Directivos y Empresas

MOVES III y las cifras del momento del vehículo eléctrico

Esta es la radiografía actual del vehículo eléctrico en España. Desde las cifras de producción, ventas, planes y objetivos a cumplir para los próximos años. May López, investigadora de OBS Business School y directora de Desarrollo de la plataforma Empresas por la Movilidad Sostenible, afirma que, en estos momentos, España está lejos de alcanzar las metas previstas incluso con el Plan MOVES III activo.

España está fabricando actualmente 48 modelos de automóviles, lo que le sitúa en la segunda posición a nivel europea. 13 de esas producciones son vehículos eléctricos puros, pero en 2035 la UE ha dictaminado que la totalidad de los desarrollos deben ser vehículos cero emisiones, o bien eléctricos puros o movidos pos hidrógeno. Se prevén pues muchos cambios a nivel industrial para adaptar las fábricas de la próxima flota de automóviles. Como uno de los líderes, España debe apostar por ello para superar los objetivos marcados. 

fabricación vehículo eléctrico

El informe El vehículo eléctrico en España dirigido por May López, investigadora de OBS Business School y directora de Desarrollo de la plataforma Empresas por la Movilidad Sostenible, analiza la evolución de este sector hasta la actualidad concluyendo que se ha producido un acelerón, si bien las metas fijadas quedan aún muy lejanas de alcanzar. 

Se trata de un sector muy protagónico en el PIB, con una aportación de más del 4,5%, de ahí que el primero de los PERTE del gobierno esté dirigido precisamente al automóvil, con el objetivo de transformar la industria. Es un asunto de prosperidad económica acompañado de la sostenibilidad con el medio ambiente, pues la movilidad es una de las claves para la reducción de emisiones de CO2 y el proceso de descarbonización. 

Objetivos a la vista

Europa se ha encargado de que todo esté apuntalado con todo detalle. Los objetivos son para la industria en general, administraciones y hasta para cada segmento de vehículos.

Todos los agentes implicados deben alinearse en torno a esta hoja de ruta, la cual no solo involucra a los productores de vehículos, sino a otras industrias y sectores de actividad. ¿Habrá infraestructura suficiente para poder recargar tantos vehículos eléctricos? ¿Qué medidas hay que tomar con las baterías? ¿Cómo incentivar aún más la venta de estos coches a los usuarios finales y comerciales?

Las respuestas a estas preguntas dan una pista al futuro del sector y si realmente España está preparada para alcanzar los objetivos fijados.

Puntos de recarga, ciudades… Empieza la cuenta atrás

En cuanto a los puntos de recarga, la pauta la marca el programa “Fit for 55”, adoptado en julio por la UE. Entre todas las propuestas que se hacen en esta iniciativa en relación al clima, para los vehículos eléctricos se establece la necesidad de disponer de un punto de recarga cada 60 kilómetros y un surtidor de recarga de hidrógeno cada 150 km.

Así que para 2030, España debería contar con 3,5 millones de estaciones de recarga pública para dar servicio a 80.000 camiones y 30 millones de automóviles. Adicionalmente, la norma establece que a partir de 2023 todos los edificios no destinados a uso residencial, con más de 20 plazas de aparcamiento deberán tener instalados puntos de recarga. Por no hablar de la medidas que se irán introduciendo en las ciudades.

Para 2030, España debería contar con 3,5 millones de estaciones de recarga pública para dar servicio a 80.000 camiones y 30 millones de automóviles»

 

Más de 140 territorios españoles deberán establecer zonas de bajas emisiones también para el año 2023. Esto está a la vuelta de la esquina. Quien no disponga de un eléctrico para entonces, deberá usar el transporte público para acceder a zonas céntricas o cascos históricos de muchas regiones en España. No parece que, como consumidores, estemos preparados para ello… como tampoco para cambiar de coche y apostar por un eléctrico. Por unos motivos u otros, vamos lentos en esto.

Sin embargo, a unos les corre más prisa que a otros. Mientras un usuario de a pie puede coger un taxi o el autobús, la empresa de reparto está obligada a cambiar su flota de vehículos. La investigadora May López afirma que “se deberán establecer medidas para conseguir que el transporte comercial avance hacia la electrificación promoviendo la adquisición de nuevos vehículos eléctricos y el despliegue de infraestructura de recarga mediante programas de ayudas”. 

Plan MOVES III

El gran referente en esta materia es el Plan MOVES III, el cual tendrá una duración de hasta 2023. En cuanto a las cantidades, los usuarios particulares podrán disfrutar de una cantidad máxima de 9.000 euros para el caso de furgonetas, 7.000 para coches y 1.300 para motos siempre y cuando se dé la baja de un vehículo anterior de más de siete años de antigüedad. 

Crecimiento de ventas alto en un entorno de cifras pobres

Si bien las ayudas dan pistas de lo que puede suceder en el futuro inmediato, el termómetro que mide la situación actual del vehículo eléctrico en España es el de las ventas de coches. En el contexto europeo, el mercado europeo se sitúa en cifras cercanas a los tres millones de unidades, siendo el caso nacional de 150.000, lo que equivale solamente al 0,4% del parque móvil español. Crecer dentro de estos baremos es relativamente sencillo.

En el primer semestre de 2021, siguiendo con la tendencia de anteriores meses, las matriculaciones eléctricas han aumentado un 32,8%, lo que supone la venta de 16.650 unidades. No obstante, la afirmación de May López al respecto no es nada halagüeña porque con estos datos “actualmente no alcanzaremos ni el 3% del objetivo que debemos cumplir en la próxima década”. La UE marca la meta en 5 millones de unidades eléctricas para el año 2030. 

La situación para los camiones es difícil, pues en el primer semestre solo se han matriculado 9 unidades eléctricas. Para 2030, deben haberse comercializado 8.000 camiones eléctricos»

 

Sin embargo, no es el usuario particular el que está detrás de estas mayores ventas, sino más bien tendencias como el carsharing o las empresas de renting. Ambas modalidades están ejerciendo de auténticos catalizadores de la movilidad de las cero emisiones. No en vano, sendas tendencias también son objeto de los programas de ayudas puestos en marcha.

Respecto a la venta de furgonetas, el informe explica que las matriculaciones de las eléctricas puras se han incrementado un 17,4% en España tras pandémico año 2020. Lo cierto es que esté segmento está fuera de las ayudas del MOVES III para profesionales autónomos, que representan al 80% de los trabajadores del sector transporte. 

Si lejanas son las ventas de turismos a los objetivos, la situación para los camiones es más difícil, puesto que en los seis primeros meses del año solo se han matriculado 9 unidades (para cumplir con las 8.000 unidades cifradas en los objetivos para 2030).

Justamente en la otra cara de la moneda se encuentra el segmento de los autobuses, que pasa por ser el vehículo eléctrico más vendido en este año. Sus ventas se han disparado un 72,9% y actualmente España puede presumir de ser el tercer país europeo con mayor cuota de mercado de autobuses de propulsión alternativa. El poder público se deja notar en este tipo de movilidad en contraste con las otras opciones. 

Recomendaciones para mejorar las cifras

A raíz de las cifras aportadas por el informe de OBS, se hace necesario tomar medidas extra para que el vehículo eléctrico gane presencia en España desde todos los sentidos. Entre los próximos retos, May López pone el acento en las industrias locales europeas y la necesaria reducción de la dependencia con los proveedores asiáticos. 

En un entorno de crisis de semiconductores, aumento de los precios de la materias primas y la probable interrupción de las cadenas de suministro globales, la investigadora explica que el sector debe preocuparse por su excesiva dependencia de otros países al margen de España y la UE. 

“Es clave que, desde la fabricación de baterías y vehículos, hasta todo lo relacionado con la infraestructura de recarga y componentes del sector de la automoción, España desarrolle una industria propia y adapte la existente para poder mantener la actual posición como el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa y noveno a nivel mundial”, argumenta la autora del estudio. 

El segundo de los retos es más bien una insistencia por parte de los expertos de acompañar el objetivo de ventas con el de las infraestructuras de recarga públicas. Para mantener su objetivo, la UE debería mantener un 30% el crecimiento interanual en este asunto. Por su parte, España debe tener instalados 100.000 puntos para 2023 y entre 250.000 y 340.000 para el 2030.

Al hilo de ello, López recuerda que la amortización de las estaciones de recarga se produce cuando se producen unas cuatro recargas diarias. Quizás todo sea más fácil en 2025, cuando vea la luz una infraestructura troncal interoperable dentro de la zona euro. A través de ella, los conductores de vehículos eléctricos podrán recargar en cualquier estación sin necesidad de estar suscrito a las plataformas de los diferentes operadores.

Quizás, esta interoperabilidad en España debería llegar antes para ponerles las cosas más fáciles a los usuarios, los cuales esperan que el precio de los vehículos sea más asequible, que los propios turismos gocen de mayor autonomía y que se les facilite el acceso a las ayudas. 


 

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