Cuando empezó el boom de la inteligencia artificial, la mayoría de las personas que estaban detrás pensaban en la cantidad de tiempo que podía ahorrar esta tecnología en distintos ámbitos. No se equivocaban, hoy un informe ha medido el ahorro de tiempo que ha proporcionado la IA a los negocios y la cifra es para tenerla muy en cuenta.
De acuerdo al Informe Emprende 2026, elaborado por Holded, el software de facturación y contabilidad para pymes y autónomos, en colaboración con Toluna Corporate, el ahorro medio que ha proporcionado la IA a las pymes que la utilizan es de unas 13,3 horas semanales.
Este es el gran dato que se extra de una investigación que parte de 1.530 entrevistas a emprendedores y autónomos españoles.
Una de cada tres pymes ya utiliza la IA
Además de las horas que ahorra la automatización, el documento arroja información sobre el uso de los algoritmos, la productividad, así como la percepción o el panorama que se prevé a medio plazo con la digitalización.
Sobre el uso, Emprende 2026 habla de un 31% de las pequeñas y medianas empresas que ya utiliza inteligencia artificial. Adicionalmente, el 75% de los emprendedores considera que esta tecnología es clave para el emprendimiento.
Es de suponer que los porcentajes vayan en aumento, vistos los niveles alcanzados en la productividad. Entre las empresas que ya utilizan IA, el 42% identifica el aumento de la productividad como uno de sus principales beneficios. Le siguen la automatización de tareas repetitivas, mencionada por el 33%; la mejora de la calidad, con un 32%, y el ahorro de costes, señalado por el 31%. La mejora de la atención al cliente también figura entre los resultados destacados, con un 29%, mientras que el 25% valora disponer de más información para tomar decisiones.
El impacto disminuye cuando se analizan objetivos directamente relacionados con la expansión del negocio. El 22% de los usuarios señala un incremento de las ventas y el 20% apunta al desarrollo de nuevos productos o servicios. En el ámbito laboral, un 13% identifica la creación de puestos de trabajo como uno de los efectos de la IA, exactamente el mismo porcentaje que menciona una reducción de plantilla.
Los problemas de privacidad, señalados por el 8%, y los resultados poco fiables con consecuencias sobre el trabajo, citados por el 4%, aparecen con menor frecuencia entre los impactos declarados por los usuarios encuestados.
Diferencias de aplicación en los procesos empresariales: ¿para qué se usa esta tecnología?
Otro asunto que aborda el Emprende 2026 es la diferencia de integración de la IA en los procesos empresariales. Para algunas pymes, la tecnología funciona como un apoyo puntual; para otras, empieza a intervenir en una parte más amplia de la actividad diaria.
Los usos actuales confirman esa orientación práctica. La creación de contenidos y el marketing encabezan las aplicaciones, con un 47,8%, seguidos del análisis de datos e información relevante para el negocio, con un 31,7%. La gestión y administración concentra el 30,65% de las respuestas, mientras que la atención al cliente alcanza el 29,1%. Las ventas y la prospección, así como las finanzas y la contabilidad, registran un 24,9% cada una. La programación y las tecnologías de la información se sitúan en el 15,1%.
El predominio de estas tareas muestra que la IA se está introduciendo, sobre todo, en actividades en las que puede reducir trabajo repetitivo, agilizar la elaboración de contenidos o facilitar el tratamiento de información. Su aplicación a procesos más complejos y a nuevas líneas de negocio parece avanzar a un ritmo menos intenso.
Valoraciones positivas vs. obstáculos percibidos
La percepción de la inteligencia artificial entre los emprendedores es mayoritariamente favorable: tres de cada cuatro la consideran clave para emprender. Cuando describen qué harían con esta tecnología, sus respuestas se relacionan principalmente con la eficiencia y la productividad, mencionadas por el 10,3%; el apoyo general en tareas, con un 9,3%; su utilización en el negocio, con un 9,1%; y el aprendizaje y las consultas, con un 8,9%. La implementación y la gestión administrativa también alcanzan un 8,9%. El rechazo y la desconfianza representan solo el 2,1% de las respuestas.
Esta valoración positiva convive, no obstante, con obstáculos que dificultan un uso más avanzado. Entre las empresas que ya han incorporado IA, el coste económico es la principal barrera para profundizar en su utilización, señalado por el 37%. La falta de conocimiento aparece en segundo lugar, con un 28,6%, seguida de la dificultad técnica, con un 27,3%, y la falta de tiempo, con un 24,7%. La resistencia al cambio y los riesgos legales o regulatorios alcanzan un 19,2% cada uno. Además, el 13,8% menciona los resultados poco fiables.
La IA gana terreno, pero no lidera todavía el crecimiento
Pese a su creciente presencia, la inteligencia artificial todavía no es la tecnología que los emprendedores identifican con mayor frecuencia como decisiva para hacer crecer sus empresas. Las redes sociales ocupan el primer puesto, con un 22,45%, seguidas del software de gestión, con un 13,17%. Un 12,75% no señala ninguna herramienta en particular y el almacenamiento en la nube alcanza el 12,6%. La IA aparece en quinta posición, con un 11,5%.
La distancia entre el uso cotidiano de la inteligencia artificial y su reconocimiento como motor de crecimiento constituye uno de los puntos centrales del estudio. La tecnología avanza como recurso para mejorar la operativa, pero su capacidad para transformar los resultados comerciales todavía no ocupa el mismo lugar en la percepción de los emprendedores.
Las necesidades de apoyo identificadas por el informe apuntan a cómo podría evolucionar esta situación. El acceso a financiación continúa siendo la principal demanda, con un 28%, seguido del asesoramiento legal, laboral o fiscal, con un 26%. La formación en digitalización y la formación especializada para emprendedores o empleados alcanzan el 25% cada una.

