Unicaja es uno de los últimos bancos en presentar resultados semestrales. La entidad andaluza sigue la dinámica de otros actores como Santander o CaixaBank en el sentido de mantener una flecha hacia en el capítulo de beneficios. De enero a junio, el grupo ha logrado un beneficio neto de 361 millones, un 7,1 % superior al registrado en el mismo periodo del año anterior.
Detrás de esta evolución se encuentra la combinación de varios factores: el crecimiento del margen de intereses, el aumento de las comisiones, una menor necesidad de provisiones por deterioro crediticio y la capacidad para absorber el incremento de los costes derivados de las inversiones contempladas en su hoja de ruta estratégica. Todo ello ha permitido mantener elevados niveles de rentabilidad mientras continúa modernizando su estructura y reforzando su posición competitiva.
Solo con estos datos, se demuestra la robustez del sector financiero español, concretamente la banca, quien se mueve con mucha soltura en estos tiempos de incertidumbre global y moderación de tipos de interés, sin menospreciar la alta competencia.
La diversificación de ingresos de Unicaja: un factor que explica sus resultados del primer semestre de 2026
En el caso de Unicaja, la entidad ha sabido desenvolverse desde un modelo de diversificación, contemplado en su Plan Estratégico 2025-2027. Bajo esa hoja de ruta, la firma está avanzando en su transformación, reflejándose ahora en sus cuentas semestrales.
Si durante años el margen financiero fue el principal motor del negocio bancario, Unicaja continúa aumentando el peso de actividades de mayor valor añadido, especialmente la gestión de patrimonios y los seguros. Las comisiones netas crecieron un 2,6 %, mientras que los ingresos procedentes de fondos de inversión, seguros y planes aumentaron un 11,8 %, hasta representar ya más de la mitad del total de las comisiones y cerca del 19 % del margen bruto. Esta evolución reduce la dependencia del margen de intereses y aporta una mayor estabilidad al negocio en un entorno financiero cambiante.
El crecimiento comercial también se refleja en la evolución de la base de clientes. Durante el semestre, la entidad incorporó 40.000 nuevos clientes con nómina domiciliada y mejoró significativamente sus indicadores de satisfacción digital, al tiempo que fortaleció su presencia en segmentos estratégicos como banca privada, banca personal y pymes. Según la propia entidad, estas mejoras son consecuencia directa de las medidas contempladas en el Plan Estratégico, orientadas a profundizar la vinculación con los clientes y ofrecer un mayor valor añadido en cada relación comercial.
La evolución de los recursos gestionados confirma igualmente esa tendencia. Los recursos de clientes minoristas alcanzaron los 97.866 millones de euros, mientras que los activos fuera de balance crecieron un 12,7 %, impulsados principalmente por el buen comportamiento de los fondos de inversión. Estos últimos registraron un incremento del 18,2 % interanual y superaron los 18.000 millones de patrimonio gestionado, consolidando una cuota de mercado del 10 %, según datos de Inverco. Paralelamente, el negocio asegurador continuó aumentando su contribución tanto al crecimiento del ahorro como a la generación de ingresos recurrentes.
En el ámbito del crédito, la actividad mantiene una evolución positiva. La inversión crediticia considerada sana alcanzó los 49.941 millones de euros tras crecer un 3,7 % en términos interanuales. Destaca especialmente el dinamismo de la financiación a empresas, que aumentó un 6,6 %, y del crédito al consumo, con un crecimiento del 8,3 %, dos líneas consideradas prioritarias dentro del proceso de diversificación de ingresos impulsado por la entidad. Durante el semestre, la nueva producción de crédito superó los 6.400 millones de euros, reflejando una actividad comercial sostenida tanto entre particulares como en el segmento empresarial.
Un ratio de morosidad muy reducido
Otro de los pilares sobre los que se apoyan los resultados es la mejora continuada de la calidad del balance. La ratio de morosidad descendió hasta el 1,8 %, una de las cifras más reducidas del sector, mientras que los activos improductivos disminuyeron más de un 22 % en comparación con el ejercicio anterior. Las entradas de nuevos créditos dudosos también registraron una fuerte caída, al tiempo que la entidad mantiene elevados niveles de cobertura, superiores al 80 % sobre el conjunto de activos improductivos. Esta evolución ha permitido reducir notablemente las necesidades de provisiones y reforzar la fortaleza financiera del grupo.
La solvencia continúa siendo otro de los grandes activos de Unicaja. El banco cerró junio con una ratio CET1 del 15,8 %, ampliamente por encima de las exigencias regulatorias, lo que supone un exceso de capital superior a los 2.200 millones de euros. A ello se suma una cómoda posición de liquidez, respaldada por elevados indicadores regulatorios y reforzada durante el trimestre mediante emisiones de deuda que optimizan la estructura financiera de la entidad. Esta fortaleza permite afrontar con margen tanto futuras inversiones como la retribución comprometida a los accionistas.
Precisamente, el Consejo de Administración ha aprobado un dividendo a cuenta de 8,44 céntimos por acción, un 28 % superior al distribuido el año anterior, dentro de una política de remuneración que prevé destinar hasta el 95 % del beneficio consolidado de 2026 a los accionistas mediante distintos pagos previstos entre septiembre de este año y abril de 2027. La decisión refleja la confianza del banco en la solidez de sus resultados y en su capacidad para mantener elevados niveles de capital tras la distribución.
La transformación de Unicaja no se limita únicamente al negocio financiero. El banco continúa impulsando proyectos vinculados al banco conversacional, los depósitos tokenizados y el futuro euro digital, dentro de una estrategia tecnológica que busca adaptar progresivamente la entidad a los nuevos modelos financieros digitales. Paralelamente, mantiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad mediante nuevas emisiones verdes, el crecimiento de la financiación ESG, programas de voluntariado corporativo e iniciativas de educación financiera dirigidas a miles de ciudadanos.

