos clínicos
La experta también recuerda aquel punto de inflexión que se produjo en 1747. Se demostró en este primer proyecto de investigación que el consumo de cítricos prevenía la enfermedad del escorbuto. Se estableció así uno de los principios fundamentales de la investigación clínica moderna: comparar intervenciones para generar conocimiento fiable.
“Este trabajo demostró que el formato de ensayo clínico era capaz de generar conocimiento útil para desarrollar mejoras terapéuticas para los pacientes. Hoy resulta imposible entender la investigación médica sin ensayos clínicos”, recuerdan desde el hospital.
Más de dos siglos después, el papel de la investigación clínica se ha ampliado hasta convertirse en una de las principales vías para acelerar la innovación sanitaria.
En este contexto,Grupo Quirónsalud sitúa la investigación y la innovación como dos de los pilares estratégicos de su modelo asistencial.
La organización considera que generar conocimiento no solo contribuye al desarrollo científico, sino que repercute directamente en la mejora de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades.
La apuesta responde también a una visión cada vez más extendida en el ámbito sanitario: avanzar hacia una medicina basada en valor, donde los resultados obtenidos por los pacientes se convierten en el principal indicador de calidad.
Ese enfoque está impulsando modelos de atención más personalizados, eficientes y apoyados en evidencia científica sólida.
La dimensión alcanzada por esta actividad dentro del grupo refleja la creciente importancia de la investigación clínica. Durante el último año, los hospitales de Quirónsalud mantuvieron activos cerca de 1.500 ensayos clínicos, aproximadamente la mitad de ellos en fases tempranas. Estas etapas iniciales son especialmente relevantes porque permiten evaluar terapias altamente innovadoras antes de su incorporación al sistema sanitario.

