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3 problemas en los menores derivados del uso excesivo de las pantallas

El debate sobre el control de los móviles en los colegios está más vivo que nunca. Junto a ello, son muchas las familias que están optando por retrasar la entrega del teléfono más allá de los 12 años, que actualmente podría ser considerado un estándar. Esta decisión viene motivada por los problemas que se han generado en los menores por el uso excesivo de las pantallas.

Guadalupe Gutiérrez de Tena, psicóloga de la Unidad de Familia del Hospital Quirónsalud Clideba, ha observado numerosos casos de este tipo en su consulta. Advierte que si este problema no se aborda a tiempo, puede generar serias dificultades que afectarán la vida diaria de los menores, como la falta de autocontrol y la dificultad para manejar la frustración. «Cuando hablamos de adicción, nos referimos a la falta de autocontrol y la dificultad para detenerse», explica.

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Guadalupe Gutiérrez.

El constante estímulo que proporcionan los dispositivos digitales, como el móvil, hace que sea fácil caer en un uso prolongado. La necesidad de mirar el móvil constantemente se deriva de este estímulo continuo. Esta incapacidad para detenerse o manejar la frustración puede afectar todas las áreas de la vida diaria, como el estudio, ya que cualquier tarea que no proporcione gratificación inmediata requerirá un esfuerzo considerable.

Los 3 impactos del uso excesivo de pantallas en la población infantil

Como resultado de estos comportamientos, la psicóloga de Quirónsalud Clideba habla de tres grandes impactos, según su experiencia: el sueño, la concentración y la socialización. La afectación del sueño es particularmente preocupante, ya que muchos niños permanecen despiertos hasta altas horas de la noche para estar conectados.

Es crucial establecer límites y recomendaciones específicas según la edad y las actividades diarias de los menores para evitar las consecuencias negativas del uso excesivo de pantallas. Guadalupe Gutiérrez de Tena sugiere que hasta los dos años los niños no utilicen pantallas y que luego su uso se limite hasta los ocho años. Desde los ocho hasta los doce años, se recomienda una supervisión cercana por parte de los padres.

Para una supervisión efectiva, es fundamental mantener una comunicación abierta con los menores, concienciándolos sobre la responsabilidad y los peligros del mundo digital, y mostrando interés en sus actividades en línea. Esto ayuda a generar confianza mutua y reduce la probabilidad de que los menores vean los límites como una imposición.

Se deben promover actividades al aire libre y fuera del entorno digital, así como evitar la conexión nocturna. La reciente prohibición del uso de móviles en las aulas de Extremadura se considera una medida positiva para evitar distracciones y promover la concentración en las tareas escolares.

Además, se recomienda consultar el decálogo elaborado por UNICEF ‘Más que un móvil’, una guía dirigida a padres y madres que detalla diez puntos para fomentar un uso responsable del móvil y garantizar una experiencia segura para los menores.

Establecer un control adecuado y dialogar abiertamente sobre la responsabilidad de usar dispositivos digitales puede prevenir problemas de salud y comportamiento en los menores, asegurando un uso beneficioso y responsable de la tecnología.

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