La compañía incrementa un 6% su beneficio en el primer semestre, reduce deuda, impulsa las inversiones en redes y renovables y eleva los objetivos de su Plan Estratégico 2025-2027. Su presidente, Francisco Reynés, pone en valor el balance de este periodo debido a las complejidades que rodean al mercado energético.
Naturgy ha cerrado el primer semestre de 2026 consolidando una trayectoria de crecimiento sostenido que refuerza su posición como una de las grandes compañías energéticas europeas. Al respecto de este último balance presentado por la entidad, su presidente, Francisco Reynés, subraya que las cifras de estos seis primeros meses del año reflejan «la solidez del modelo de negocio y la capacidad de cumplir los compromisos incluso en un entorno muy exigente».
Precisamente, el mérito y el valor añadido de una empresa crecer en condiciones exigentes, aquellas que se dan precisamente en el mercado energético, con gran volatilidad de precios y mucha incertidumbre generada de la geopolítica. En este marco, Naturgy ha mejorado sus números y su plan de inversiones. Su estrategia vuelve a ser acertada y todo invita a que el futuro seguirá en esta línea, pues las previsiones que maneja la propia organización son positivas para el medio plazo.
Francisco Reynés.
1.215 millones de euros de beneficio, un 6% más
Pero antes, los datos de este semestre. Durante los seis primeros meses del año, la compañía energética obtuvo un beneficio neto de 1.215 millones de euros, un 6% superior al registrado en el mismo periodo de 2025. Paralelamente, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 2.975 millones de euros, con un crecimiento del 5%, confirmando la capacidad del grupo para mantener una evolución positiva incluso en un entorno de mercado especialmente complejo. Más allá de los resultados económicos, uno de los indicadores que mejor refleja la evolución del grupo es la mejora de su posición financiera. La deuda neta descendió hasta los 11.745 millones de euros al cierre de junio, frente a los 12.317 millones contabilizados al finalizar el ejercicio anterior. Esta reducción responde, principalmente, a la elevada generación de caja obtenida durante el semestre.
La compañía mantiene además una ratio de deuda neta sobre Ebitda de 2,2 veces, un nivel considerado prudente dentro del sector energético y que le proporciona margen suficiente para continuar acometiendo inversiones sin comprometer su estabilidad financiera.
Esta situación cobra especial relevancia en un momento en el que las grandes empresas energéticas necesitan movilizar importantes recursos para responder a los desafíos derivados de la transición energética, la electrificación de la economía y la creciente demanda de infraestructuras más resilientes.
Las inversiones de Naturgy tienen objetivos muy marcados
Precisamente, el grueso de las inversiones realizadas durante el semestre se ha concentrado en dos de los pilares estratégicos definidos por Naturgy para los próximos años: las redes de distribución y la generación renovable. Ambos ámbitos constituyen el núcleo del Plan Estratégico 2025-2027, que prioriza aquellas inversiones capaces de generar valor sostenible mediante proyectos con elevada rentabilidad, certidumbre regulatoria y capacidad de ejecución.
En el área renovable, la compañía continúa ampliando su presencia. La potencia instalada ya alcanza los 8,4 gigavatios, incluyendo los sistemas de almacenamiento mediante baterías, una tecnología considerada fundamental para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico conforme aumenta el peso de las energías limpias. A esta capacidad ya operativa se suman aproximadamente 1,3 gigavatios adicionales actualmente en construcción. Según las previsiones de la empresa, cerca de la mitad de esta nueva potencia comenzará a operar antes de que finalice 2026, contribuyendo a reforzar tanto la producción renovable como la seguridad del suministro.
Planta fotovoltaica Carpio de Tajo en Toledo.
Una mayor previsión de beneficios para este año
La evolución del negocio durante estos primeros seis meses ha llevado además a la compañía a revisar al alza sus objetivos para el conjunto del ejercicio, una decisión que transmite confianza sobre la capacidad de cumplimiento del plan estratégico. Naturgy estima ahora que el Ebitda superará los 5.500 millones de euros al cierre de 2026, aproximadamente un 4% por encima de la previsión anterior. En paralelo, el beneficio neto rebasará los 2.100 millones de euros, lo que supone elevar un 10% la estimación inicialmente contemplada. Ambas magnitudes se sitúan por encima de las expectativas medias del mercado, reforzando la percepción de solidez que la compañía ha trasladado a los inversores desde el inicio de su nueva hoja de ruta.
Sin duda, es una previsión optimista con mucha base, pero Naturgy seguirá muy apegada a la compleja realidad que se mantiene en el mercado internacional. La evolución reciente de los precios del gas natural continúa marcada por la incertidumbre geopolítica y por la tensión existente en los mercados internacionales de suministro. Así que, de forma paralela a su cumplimiento estratégico, la organización seguirá priorizando la seguridad en el suministro y su capacidad de respuesta. Se pone el foco en el próximo invierno, periodo tradicionalmente caracterizado por un incremento significativo de la demanda.
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Un hito a nivel accionarial
Al margen de los resultados del primer semestre, uno de los hitos destacados de este periodo ha sido la evolución de su estructura accionarial. El denominado free float —el porcentaje de acciones que cotizan libremente en el mercado— supera ya el 46%, el nivel más elevado alcanzado en la historia de Naturgy. Este incremento representa uno de los principales compromisos asumidos por la compañía para mejorar la liquidez bursátil de sus títulos y aumentar su atractivo entre los inversores institucionales, favoreciendo además una mayor estabilidad del valor en los mercados financieros. La fortaleza de las cuentas también permitirá mantener la política de retribución al accionista prevista en el Plan Estratégico. El Consejo de Administración ha aprobado un primer dividendo a cuenta de 2026 de 0,60 euros por acción, cuyo abono está previsto para finales de julio.

